Rita Almida Buezo Lara de Klée Luis Fernando Dubón González, S .D.B. Horacio Francisco Macal Garbutt , S.D.B. "MOVIMIENTO JUVENTUD" Experiencia de Educación Integral en el Colegio Don Bosco de Guatemala UNIVERSIDAD DON BOSCO Facultad de Ciencias y Humanidades Licenciatura en Educación San Salvador, El Salvador 1990 ESTA TESIS FUE ELABORADA POR LOS AUTORES COMO REQUISITO PARA OBTENER EL GRADO DE LICENCIATURA EN EDUCACION San Salvador, 12 de dioiembre de 1990. UNIVERSIDAD DON SOSCO VECANA1'0 DE Cff;NCIAS Y HUMANllJAD .'?S ;i¡ Fflf:llf.TAO OP. CJF.NCI AS 'f RUHARIDAOF.S AClfl IIE T'.Jt fllll]f ·r EOIO t :o tfn. 1 ,_ 7.- l'adr:e . . :!~.~L!J?..!:!~ _f!~.ne r:~-· -- - -·-··-- _ -·· J.fcencl;id;i Merceclef' Rodr i gue;: de Musso 1 - I ngenf~.r9._.~ ii.? .. Har fa Rod1;Jg':)ez de __Ang~_l_ Pre~fcfente Vocal Vocn l nnmhr:1,l"r: r ,,r l.1 !INIVJ·'.RSlllflll llllN ROSCO r:::omn .Jurndos Cnlific:1cfore s pára el Trnh:iln ,f,. (:r:1,l11:idéi11 "MOVIMIENTO JllV ~: NTUJ)'~. Experiencia de Educación • Jntes;ra.L en el CoJ('g.lo llon ~~1fl_<: _?. . ,~~ _(~u~.t':'.~.;i.!.~ --------------- R.i.Ut J\.l.mfd;i llueso L:ir:i D11bú11 Gon;,:iÍl.ez, S . IJ.B. ·J · - ··· ···-·-- ·· - · -----· ---·---· ·· ·--- .,--------------- lfo r aclo francisco M::ical C:rirbutt, S.D . r.. -- --·-·-- -- - ------ ·-· --- ------------------- - .. . . ·--- ··- ·-·- --- ·- - ------------------- - - ·····---·-·--- ---·-- ··----··- - ·------------------- •··••·--- -·-· •- - - - ------ - ··-··-- .. ·- - ·-- . -· ---··-··- - ·---------------- P:i r a nlitenO EN CIENCIAS DE LA .EOUCACION " - ------- -- - - --------------- ·----- - ----- llnccmnR ronntar que hemos examlnndo n los postui~nte s y l e s ns lgnamos 1~ AIR11lrntr cnltf Jcoc16n , Guillermo, Arturo, Francisco, Rolando, Mirna, Vilma, Felipe, Carmen, Rene, Anibal, Jose Alberto, Ismael, .Heriberto. La Federacion Nacional de Educacion Catolica Los coordinadores de Fin de Semana de equipos, asesores, apoyos, vivencistas y participantes de los Fines de Semana de EJE Don Rua XVII, XVIII y XIX y de los EJE PROFUNDOS V y VI. De los Fines de Semana de Escoge: XXII, XXIII, XXIV, XXV, XXVI, XXVII y de los Escoge Profundos IV y V. A LOS INCANSABLES APOSTOLES: XXVII PROGRAMA ESCOGE Sandra Alvarado, Beatriz Alvarenga, Estela de Amador, Edgardo Amaya, Ana Maria de Angel, Claudia Angel, Didine Angel, Violeta Araya, Elena de Arevalo, Roberto Arevalo, Roxana Arevalo, Rocio Argueta, Vilma Aviles, Ana Delmy Aviles, Jaime Baires, Maria Berna!, Mario Berna!, Ernesto Campos, Lazaro Campos, Anabella Canjura, Delmy Canjura, Marielos Canjura, Vicki Canjura, David Castellon, Hortensia de Castro, Carlos Cerna, Mario Cerna, Maritza Chevez, Cesar Chevez, Ricardo Cienfuegos, Ana Maria de Cruz, Marina Cruz, Marinita Cruz, David Dominguez, Mauricio Erazo, Claudia Escobar, Loyden Espinoza, Ana G. Flores, Ligia Flores, Claudia Flores, Adilio Fuentes, Maria Auxiliadora Fuentes, Claudia fuentes, Varinia Fuentes, Lidia García, Maria de García, Marta García, Mabel Guzman, Eliza Henriquez, Juan Carlos Hernandez, Alma Hernandez, Juan Jose Hernandez Melba Hernandez, Jorge Herrera, Juana de Tejada, Estela Lopez, Janette Lopez, German Mangandi, Lilian Manzanares, Claudia Marchessini, Carolina Mejia, Jesus Mejia, Maria del s. Menjivar, Jose Antonio Miranda, Maria Victoria Monico, Luis Emilio -Montalvo, Nadira de Montalvo, Janette Monteagudo, Gloria Moreno, Vilma de Murillo, Roxana Navarro, Elizabeth Pastore, Helen Ponce, Luisa Ponce, Joaquín Ramirez, Raul Ramirez, Jose Ramos Raul Ramos, Alicia Rivas, Gerardo Rivas, Lissette Rivas, Armando Rivera, Evelyn de Rivera, Amanda Rodas, Alejandro Rodríguez, Maria Teresa Rodríguez, Miguel Angel Rodríguez, Nelson Rodríguez, Víctor Hugo Rodríguez, Ana Ruth de Salas, Nelson Serrano, Amilcar Sibrian, Maria T. Solorzano, Rosa Soto, Soraya de Castillo, Ivo Vaquero, Douglas Saldana, Rosa Elena de Zamora, Sandra Zamora. PROLOGO Como un aporte a ios jóvenes guatemaltecos y a tos educadores que desde hace veintitrés años son tos protagonistas del "Movimiento Juven­ tud", cuyo escenario y anfitriones to constituyen tas instalaciones y ta Comunidad Educativa del Colegio Salesiano Don Bosco, presentamos es ­ ta Tesis que intenta sistematizar et Proyecto Educativo que asegure ta continuidad y desarrollo perfectivo de esta experiencia en ta que hemos participado como educandos y educadores, como tributo de gratitud y fi­ delidad al Sistema Educativo Salesiano. Lo que empezó siendo una Semana Cultural, ha llegado a ser un Movi­ miento que involucra a miles de jóvenes que encuentran en él, un espacio de libertad, de respeto, de fr1aternidad, de alegria, de todos tos valo­ res que caracterizan a ta juventud. Pero también, constituye un desafio para tos que organizan y dirigen esta propuesta educativo- integral, por tas exigencias que implica et trabajo de educación con adolescentes . Queremos agradecer al Rvdmo. P. Luis Ricardo Chinchilla, S.D . B., Provincial de tos Salesianos de Centro América y Panamá por haber posi­ bilitado ta elaboración de este trabajo; a ta Ing . Ana Maria Rodriguez de Angel, Asesora de esta Tesis, sin cuya ayuda no habria sido posible ter­ minar este Proyecto; a Regina Atvarenga y al Ing . Manuel Orettana por su apoyo desde et Centro de Cómputo; a Cecy Arévato y a Margarita Henriquez por su soporte desde et Centro de Transcripción y Multiplicación; y, fi­ nalmente, a tos miembros del Consejo General del Movimiento Juventud por su generosa colaboración. Rita Almida Buezo Lara de Ktée . Luis Fernando Dubón Gonzátez, S . D. B. Horacio Francisco Macat Garbutt, S . D. B. San Salvador, 12 de diciembre de 1990 . PROLOGO SUMARIO ABREVIATURAS INTRODUCCION OBJETIVIDAD Y JUSTIFICACION DEL TEMA I PARTE: MARCO TEORICO SUMARIO ............................... PAGINA XIII XIV XXVII XXVIII XXX l . Educación Integral : 1 1.1 El porqué de una Educación Integral:. . ......... ..... 3 1 .2 Principios de la Educación Integral: 1 . 2.1 Educación en/para la libertad:. .. ... .......... 4 1 . 2.2 Respeto a la individualidad:... . ............ .. 4 1.2.3 Respeto a la sociabilidad:....... ........ ... .. 5 2. La educación del adolescente: 6 2.1 Cuidado del desarrollo f~s~co: .. ....... ... . ......... 8 2 . 2 Cuidado del desarrollo intelectual .................. 11 2.3 Relación educativa con el adolescente: ............. . 16 2.3.1 Aceptar la personalidad:. ....... . .... . ...... . . 16 2.3.2 Reconocer el dereho a la iniciativa y a la ex- periencia: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 7 2 . 3 . 3 Alentar el esfuerzo y el empeño:... ... ... . .... 18 2.4 Formación moral : 19 XV 2.4.1 Condiciones de trabajo pedagógico: ............ 