Estados Unidos de América, república federal situada en Norteamérica, constituida por 48 estados contiguos más Alaska y Hawai. De Estados Unidos dependen, bajo formas variadas, el estado asociado de Puerto Rico, la dependencia de las islas Vírgenes y la bahía de Guantánamo en la isla de Cuba; en el océano Pacífico, las islas de Samoa Oriental, las Marianas, el archipiélago Midway, los Estados Federados de Micronesia, las islas Palau, el archipiélago de las islas Marshall y otras pequeñas islas e islotes que tienen importancia militar. El conjunto de los 48 estados limita al norte con Canadá, al este con el océano Atlántico, al sur con el golfo de México y México, y al oeste con el océano Pacífico. Los Grandes Lagos y el río San Lorenzo forman parte de la frontera norte; el Río Grande del Norte o Bravo, forma parte de la frontera sur. Nueva York es la ciudad más grande de Estados Unidos. La capital es la ciudad de Washington.

La superficie total es de 9.629.047 km² (incluyendo el distrito federal de Columbia). El monte McKinley o Denali (6.194 m), en Alaska, es el punto más alto de América del Norte; el punto más bajo está en el valle de la Muerte, en California, una depresión situada a 86 m bajo el nivel del mar.

Clima  

Por lo general, las temperaturas disminuyen desde el sur hasta el norte; sin embargo, en verano, la mayor duración de los días compensa, en parte, esta disminución de temperatura. Por el contrario, en invierno, la presencia de días más cortos en el norte exagera el efecto del ángulo bajo de los rayos solares, creando una gran amplitud de temperaturas desde el sur hasta el norte. Los bosques usan mucha energía solar para evaporar agua; por consiguiente, los estados húmedos del este de Estados Unidos, que presentan una buena cobertura vegetal, no son tan cálidos como los secos desiertos del oeste, desprovistos de vegetación. Los océanos y los lagos moderan las temperaturas y las áreas montañosas son algo más frescas durante el día y mucho más frías por la noche que las tierras bajas de los alrededores.

El régimen de precipitaciones es, en gran parte, consecuencia de la interacción del viento y la topografía. Dos características de la circulación atmosférica global son especialmente destacadas para Estados Unidos: la primera es una corriente de aire débil y moderada, pero persistente, procedente de las capas altas de la atmósfera. Esta subsidencia es parte del ciclo de convección global que comienza con la elevación de corrientes de aire cálido y húmedo cerca del ecuador; el aire pierde humedad cuando se dirige hacia la atmósfera superior y hacia los polos. A una latitud de 30º norte el aire empieza a descender, provocando un tiempo caluroso y seco en el sur de Estados Unidos, especialmente en verano.

El otro hecho destacado de la circulación atmosférica es la corriente en chorro, una zona cambiante de vientos rápidos que se desplazan, por lo general, de oeste a este a gran altura sobre la superficie terrestre. El curso de la corriente en chorro determina en gran medida las condiciones atmosféricas en la superficie. En verano, la corriente atraviesa el país a la altura de la frontera con Canadá, mientras que en invierno se desplaza a la latitud del estado de Oklahoma.

Las características del tiempo a escala regional están íntimamente asociadas con la posición que ocupa durante las diversas estaciones la corriente en chorro y el paso de los frentes. Las lluvias torrenciales son más comunes cerca del golfo de México; los tornados suceden en el centro de Estados Unidos, donde las masas de aire canadienses y del golfo chocan, a menudo, de forma violenta. Los huracanes se forman a finales del verano en las zonas cálidas del océano Atlántico y se desplazan hacia los estados del sureste en otoño.

El rápido enfriamiento del aire procedente del golfo de México provoca fuertes nevadas durante el invierno en el este de Estados Unidos y las brisas locales en la región de los Grandes Lagos incrementan este tipo de precipitaciones. En enero, se da un tiempo de intenso frío y escasa caída de nieve, a causa de que las masas de aire del Atlántico no pueden penetrar muy al norte en pleno invierno. Finalmente, las ocasionales tormentas en la kona (costa oeste) de Hawai durante el invierno son consecuencia de la entrada de masas de aire procedentes del norte del Pacífico que aprovechan el desplazamiento de la corriente en chorro hacia el sur. El régimen de lluvias habitual viene determinado por la presencia de vientos alisios que causan precipitaciones sólo en las laderas nororientales de las islas.

POBLACIÓN  
Según el censo de 1990, la población residente en Estados Unidos era de 248.709.873 habitantes. El mayor incremento de población en los últimos años ha ocurrido en los estados de California, Texas y Florida. En 1998, la población estimada de Estados Unidos era de 270.311.758 habitantes.

Composición étnica  

Según el censo de 1990, el grupo más grande (unos 58 millones de estadounidenses) es en parte o únicamente de ascendencia inglesa; a continuación aparecen los 38,7 millones de descendientes de irlandeses, mientras que 32,7 millones lo son de alemanes. En 1990, unos 31,8 millones de estadounidenses de 5 o más años crecían en familias en las que se hablaba otra lengua distinta del inglés.

