FINCA EL ESPINO

      Nos van a robar el agua, destruir los árboles, matar los animales, cambiar el clima y contaminar el aire», es el último grito de advertencia de los ecólogos salvadoreños ante la amenaza de urbanizar una de las últimas fincas cercanas a la ciudad de San Salvador y Santa Tecla.

              Y es que, la finca El Espino cultivada de abundantes árboles de sombra, frutales y un parque cafetalero, es albergue de muchos animales sobre todo aves de diferentes especies; además, contribuye en gran medida a purificar el aire ya contaminado que respiran los más de 2 millones  de las ciudades antes mencionadas Sus más de 700 hectáreas van más allá de su plusvalía por su ubicación, un estudio realizado por la Unidad Ecológica Salvadoreña UNES, confirma que el subsuelo de la referida propiedad acumula 14 millones de metros cúbicos de agua por año, que abastece por medio de varios pozos de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados, ANDA, a buena parte de la capital salvadoreña.

             El mismo estudio advierte sobre el valor que significa una reserva ecológica como la finca El Espino, convertido hoy por hoy en el pulmón de San Salvador debido a sus escasas áreas verdes importantes capaces de filtrar el aire contaminado de fábricas industriales, las partículas de plomo provenientes de la combustión de autobuses, automóviles, quemas de basura y rastrojos agrícolas.

 Un estudio preliminar de la Organización Mundial para la Salud y por la Red Panamericana de Muestreo de Aire, advirtió que en El Salvador la contaminación por los diferentes factores ya mencionados sobrepasan a los niveles de contaminación normales. Las consecuencias repercuten en la ploriferación de enfermedades respiratorias que ya en 1990 sobrepasaban a los 200 mil casos atendidos por el Ministerio de Salud de este país. Para los ecólogos salvadoreños deforestar la finca El Espino significaría disminuir en cinco millones de árboles la cobertura vegetal de la zona metropolitana y por consiguiente, reducir la producción de aire y de agua asi como el incremento de la temperatura de toda la zona de 2oC a 7oC es decir, de 24oC que actualmente se experimenta llegará a los 33 grados centígrados

             Paradógicamente las leyes salvadoreñas apoyan la urbanización de unas 200 manzanas de la finca El Espino, Mientras que a nivel regional y mundial El Salvador se apresta a firmar convenios relacionados con los cambios climatológicos con el objetivo de beneficiar a las generaciones presentes  y futuras.

             De hecho, El Salvador firmó recientemente el convenio centroamericano de cambios climatológicos en la que uno de sus objetivos es asegurar la producción de alimentos y mejorar las condiciones ambientales.

             Según se reconoce a nivel internacional, El Salvador se encuentra en una de las regiones más ricas en recursos de biodiversidad del mundo, esta es la Región Mesoamericana, una de las zonas señaladas como áreaprioritaria para la conservación mundial.

             El estudio de la UNES concluye que la finca El Espino mantiene una variedad de vegetación en peligro de extinción tales como Matazano, Golondrina, Higuerillo, Pascua, Barrehornos, Cedro, Escobilla, Caulote, Pelo Hediondo entre otros, que hacen un total de 103 especies de plantas que serían eliminadas al pretender urbanizar la referida reserva ecológica.

             Los ecólogos salvadoreños no están dispuestos a ceder en su lucha para que no se deforeste la finca El Espino, por lo que han pedido a las diversas entidades nacionales e internacionales su apoyo a fin de presionar a las autoridades salvadoreñas para que la referida propiedad no se urbanice.