20 2.4.2 La formación de Za conciencia moral: . . ..... ... 21 2 . 4.2 . 1 Rescate de Za razón personal: ..... .... 22 2.4 . 2.2 Desarrollo del sentimiento moral :.. .. . 23 2.4.2.3 Superación positiva de Zos conflic- tos: ................. . .. . ............. 24 2.5 Hacia una religiosidad personal: 25 2 . 6 Hacia un nuevo equilibrio tendenciaZ-afectivo: 26 2. 6 .1 EZ placer: ................................ .... 2 7 2 . 6. 2 La amistad : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 7 2.6.3 EZ gusto por Za acción y eZ s~ntido de Zo be- zo:. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 2.6.4 EZ sentido de honor, de dignidad personal, eZ sano orgullo:. ........................ .. ...... 29 3. Descripción de Zos alumnos del Colegio: 30 3.1 Información individual : 30 3.1.1 Edad de Za Población Estudiantil: ............. 30 3.1.2 Lugar de Residencia:.......................... 32 3.1.3 Personas con quienes vive el estudiante:. ..... 35 3 . 1.4 Estado Civil de los Padres:. .. .. .. . ........... 37 3.1.5 Lugar de Proveniencia: ................. .. ..... 39 3.2 Situación Socioeconómica de Za Familia: 41 3.2.1 Ingreso mensual familiar :............... . ... .. 41 3.2.2 Contribución al ingreso familiar:. ............ 43 3.2.3 Forma de tenencia de Za vivienda:............. 45 3 . 2 . 4 Tipo de construccion de Za vivienda: ....... ... 47 3.2.5 Servicios con que cuenta Za vivienda:......... 49 3.2.6 Algunas situaciones problemáticas en su comu - nidad:... .. ............... ........... ......... 51 XVI 3 . 2.7 Ambiente comunitario:.. .................... .. .. 53 3 . 3 Situación .. socfocultural: 55 3.3.1 Escolaridad de los padres :.. .. ... .. ............ 55 3 .3. 2 Profesión u oficio del padre:....... . .......... 58 3 .3 .3 Tipo de entidad donde labora el padre:. . . ...... 67 3.3.4 Profesión u oficio de la madre:................ 69 3.3 . 5 Tipo de entidad donde labora la madre :......... 72 3 . 3.6 Comunicación familia-escuela : .. . . .............. 74 3 .3. 7 Problemas especificas que existen en su ambien- te comunitario:............................. . .. 76 3 . 3.8 Frecuencia con que compran el periódico en ca- sa :. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79 3.3 .9 Bibliografia disponible en casa: .... ..... . .. . . . 81 3 . 3 . 10 Uso de los medios de comunicación y orden de preferencia: ...... .. ................. .. .. .. .. . 3.4 Situacion sociorreligiosa: 3.4 . 1 Aspecto religioso en la comunidad: . ........... . 3.4.2 Compromiso de los padres en movimientos apostó- licos : .............. ....... ................ •••• 3.4 . 3 Pertenencia del alumno a movimientos de aposto- lado seglar: .................................. . 4. Movimiento Juventud : 4 .1 Reseña Histórica: .. ..... . . . ..... . ... ... ........... . . . 4 . 2 Definición: . . ..... .... . ............. ...... .......... . 4. 3 Objetivos : ... . ....... ...... . ................... .. . . . . 4 . 4 Destinatarios : . ..... . ........ ... ................. . .. . 4 . 5 Organización del Movimiento Juventud : 4.5 . 1 Consejo General de Juventud : 4. 5. 1. 1 Objetivos: . ... .......... ... ........... . 83 86 86 88 90 98 98 101 101 101 102 102 102 XVII 4. 5 .1. 2 Su integración: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102 4. 5. 1 . 3 Sus funciones: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102 4.5.2 Comisión de Arte y Cultura : 103 4. 5. 2 . 1 Objetivos : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 03 4 . 5 : 2 . 2 Eventos: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 103 4 . 5 . 2. 3 Funciones: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 103 4.5 . 3 Comisión de Audio : 104 4 . 5 . 3.1 Objetivo:. ...... .. .............. ...... 105 4. 5 . 3. 2 Funciones :. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105 4.5.4 Comisión de Carrerea : 105 4·. 5 . 4.1 Objetivo: ............ , ................. 105 4. 5 . 4 . 2 Funciones:. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105 4.5.5 Comisión de Deportes: 105 4.5.5.1 Objetivo:. ... . ............ ... ......... 105 4.5.5.2 Disciplinas deportivas: ..... . .... .. ... 106 4. 5. 5. 3 Funciones:. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106 4.5 . 6 Comisión de Finanzas: 107 4. 5 . 6. 1 Objetivo : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 O 7 4 . 5 . 6 . 1 Funciones: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 O 7 4 . 5 . 7 Comisión de Orden: 108 4.5 . 7 . 1 Objetivo:... ...... .... ............... . 108 4 . 5 . 7. 2 Funciones : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 08 4 . 5 . 8 Comisión de Promoción I n terna: 108 4 . 5. 8 .1 Objetivos: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 108 4 . 5 . 8 . 1 Funciones: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 os· 4 . 5 . 9 Comisión de Protocolo y Diseño: 109 XVIII 4. 5 . 9. 1 Objetivo: .. ... ... . . ............ .. ... ." . 109 4 . 5 . 9 . 2 Funciones :. . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . .. . . 109 4 . 5 . 10 Comisión de Reina : 110 4 . 5 . 1 O. 1 Objetivos: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11 O 4 . 5 .1 O. 2 Funciones :. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11 O 4 . 5. 11 Comisión de Relaciones Púbti'cas: 111 4. 5 . 11.1 Objetivos: .... •...................... 111 4. 5 . 11 . 1 Funciones :. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 111 4.5 . 12 Comisión de Secretaria : 113 4. 5. 12. 1 Objetivo: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113 4 . 5. 12 . 2 Funciones: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113 4. 6 Caracteristicas :. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 114 4 . 7 Organigrama:. ... .... .. . .......... . .. .. . ....... . .... . 115 5. Conceptualización de tas situaciones cooperativa y com­ petitiva~ con et desarrotto . de inferencias "lógicas y - ps ico "lógicas : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 2 O 5.1 Situación socia"l cooperativa (Indiv Coop): . .. . ... . .. 120 5 . 1 . 1 Capacidad de sustitución:..... ...... .. . . ..... . 121 5 . 1 . 2 Catexia positiva: ...... . .................... .. 121 5 . 1 . 3 Capacidad de inducción positiva:. ... . ......... 121 5.1 . 4 Facilitaciones y obstáculos:.... ... .. ......... 121 5.2 Situación socia"l competitiva (Indiv Comp) : .. .... .. . . 122 5.2 . 1 Capacidad de sustitución:.. . . ......... .. . ..... 122 5. 2 . 2 Catexia negativa: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12 2 5.2 . 3 Inducibi"lidad negativa:....................... 123 5 . 2.4 Facilitaciones y obstáculos: ...... .. .. .... .. .. 