Los datos del censo de 1990 mostraban que los blancos constituyen el 80,3% de la población; los negros son el 12,1%, los descendientes de indios americanos el 0,8% y los asiáticos e insulares del Pacífico el 2,9%. El 3,9% restante se contabiliza como "otras razas". Los hispanos, que pueden pertenecer a cualquier raza, están contados en las categorías anteriores y representan el 9% de la población.

Religión  

El congregacionalismo era la confesión más practicada en Nueva Inglaterra durante la época colonial, establecida por grupos separatistas y puritanos disidentes de la Iglesia de Inglaterra. Los colonizadores de la región más al sur eran oficialmente miembros de la Iglesia de Inglaterra mientras que hacia el norte había diversos credos y sectas.

Las iglesias de los puritanos eran congregaciones separadas, cada una vinculada por un pacto entre sus miembros. Hasta 1691, la colonia de la bahía de Massachusetts era una teocracia; la asistencia a la iglesia era obligatoria, y la pertenencia a la misma, un requisito indispensable para tener derecho al voto y a ocupar un cargo público. Las confesiones no congregacionalistas, en especial el baptismo y los cuáqueros (véase Sociedad de los Amigos), eran vistas con hostilidad y, a menudo, eran perseguidas por el gobierno colonial.

En la región costera del sur del Atlántico estaba establecida la Iglesia de Inglaterra; a los miembros de confesiones no anglicanas —por ejemplo, baptistas y presbiterianos— solía prohibírseles predicar y celebrar matrimonios.

Las colonias más al norte permitían mayor libertad religiosa. Los primeros colonizadores europeos de esta región fueron los holandeses, que trajeron las creencias y prácticas de la Iglesia reformada. En 1654, el primer grupo organizado de colonos judíos llegó a Nueva Amsterdam, capital de Nueva Holanda. Después de que los británicos tomaran Nueva Holanda (1654), la Iglesia de Inglaterra aumentó allí su influencia. En 1632, el territorio que ahora comprende Maryland fue concedido a la familia católica de los Calvert, que colonizaron la región con el objetivo de proporcionar un refugio a sus correligionarios perseguidos; pero con el paso del tiempo el anglicanismo pasó a ser la religión de Maryland. Según los términos de la carta otorgada en 1681, el cuáquero inglés William Penn fundó Pennsylvania como refugio para los seguidores de todas las religiones. Durante el periodo colonial se introdujo el luteranismo en Pennsylvania, Nueva York y Delaware. A finales del siglo XVII y comienzos del siglo XVIII, los colonizadores escoceses e irlandeses introdujeron el presbiteranismo en las colonias del Atlántico Medio. Durante la segunda mitad del siglo XVIII, los metodistas se establecieron en esta región.

El movimiento de los renacimientos religiosos que se desarrolló a mediados del siglo XVIII (conocido como Gran despertar) supuso una influencia liberalizadora para la religión del territorio colonial: permitió fortalecer las confesiones metodistas y baptistas, lo que preparó el terreno para la separación de la Iglesia y el Estado cuando se fundó Estados Unidos como nación independiente.

Entre los acontecimientos religiosos del siglo XIX destaca la fundación de varias iglesias autóctonas, entre las cuales estaba la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (cuyos seguidores se conocen popularmente como mormones), la Ciencia cristiana, los adventistas y los Testigos de Jehová. En la actualidad el grupo religioso más grande lo representan los católicos, con un 25% de la población estadounidense. Entre los principales grupos protestantes están los baptistas (19,4%), metodistas (8%), presbiterianos (2,8%), pentecostales (1,8%) y episcopalianos (1,7%). La Iglesia ortodoxa tiene un gran número de fieles, cercano al 3%. Las religiones no cristianas más numerosas son el judaísmo (2%) y el islam; el budismo y el hinduismo también tienen bastantes seguidores.

Para más información sobre la religión en Estados Unidos, véanse artículos concretos; por ejemplo, véase Fundamentalismo; Movimientos misioneros.

Lengua  

El inglés es la principal lengua de Estados Unidos, hablada por la gran mayoría de sus ciudadanos. Sin embargo, cerca de 32 millones hablan en sus hogares una lengua distinta al inglés. De estos, aproximadamente el 54% habla español, y el resto otras lenguas (chino, japonés, coreano, vietnamita, árabe, italiano, francés, alemán, polaco, griego, portugués y lenguas americanas autóctonas).

EDUCACIÓN Y CULTURA  
En la mayor parte de Estados Unidos, el analfabetismo ha sido casi eliminado. En 1998, entre los estadounidenses mayores de 25 años, el 83% había finalizado la high school (enseñanza secundaria).

Educación  

Las instituciones públicas y privadas ofrecen todos los niveles educativos, desde el preescolar hasta la graduación. La educación básica y secundaria supone 12 años de formación.

Los tres niveles del gobierno —local, estatal y federal— proporcionan el aporte financiero a la educación pública elemental y secundaria. Uno de los problemas que surge a causa de la fuerte dependencia de la financiación local es la disparidad en la calidad de la educación que reciben los estudiantes: son favorecidos los que pertenecen a comunidades más ricas.