123 XIX 5. 3 Inferencias para el funcionamiento de grupo :... . .. .. 124 5 . 3 . 1 Organización:. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 124 5 . 3. 2 Motivación: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 124 5 . 3 . 3 Comunicación :... .. .. . ........... .. ..... .. . . . . . 124 5 . 3 . 4 Or ientación : . . ..... .. ..... .... ......... .. ·..... 125 5.3 . 5 Productividad de grupo:........ .. ... . ......... 125 5.3.6 Relaciones interpersonales :.... . ....... ... .... 125 II PARTE : METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION 2 . 1 Objetivos Genera les : .................................. . 2 . 2 Hipótesis Genera les: . .................... ... .......... . 2.2 . 1 Situación social cooperativa (Indiv Coop): ...... . 2 . 2.2 Situación social competitiva (Indiv Comp): ...... . 2.2 .3 Capacidad de sustitución (Indiv Coop) : .......... . 2.2.4 Catexia positiva (Indiv Coop / Indiv Comp): .. .. . . 2 . 2 . 5 Capacidad de inducción positiva (Indiv Coop / In- div Comp): .................... . .. .... ....... . ... . 2 . 2.6 Facilitaciones y obstáculos (Indiv Coop / Indiv 126 127 127 12 7 127 128 128 Comp) : ................ . ... .. . .. : . . . . . . . . . . . . . . . . . 12 9 2 . 3 Areas temáticas de estudio : 129 2 . 3 . 1 Organización : 129 2 . 3 . 1.1 Objetivo: ..... .... . .... .... .... .. .. ...... 129 2. 3 . 1 . 2 Hipótesis : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12 9 2.3 . 2 Motivación : 132 2.3 . 2.1 Objetivo : ......... -. .. . . ...... .. ..... . .... 132 2.3 . 2 . 2 Hipótesis :................. .. ..... .. ..... 132 XX 2.3.3 Comunicación: 133 2.3.3.1 Objetivo:.. .. .. ...... .... ............... 133 2. 3. 3. 2 Hipótesis: . .......... ~. . . . . . . . . . . . . . . . . . 133 2.3.4 Orientación: 134 2.3.4.1 Objetivo: . ...... ... . ,................... 134 2.3.4.2 Hipótesis:..... ..... ..... ............... 135 2.3.5 Productividad de grupo: 135 2. 3. 5. 1 Objetivo: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 135 2.3.5.2 Hipótesis: .. ............ . . ... . . ......... 136 2 . 3.6 Relaciones interpersonales: 137 2. 3 . 6 . 1 Objetivo: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 7 2.3.6.2 Generales: 137 2. 3. 6. 2. 1 Hipótesis: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 7 2 . 3.6.3 Funciones de grupo: . ... ... ..... . ........ 138 2.3.6.3 . 1 Hipótesis:. , ... ....... ........ 138 2 .3. 6.4 Funciones individuales:................. 138 2. 3. 6. 4 .1 Hipótesis:. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 138 2.3 . 7 Otros centros educativos: 140 2.3. 7.1 Objetivo:. ...... ........ ........... ... .. 140 2.3. 7.2 Hipótesis:.... ....... ........ ........... 140 2.4 Instrumento de investigación: 141 2.4 . 1 Encuesta de opinión sobre el Movimiento Juventud para los alumnos del Colegio Don Bosco: 141 2. 4 .1.1 Generalidades:. ..... ........ .. .......... 141 2.4.1.2 Fuentes del cuestionario:...... .. ....... 142 XXI 2.4.2 Encuesta de opinión sobre el Movimiento Juventud para los alumnos de otr os Centros Educativqs : 144 2 . 4 . 2 . 1 Generalidades : ......... :............... . 144 2.4.2.2 Fuentes del cuestionario: .... .. .. . . ..... 145 2 . 4. 3 Cuadro General:. . ... ........... . ..... . ... .... ... 145 2.5 Elaboración de datos : 150 2 . 5.1 Encuesta de opinión sobre el Movimiento Juventud para los alumnos del Colegio Don Boscq : ......... 150 2.5 . 2 Encuesta d,e opinión sobre el Movimiento Juventud para los alumnos de otros establecimientos edu- cativos: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 151 2.6 Los Sujetos : 152 2. 6. 1 Alumnos del Colegio Don Bosco : ....... ·........... 152 2 . 6. 1 . 1 Edad y Curso de Za muestra:............. 154 2 . 6 . 1.2 Comisión a Za que · pertenecen: ........ ... 159 2.6.1 . 3 Pertenencia por Comisión (es) : .. ...... .. 162 2.6.1 . 4 Participación en el Movimiento:......... 165 2 . 6 . 2 Alumnos de otros Establecimientos Educativos :... 168 2 . 6 . 2.1 Sexo :. .... ................... . .......... 168 2 . 6.2 . 2 Edad:. . ... ............. . ..... . .... . ..... 172 2 . 6. 2 . 3 Establecimiento Educativo:.... .......... 177 2 . 6. 2 . 4 Nivel Escolar: ..... . .......... . ......... 185 2 . 6. 2 . 5 Profesión religiosa:.................... 193 III PARTE : DATOS Y RESULTADOS 3.1 Organización: 199 Cuadro resumen 01:. ....... ...... . ..... . .... .... . ...... 201 XXII 3,.1.1 Hábitos de Cooperación (E.1- E.5) : ....... . . .... . 203 3.1.2 Actitudes comunicativas (E . 6 - E.8):. ... .. . .. ... 214 3 .1. 3 Apertura y simpatia en sus relaciones con ios· - compañeros (E.9 - E.12):.. ............ .... ...... 221 3.1 . 4 Reciprocidad e interayuda (E.13 - E.14).. .... ... 230 3 . 1 . 5 Respecto aZ Código de comportamiento (E . 15 - E. 17) :............ .. ............. .... ...... . .... 235 3.1 . 6 Nivel de autonomia (E.18 - E. 20) : .. ... . . . . .. . . . . 242 3.1.? Conclusiones: .............................. ·..... 249 3.2 Motivación: 250 3.2.1 Carácter de consecuenciaZidad: Participación en el Movimiento con Za vida humano-cristiana de - Zos alumnos. Pregunta "D":............. . ... . .. . 251 Cuadro resumen 02:. ... . ... .... . .. . . . . . . . . . . . . . . . . 252 3.2.2 Necesidades de pertenencia:.. .... . ............. . 261 3.2 . 2 . 1 Necesidad de Seguridad Social: ..... .. ... 261 3.2 . 2 . 2 Necesidad de Seguridad Emocional:. ...... 261 3.2.2.3 Necesidad de Logro:.............. ..... .. 261 3.2.3 Verificación de comportamientos para medir y au- mentar Za capacidad de animación comunitaria: . .. 285 Cuadro resumen 04:. . .... ............. ...... .. . .. 28? 3 . 2. 4 Conclusiones :. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 381 3 . 3 Comunicación: 382 3 . 3 . 1 Expresión de Zas ideas que general locomoción: . . 383 Cuadro resumen 05 :. .. ... .. .. . ... . ....... ...... .. 385 3.3 . 2 Conclusiones:. ........... . ...................... 435 3.4 Orientación: Cuadro r esumen 06 : ... . . ... . · . .. . . ... . .......... . .. ... . . 3 . 4 . 1 Capacidad para el uso reponsable de la libertad (G.1 - G. 5)-: . .. . ... . ... . . . . . .. . . . . .. .. .... . . ... . . 3.4 . 2 Toma de concienci9 de la r esponsabi lidad ante la sociedad (G . 6 - G. 9) : . . . . . . ......... ... . ... . .. .. 3 . 4 . 3 Cono lusiones: . . .. . ..... .. .. . . . . . . ...... . .. . . . . . . 3 . 5 Productividad de grupo : 3.5.1 Metodologf-a (H . 1 - fl . B): ...... ..... .. .... ...... . 3.5 . 2 Discusión (H . 9 - H.11) : . ... ......... . . . ... .. .. . . 3.5.3 Participación (H.12 - H.14) : ..... .. ... . . . .. .. .. . Cuadro resumen O 7: . ... .. ....... . . . ....... . . . . .. . ... . . . 3 : 5 . 4 Conclusiones : . .... .... . . .. . ... . . .... .. .. . . . . ... . 3 . 6 Relaciones Interpersonales: 3 . 6 . 1 Funciones de grupo : .. . . .. ... . . . . ...... . .. . ..... . 3 . 6. 1 . 1 Aumento de solidaridad (I . 1 - I.12) : . .. . Cuadro resumen 08: . .......... . .. . .. .. ... . .. . .. .. ... .. . 3.6.1.2 Conclusión par ticular: . . .. . . . .. . . .. .. . . . 3.6 . 2 Funciones individuales : 3.6.2 . 1 Socio- afectivo positiva (C . 1 - C.3) : .. . . 3 . 6.2.2 Tarea positiva (C . 4 - C.6) : ... . ........ . Cuadro resumen 09: . ... .. . .. . .. . . .. .. . ... . • ... . . . . . .. .. . 3 . 6 . 2 . 3 Tarea negativa (C . 7 - C. 8): ..... .. . .. .. . 3 . 6. 2 . 4 Socio-afectivo negativa (C.9 - C.11) . .. . 3.6 . 2 . 5 Conclusiones particulares: ... . . .... . .. . . J. 6 . J Conclusiones: .. . ........ . .... . ... . ... . . . ... ... . . XXIII 436 437 439 450 459 460 461 461 461 462 492 493 494 494 495 520 521 521 521 522 535 535 546 546 XXIV 3 . 7 Otr os Cent r os Educativos : 547 3.7 . 1 Proyecci ón deZ Mov i mi ento haci a es t e sector (F . 1 - F. 27) :....... . . . ...................... . . . 547 Cuadr o r esumen:. · ........... ·.. . ........................ 549 3 . 7. 2 Resultados comparativos : Otros Centros Educati- vos - Don Bosco (F.20 -F. 27; "B", "D" ) : . . . ...... 741 3 . 7. 3 Conc l usiones :. . .. . . . .. . ....... . .... .. . ... ... . ... 752 I V PARTE : CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 4 . 1 Descr ipción de Zos alumnos deZ Colegi o : 753 4 . 1 . 1 I nformaci ón indi vidua l : 753 4 . 1 . 1 . 1 Conclusiones :............... . ... . .. . ..... 753 4 . 1 . 1 . 2 Recomendaci ones : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 5 4 4. 1 . 2 Situación socioeconómi ca de Za fami l i a : 754 4 . 1 . 2 . 1 Conclus i ones :........... . ....... . ....... . 754 4 . 1 . 2 . 2 Recomendaciones : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 5 5 4 . 1 . 3 Situación sociocultur al : 756 4 . 1 . 3 . 1 Conclus i ones : . . . ........... .. ....... . .. . . 756 4 . 1 . 3 . 2 Recomendaciones :. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 756 .. 4. 1 . 4 Situación soci orreligi osa : 757 4.1 . 4.1 Conclus i ones :..... . ..... . ..... . ......... . ...... 757 4 . 1 . 4 . 1 Recomendaci ón:. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75 7 4.2 Objetivos Generales : 758 4 . 2.1 Conclusiones :....... .. ... . ... . ... . .. .. ........... 758 4.2 . 2 Recomendaci ones :..... . ... . .. .. ................... 759 XXV 4.3 Hipótesis Generales: 760 4 . J . l Situación social cooperativa (Indiv Coop): 760 4. J . 1.1 Conclusión:...... . . . . ....... .... . .. ..... 760 4. J .1. 2 Recomendaciones :. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 761 4 . J.2 Situación social competitiva (Indiv Comp): 761 4.J.2.1 Conclusión : ............. .. ..... . .. ...... 761 4 . J . 2. 2 Recomendaciones: . ....... . . . ·. . . . . . . . . . . . . 762 4.J.J Caacidad de sustitución: 762 4 . J . J . 1 Conclusión: .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 762 4 . J. J. 2 Recomendaciones: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 762 4.J . 4 Catexia positiva (Indiv Coop) : 76J 4. J . 4. 1 Conclusión :. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76J 4 . J. 4. 2 Recomendaciones: ... .. .. ........ ......... 76J 4.J.5 Capacidad de Inducción Positiva (Indiv Coop): 764 4.J . 5.1 Conclusión:........................... .. 764 4 . J. 5 . 2 Recomendaciones:. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 764 4.J . 6 Facilitaciones y obstáculos: 765 4.J.6 . 1 Conclusiones:... .. ........... ... .... .... 765 4 . J. 6 . 2 Recomendaciones: .. ...... . . .............. 766 APENDICES: APENDICE I: Cuestionario para la "Descripción" de - los alumnos del Colegio: .. . . . . ..... .... . 767 APENDICE II : Encuesta de opinión sobre el Movimiento Juventud. PREMUESTRA: .... ............. . 774 APENDICE III: APENDICE IV: APENDICE V: APENDICE VI : APENDICE VII : APENDICE VIII : APENDICE IX: Encuesta de Opinión sobr e eZ Movimiento Juventud . MUESTRA : . . .... . .... . . ..... .. . Encuesta de Opi nión sobr e eZ Movimiento Juventud. Otx>os Cent r os Educativos : . . . .. Cuadr o de VaZor es por centuaZizados : . . . .. RegZamento de Zas d~fer ent es Comisiones XXVI 790 803 807 del Movimiento -Juventud:..... . .......... 812 Dispositivos ReguZador es: . . ...... .. .... . 819 Bases par a Za ·EZección de Candidatas : .. . 841 Cr onogr ama de actividades de Zas dife - rentes Comisiones deZ Movimi en-to Juven- tud': . ... .. ... ....... . ........ . ... . ... . ... . 846 BIBLIOGRAFIA 860 ABREVIATURAS ACG Actas del Consejo General de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco. Organo Oficial de animac~on y comunicac~on para la Con­ gregación salesiana (Roma, Direzione Generale 1987). EC Documento sobre la Escuela Católica dela Sagrada Congregación para la Educación Católica (Buenos Aires 1982). GE Declaración Gravissimum educationis del Concilio Vaticano II sobre la educación cristiana de la juventud (Madrid, BAC 1979). LC Declaración El educador laico cátólico, testigo de la fe en la escuela de la Sagrada Congregación para la Educación Católica (Roma 1982). INTRODUCCION La experiencia educativa en el contexto del "hoy" y del "aquí." tan complejos y, muchas veces, problemáticos, se presenta desafiante, cons­ tituyéndose en reto para educandos y educadores. La tradición salesiana, inspirada en el Sistema Educativo de Don Bosco, siempre se ha esforzado por proponer a los jóvenes experiencias de educación integral, es decir, del proceso enseñanza-aprendizaje que favorezca la participación, la ca-responsabilidad, la autonomí.a, la crea­ tividad, etc., de sus protagonistas, , frente a la rica gama de posibilida­ des que se integran en un solo engranaje que favorece la humanización del hombre. El Colegio Don Bosco, desde hace 23 años planifica, ejecuta y evalúa el Movimiento Juventud como una propuesta de educación integral, convir­ tiéndose en escenario creativo, novedoso y adaptado para expresar los va­ lores de los jóvenes, desarrollar hábitos~ destrezas y habilidades en una diversidad de centros de interés, en el marco de las relaciones interper­ sonales de todos los participantes .. No obstante los muchos años de experiencia del Movimiento, ha careci­ do de un verdadero Proyecto Educativo que lo sistematice, que cuestione y replantee sus fines, objetivos y propósitos, sus contenidos y metodologia, para que debidamente delimitados, asegurara su continuidad y desarrollo independientemente de las personas que lo dirigen y que cambian constan­ temente, uniendo esfuerzos en la realización de esta vivencia de carácter pluralista. Nuestro interés se centra fundamenta .lmente en el intento de esta sis­ tematización, verificando el cumplimiento de los objetivos del Movimiento y la proyección del mismo en el ámbito educativo. El presente trabajo se divide en las partes siguientes: XXIX I Parte: Mareo teórieo, en donde se .ha utilizado una metodologia anaZitica para definir Zos conceptos fundamentales que se manejan a Zo Zargo de este Proyecto; II Parte: MetodoZogia de Za investigación~ en donde en forma induc­ tiva se presentan objetivos, hipótesis e instrumentos de trabajo que se emplean en Za Tesis; III Parte: Datos y resultados en Za que descriptivamente se proce­ de a dar a conocer datos y resultados deZ trabajo de campo, previo análi­ sis de cada pregunta con sus objetivos e hipótesis particulares. IV Parte: Conclusiones y recomendaciones, a Zas que se Zlega en eZ plano de Za descripción de Zos alumnos y en el plano de Zas hipótesis y objetivos generales . La tarea concluye dando a conocer en Zos apéndices y bibliografia, el material empleado en Za investigación. Como hijos de Don Bosco buscamos Za promoción integral de nuestros muchachos porque somos para eZZos y de ellos ya que "en eZ amor reside Za dignidad y Za alegria, eZ carácter divino deZ apostolado deZ maestro" (Vittorino D'FeZtre). Ponemos nuestro trabajo en manos de Maria Santisima Auxiliadora, nuestra madre, maestra y guia . OBJETIVIDAD Y JUSTIFICACION DEL TEMA Para una dinámica formación integral del adolescente el Movimiento Juventud del Colegio Don Bosco intenta responder a los rasgos caracte­ risticos de este periodo evolutivo. Es en sistesis, una respuesta estructurada, sistematizada, actual y flexible a: a. El inconformismo juvenil y adolescencial que lo cuestiona todo y ve en sus actividades soluciones y alternativas evolutivas a sus interro­ gantes más significativos; b. El espiritu de riesgo que lo lleva a compromisos y situaciones radica­ les encarnado en roles de responsabilidad (conducción, animación, or­ ganización, productividad, liderazgo) antes, durante y después del mon­ taje del Movimiento; c . La capacidad creativa como respuesta novedosa al mundo en cambio que aspira a mejorar siempre como signo de esperanza en Za realización siempre renovada del trabajo de Zas Comisiones que lo integran; d. La aspiración personal más espontánea y f uerte, emancipada de toda tu­ tela exterior, como lo es Za libertad, puesta ai servicio de los obje­ tivos del Movimiento en Za realización plena y satisfactoria cuyos re­ sultados son de gozo y felicidad; e. La exigencia de autenticidad y sencillez que rechaza con rebeldia a una sociedad invadida por hipocresias y antivalores. El dinamismo del Movimiento debe hacer al joven capaz de renovar Za cultura que, de otra manera, envejeceria. . . 1. Educación Integral : I PARTE MARCO 1'EORTCO Tomando como base que Za educación busca el acaba­ miento y. plenitud hv.mana de un hombre concreto que vive en un mundo de valore~ que lo invitan a actuar de acuerdo con las necesidades de Za 6- poca que Ze toca vivr0 Za educación integr•aZ cierra toda posibilidad a Zos moldes tradici onales abi?•iendo nuevos caminos~ .fomentando Za libertad~ perceptivida.d~ creativ idad y eZ sentido c1?·ít ·ico (1). Si ,, c;r;:,foZara co­ mo único .fin de la educación Za .formación de la per•sonaUdad se estaria empobreciendo eZ esp·íritu de Za persona (2). La educación debe cultiva~ todos Zos valores para que no exista ni apat -ía ni deca-i:ga Za cultura tanto intelectual como técnica~ sino por eZ (1) "L a Educación Integral pretende alcanzar: _ aquella madurez humana, aquel!..a perfeción intermedia que permite llevar al m6s alto grado de realización, en la ·linea del ser y del obrar, la naturaleza esencial que cada uno posee individualizada , en el momen­ to de llegar a la existencia" . Cfr. BRAID0-GIAN0LA, Educar. Teoria de la Educacion . (Madrid , Sigueme 1982) 38 . (2) LARR0Y0 Francisco, afirma : "La Educación es marcha ascendente , permanente proceso de superación, acercamiento a una meta ; el valor educativo fundamental lleva el nom­ bre de tormatividad humGna " . Cfr. A.i:ciolo9ía y Teleología de la Educación en Dic­ cionario Porrúa de Pedagogía y Ciencias de la Educación (México Porrúa 1982) 209- 210 . 2.- contrario~ debe aume~tar las fuerzas del progreso social y económico (3). Toda institución educativa debe propo1~cionar una educación integral pues de otra manera~ un desarrollo parcial aparta al ser humano del per ­ feccionamiento en que consiste la educación (4) . Una actividad educati­ va cent rada únicamente en la fuerza productiva del hombre o que no res­ pete las barreras morales y actúe al margen de la razón repercute nega­ tivamente en la formación humana -integral ( 5). Para que esta formación se rea lice debe ayudarse al joven a que trascienda hacia el conocimien­ to de la verdad~ la belleza~ el bien~ el amor y la cultura . El cultivo de los valores educativos le corresponde al hombre en cu­ ya activ-idad educadora busca edificar la humanidad en él mismo (6). (3) "Capacidad de actuar de modo humanamente perfecto : fisica , razonable , moralmente bien , comprendiendo, por tanto , el aspecto fisico , fisiológico, el aspecto psiquico­ cognoscitivo, el aspecto psiquico-volitivo y, fundamentalmente , el as pecto de vida sobrenatural; dicho brevemente: formación del hombre funcionalmente completd' . Cfr . BRAID0-GIAN0LA, 0p. Cit. , p. 38 . (4) LC 17: "La fo rmación integral del hombre como finalidad de la educación, incluye el desarrollo de todas las facultades humanas del educando, su preparación para la vida profesional, la formación de su sentido ético y social , su apertura a la tras­ cendencia y su educación religiosa. Toda escuela, y todo educador en ella , debe procurar "formar personalidades fuertes y responsables , capaces de hacer opciones libres y justas", preparando asi a los jóvenes" para abrirse progresivamente a la realidad y formarse una determinada concepción de la vida" . Cfr. EC , n. 31. Cfr. JUAN PN3L0 II , Discurso en la UNESC0, 2 de junio 1980 , ASS 72 (19801 n. 11 , p. 742 : "Las cons ideraciones que acabo de hacer , en efecto, ponen de manifiesto que la primera y esencial tarea de la cultura en general, y también de toda la cultura es la educación. La educación consiste, en efecto, en que el hombre llegue a ser cada vez más hombre, que pueda "ser" más y no sólo que pueda "tener" más , y que , en consecuencia, a través de todo lo que "tiene", todo lo que "posee" sepa "ser" más plenamente hombre. ( 5) GE , 1 : "La verdadera educación se propone la formación de la persona humana en or­ den a s u fin último y al bien de las sociedades , de las que el hombre es miembro y en cuyas responsabilidades tomará parte cuando llegue a ser adulto" . (6) IDEM: "Hay que ayudar a los niños y a los adolescentes , teniendo en cuenta el progre­ so de la psicologia , de la pedagogía y de la didáctica , a desarrollar armónicamente sus condiciones físicas, morales e intelectuales , a fin de que adquieran gradualme n­ te un sentido más perfecto de la responsabilidad en el recto y laborioso desa r rollo J.- 1.1 EZ porqué de una Educación IntegraZ: AZ hablar de integridad, sé ha­ bla de armon-í.a, pero dentro de una integridad existe una jerarquia de Zas formas de educación encontrando que es Za cultura fisica Za que da sentido y condiciona toda Za educación (7) . Puede decirse también, que Za que da sentido total a toda obra educativa es Za formación reUgiosa. Debe educarse a Zos jóvenes en base a Za escaza axiológica en Za cuaZ Zos vaZores más eZevados, además de necesarios, son Zos reZigiosós, Zue­ go, siguen Zos moraZes, Zos vitaZes y 'los económicos (8) . La verdadera educación es aqueZ'la en donde exista unaformación in­ tegraZ que actuaZice Zas capacidades y concrete vocaciones (9). Ex·is- ' te una serie de aspectos que caracterizan a Za educación como heqho cuz- . tural que se -integra en ~n circulo de permanente mov·imiento entr~ subj e­ tividad y objetiyidad ~uZtural. EZ Educador como ··intermediario subj et ·iviza Zos va Zares formativos a utiZiiar. La integración de Za educación de~tro deZ proceso cultural puede no darse si se pierde de vista aZ hombre. La educación es un pro- de la vida y en la consecución de la verdadera libertad, de modo que superen los obstáculos con grandeza y constancia de alma. Hay que iniciarlos, conforme avanza su edad, en una positiva y prudente educación sexual. Hay que prepararlos pero lo participación en la vida social, de moclo que, bien instruidos con los medios nece•• sa~ins y oportunos, puedan participar _activamente en lo$ diversos arupos de la so­ ciedad humana, estén dispuestos para el diálogo con los demás y presten su colabo­ ración gustosamente a la consecución del bien común" . (7) Ctr. LEMUS Luis Arturo, Pedagogía. Temas Fundamentales, Biblioteca de Cultura Pe­ dagógica 107 (Argentina, Kapelusz 1983) 184-186. (8) Ctr. DHO Biovenale, Personalidad dinámica del cristiano en DHO-CSONKA-NEGRI, EDU­ CAR 3. Metodología de la catequesis (Salamanca, Sígueme 1966) 17-36. (9) "En la estera humana cada uno es único, inédito, diferente , inconfundi~le, no su­ mable dentro de una especie, no sustituible por ninguna otra persona. Cada uno es igual a sí mismo y nada más. Yo soy yo y no puedo ser habitado por ningún otro, ni representado, ni sustituido por nadie: soy el único en ser yo" . Cfr. GASTALDI !talo, El hombre, un misterio (Quito, Universidad Católica 1983) 89 . 4.- ceso de integración cuZturaZ y personaZ. 1. 2 Principios de Za Educación IntegraZ: Para que eZ aZwnno reaZice y for­ . muZe su propio proyecto -de vida y Zogre una educación integraZ debe exis­ tir: J. 2 . . 1 Educación en/para Za Zf,bertad: Esta supone una conquista de madurez inteZectuaZ, moraZ, .afectiva, sens·oriaZ y juicio critico. Lo prepara dándoZe seguridad para juzgar, vaZorar y decidir, hacién­ doZo un hombre reaZizado que ha Zogrado transformar todo su potenciaZ en acto. Prepara aZ educando para Za Zibre eZección y decisión de sus acti­ vidades para poder ser Zibre por su propio conocimiento (10). 1. 2 . 2 Respeto a Za individuaZidad: El hombre, como ser ind·ividual, posee Zimitaciones y posibiZidades diferentes, trae consigo propiedades que le han sido heredadas; recibe influencias del medio que le rodea con carac­ teristicas propias y diferentes para cada uno (sociales, afectivas, eco­ nómicas, culturales y morales). Existe una dimensión individual y es que se trata de un ser irrepe­ tible, Zo cual señaZa una reaZización diferente para cada persona, razón por Zo que el aZwnno debe ser rodeado de un ambiente Heno de estimuZos para que pueda elegir y decidir. EZ individualizar exige un profundo cambio de Zas actitudes pedagógicas: debe aceptarse Zas diferencias ·indi­ duales apreciando Za creatividad de cada quien en eZ campo de Za expre- (10) "En el sentido más riguroso debe considerarse como fin de la educación el lograr una personalidad madura en sentido humano específico y formal, es decir, la habi­ tual capacidad de obrar libremente con rectitud". Cfr. BRAIDO-GIANOLA, Op. Cit ., p. 38. 5.- sión y ta comunicac-ión permitiendo ~ cada cuat "ser fo que está Uamado a ser" (11). 1. 2. 3 Respeto a ia sociabUidad: Et hombre, como ser sociat, está consti­ tuido por un dinamismo que estabtece un potenciat votitivo, racionat y emotivo que lo hace capaz de querer, conocer y sentir, el cual at descu­ brirse como persona en retación con tos demás requiere, para darse cuen­ ta de tos que te rodean interesa.rs.e _p_pr io que pf,:_eri,_san . y hacen éstos co­ taborando y compartiendo responsabitidades de retación, diátogo y comuni­ cación. Para reatizarse en ta medida que vive para los demás, debe aprender a convivir desarrottando buenas retaciones humanas que le ayuden a crear un ambiente de comprensión y mutua aceptación asi como de fraternidad pa­ ra que sea capaz de crear un cambio de vida y reaUzar un rot dentro de una comunidad humana concreta (12). La educación integrat exige un cambio tanto en ta metodotogia como en ia act-itud det maestro. Et conducir at éxito y aceptación positiva ( 11 l "Cada hombre está llamado, igual que los· demás integrantes de su especie, a ser hombre, es decir, a buscar el sentido de su condición humana; está llamado también a ser varón o mujer y a buscar, por consiguiente, el valor y el porqué de su varo­ nia o femineidad. Pero dentro de estos llamados generales, dentro de estas voca­ ciones con otros hombres, está llamado a ser una experiencia de vida única e in­ transferible, a vivir su condición humana y su condición de varón o mujer de manera distinta e irremplazable. Este llamado a ser igual que otros y ser, al mismo tiem­ po, original, este compromiso simultáneo con la vida de los otros y con la vida pro­ pia, esto se llama el yo, la vida de cada cual, esto es la vocación". Cfr. CASTI­ LLO Gabriel, Vocación y Orientación (Colombia, Indo-American Press Service 1975) 8. (12) "Todo desarrollo como E. Erikcon lo ha demostrado será el producto de este diálogo entre un yo y el medio. Conciliar esas dos fuerzas, aceptar su sentido, asumir el destino personal y comunitario que en ellas se ofrece, eso es descubrir, aceptar y seguir la propia vocación" Cfr. Infancia y Sociedad (Buenos Aires, Hormé 1970) 14: Ontogénesis de la ritualización en Sociedad y adolescencia (México, Siglo XXI 1979) 73-112. 6.- nos lleva a la conquista de una autonomia total. Para esta educación, todos somos portadores de Za misma humanidad, con los mismos derechos inherentes a Za di gnidad de Za persona. Es una misión en el cultivo axioZógico y que no debe excluir a Za educación familiar como complemen­ to obligado de Za juventud y como derecho natural a ser educados por sus padres. Para eZ cultivo de valores es necesaria una descentralización pa­ ra Za resolución inmediata de problemas ( siempre con poZiticas de super­ visión de Za autoridad competente). 2. La educación del adolescente: La adolescencia es el periodo decisivo para Za orientación de Za vida, es decir, para el éxito de Za educa­ ción (13). Intervienen dos órdenes de factores : una profunda transformación interior, que descubre a Zos ojos del joven horizontes nuevos de plena l ibertad de expresión personal y una más intensa presión del exterior ejercida por eZ ambiente social en múlt-ipZes formas y con parUcuZar efi­ cac-ia (14). (13) "Educar, para los griegos , es hacer que el joven descubra su naturaleza y, desde ella , realice acertadamente su propia personalidad. Educar es desarrollar, cuantos gérmenes de perfección tísica y espiritual ha puesto Dios en el hombre (A. Manjón •• es dar al cuerpo y al alma toda la belleza y perfección de que son capaces , para que el educando llegue a ser hombre (Kant)" . Ctr. CUADRADO-GUTIERREZ , 25 encuentros de convivencia juvenil (Salamanca , San Pío X 1982) 225-257 '. ( 14 ) "Para Baden Powell, una educación verdadera es aquella que desenvuelve el intenso deseo de progreso que 11.eva en sí todo hombre , en lugar de imponer una instrucción automática desde tuera, como a una masa . Este conocimiento de la infancia y de la adolescencia, :esta si~patía _por ellas, se resume en este gran principio que es la llave del éxito en Educación : "saber descubrir las cualidades que duermen bajo los defectos" . La educación es , antes que nada, amor, confianza obstinada , voluntad de h'ablar lo que hay de bueno y apoyarse sobre lo positivo para hacer progresar en el desenvolvimiento personal" . Cf r. CUADRADO-GUTIERREZ , Op. Cit., 258-259 . 7.- En este periodo, cuyos extremos se encuentran entre los 10-11 a­ ños y los 17-18, y su fase más aguda entre los 13-14 y 16-17, el adoles­ cente es una persona que sale de la infancia (ya no es un niño, pero con­ serva todavia, regresivamente, algunos aspectos de la niñez) y entra en la madurez (todavia no es un adulto, pero anticipa progresivamente sus formas) (15). El problema pedagógico fundamental ya no es mantener el equilibrio infantil, insuficiente, sino ayudar a dirigir la libertad naciente, en sus formas y contenidos, con sentido realista de sus capacidades y debi­ lidades (16). El problema del adolescente es principalmente interior, problema de unificación de las funciones internas en intenso proceso de maduración. (15) El Concilio Vaticano II ha acuñado una feliz expres1on de "madurez personal". Esta consiste en cierta estabilidad de ánimo en la facultad de tomar decisiones pondera­ das y en el recto modo de juzgar los hombres y las cosas, Sus fases son: Madurez emotiva (tener la capacidad de dominar los propios impulsos; saber superar las pro­ pias frustraciones y sacar estímulos de los fracasos; calibrar justamente las fal­ tas , •sin falsas disculpas etc.); Madurez volitiva (cumplir con los propios compro­ misos y decisiones; ser consciente de nuestras acciones y tener sentido de respon­ sabilidad; ser constante·, luchar contra los obstáculos, etc.); Madurez intelectual (tener criter;os prácticos sobre la vida y ser realista; saber discernir lo bueno de lo malo, en -amor (~ero sexo) del amor afecto; tener capacidad de observación, com~rensión y refle~ión sobre las cosas y personas, para poder emitir juicios prác­ tJcos sobre sus situaciones y·acontecimientos, etc.). Cfr. CUADRADO-GUTIERREZ , Op. Cit . , 182-185, (16) "Esta libertad se opone, en sentido negativo, a la inconsciencia, a la locura, a la irresponsabilidad fisica y moral, fodica la capacidad de obrar sabiendo lo que se hace y porqué se hace, Un segundo significado de la palabra libertad se refie­ re a aquel estado del hombre por el que se ha liberado de las diversas alienacio­ nes y domina su propio obrar y su propia existencia•, de tal manera que puede lla­ marse verdaderamente libre, Positivamente se considera libre el que se posee a sí mismo y determina las lineas de su propia existencia , no ya bajo la presión exter­ na, sino sobre la base de opciones personales y meditadas. Busca el bien, porque vislumbra las razones de bondad y de valor", Cfr. CUADRADO-GUTIERREZ, Op. Cit., 174-175. 8.- Es de orden f'ísico, mental, afectivo., social., moral (17). Es problema de elaboración de un juicio global acerca de la realidad y de la vida en la que será llamado a integrarse ampl-ia y definitivamente más ade­ lante . La nueva personalidad del adolescente, tal como la psicologi a evo­ lutiva la describe y la educación la viene f armando, impone una revisión de las funciones de hijo, alumno, socio; una renovación de la relación pedagógica ten i endo en cuenta la creciente capacidad del sujeto y de sus más amplias exigencias de partici pación en la cultura de la sociedad; menos mandatos, más consejos y elaboración comunitaria de rev-isiones ., jui~ios y decisiones, est i mulando su libertad, presentándole ocasiones de usar bien de:ella iJB) . 2 . 1 C1J.idado del desarrollo físico : ~n el peri odo de los 13 a los 16 años ., el desarrollo fis i co sigue ritmos muy del-icados, que deben se1? as i stidos con advertencias negativas y con intervenciones positivas . La reanudación del desarrollo del creci miento, la discordancia en (17) He aquí los atributos o características que Maslow asigna a la personalidad madu­ ra : Más eficiente percepción de la realidad y más fáciles relaciones con ella ; aceptación de sí mismo, de los demás y de la naturaleza; espontane i dad; concentra­ ción en los problemas; independencia en las relaciones personales ; independencia respecto a la cultura y al medio; apreciación libre, no convertida y rígida ; hori­ zontes ilimitados; relaciones sociales profundas , pero selectivas ; sentimiento so- · cial; estructura democ rática del carácter ; certidumbre ética ; humor sin hostilidad; creatividad. Cfr . ALLPORT Gordon William , La Personalidad. Su con f iguración y desarrollo (Barcelona , Herder 1977) ; también , CUADRADO-GUTIERREZ , Op. Cit. , 185- 187 . (18) Todo el secreto del educador consistirá , por tanto , en respetar la verdad univer­ sal de la naturaleza humana , haciendo actuar la inteligencia y la libertad de de­ cisión de sus discípulos. Deberá dejar expresar la singularidad y la o r iginali­ dad de cada uno de ellos . No se trata de construir el niño , sino de hacer jugar sus fuerzas interiores , de susci t ar en é l un auge vital de ayudar al c recimiento de su personalidad original y protegerla. IDEM , p. 258-259 . 9.- el desarrollo óseo, muscular y visceral piden atención. · Las transfor­ maci ones son profundas, decisivas, ya para alcanzar dimensiones y fuer­ zas de la person·a adui'ta, ya para elaborar definitivamente fos caracte­ res sex4ales paternos y mate~nos. Una sana higiene fisica y mental facilita mucho la fase de la pu­ bertad desde el punto de vista educat-ivo. El adolescente es muy voraz, nunca está saciado . La adolescente algo menos, pero es poco observante de la regularidad . Para ambos , cier­ ta moderación en comer y beber, y una dieta adecuada evitan fáciles ca­ tarros, apend-icitis y , más aún, los desarreglos de carácter, el embota­ miento de la inteligencia, la excitación de los sentidos . Una alimenta­ ción racional-izada y rica en vitaminas comporta salud, fuerza, joviali­ dad y un sereno y armonioso desarrollo. La voracidad de los adultos, la -irritación y el enfado por no sen­ tir satisfechos sus gustos de una buena mesa, es -tan contagiosa como per­ judicial. No basta con la amenaza de posibles enfermedades. Es más e­ fica z motivar la moderación con el deseo de tener un cuerpo resistente., despierto, deportivo, armonioso, una piel sana y limpia, un porte atra­ yente (19) . También el apelar al carácter moral, en un ambiente fami­ liar positivo, entusiasta, optimista, idealista, conquistador, jovial, suaviza el impulso a la oposición y al desencadenamiento de los instin­ tos , Otro problema dificil es la educación en el aseo . A los 14 años los muchachos necesitan muchas cosas, su vida en casa y fuera de ella re- (19) La educación deportiva se propone formar a los jóvenes en estas vi r tudes : la leal­ tad, que prohibe recurrir a subterfugios. La docilidad y la obediencia a las órde­ nes sabias de quien dirige un ejercicio de equipo. El espíritu de renuncia, cuan­ do es necesario quedar en la penumbra para ventaja de los propios colores. La fi­ delidad a los compromisos. La modestia en los triunfos. La serenidad en la fortu­ na adve rsa. La paciencia con el público, no siempre moderado. La justicia si el deporte va unido a intereses financieros , libremente pactados. Y, en general , la castidad y la templanza, ya recomendadas por los mismos antiguos. Cfr. IDEM , p. 78-79. 10 . - quiere limpieza, orden, aseo . Ellos, de ordinario, no toZeran trabas de regZamentación, o no tie­ nen tiempo n i gana de cuidarse de este aspecto . Per o desgraciadamente ei desorden pasa ai espiritu . Un eficaz remedio consiste en mantener un clima de limpieza a su al­ rededor: Zimpieza en ellos y en las cosas que les rodean, cuidada con incansabZe perseverancia hasta conseguir que ie cobren gusto, ai menos, para más adelante. EZ baño frecuente, el lavarse, benefician al cuerpo y al carácter. Igualmente la natación deportiva, el tomar el aire y el sol, pero en mo­ vimiento, no en actitud de ociosa inmovilidad . Hay que evitar, no obs­ tante, su empleo prolongado por ser causa de grave pérdida de fuerzas, nocivo para la salud, el estudio, el desarrollo. El ejercicio fisico es muy útil en un momento en que el cuerpo se está haciendo. El mejor es el ejercicio natural de contacto con el aire libre, en ei goce y dominio de la naturaZeza, del empleo integro de sus facultades, en la l ·lbertad del aire, de la luz y del espir-itu (20) . Es útiZ, también, ei empeño agonistico del deporte , de Za gimnasia , rica en método y en cultura. Pero nunca deben produci r excesivo cansancio. Dañosos y de graves consecuencias son el descanso abreviado, las grandes distancias para ir a la escuela o al trabajo, el exponerse con frecuencia a frios intensos , el exceso en la natación y en Za toma deba­ ños de sol y, sobre todo, las graves preocupaciones moraies, los sufri­ mientos que hieren y son superiores a su edad, los ambientes de tensión, de tragedia, de violencia, de abuso, de ruina y de fracaso. (20) "En el contacto con la naturaleza se fomenta otra virtud necesaria para ser una persona religiosa: la humildad. Al contemplar la majestuosidad y grandeza de las cosas , el homb re se siente pequeño y limi t ado ante todo lo que ve. Pierde un po­ co de su orgullo y se pone en actitud de acepta r a alguien superior a él" . Cfr. IDEM , p. 98-99 . 11.- 2.2 Cuidado del desarrollo intelectual: Alrededor de los 12-14 años el mu­ chacho llega a La posesión de Las funciones lógicas, Las más elevadas deZ pensamiento. Pero está sólo al comienzo de su ejercicio que Zas debe lle­ var a Za perfección de forma y de contenido. De otro modo se realiza una detención y retroceso en el desarrollo. El que desde este momento salga a primer plano en Za conducta el e­ lemento intelectual, trae consigo numerosas consecuencias educativas; no menos que los otros dos hechos fundamentales inherentes a Za adolescen­ c·ia: fuerza de la vida tendenciaZ y exigencia de una rápida y amplia in­ tegración socio-cultural (21). Por desgracia, Za edad comprendida entre los 14 a los 18 años está ya cargada de discriminaciones culturales, que de ordinario no se inspi­ ran en capacidad y voluntad, sino en factores extrinsecos, sociales. Por esta razón muy pocos jóvenes consiguen continuar hasta el fin un curso normal de estudios de carácter formativo general. O quedan eli­ minados totalmente, o tienen que aventurarse prematuramente por los cami­ nos de la formación profesional. Pedagogos, padres, educadores deben, por el contrario, defender el derecho del joven al tiempo y a los medios para completar su formación mental respecto a la funcionaUdad intelectual, a Za cultura general, a Za profesión y a Za ideologia que sirve de base para Za autodirección en Za vida ( 2 2) . (21) Los medios par-a conseguir la citada finalidad, suelen ser los siguientes: el cono­ ci~iento y aceptación de sí mfsmo; el cultivo del espiritu de iniciativas y creati­ vidad; la adquisición de una personalidad madura en criterios e ideologías; uso responsable de la libertad; conocimiento de la sociedad en que vive el sujeto que desea orientarse. Cfr. IDEM, p. 284 •. (22) Cfr. ARTO-MORETTO, Sviluppo morale e atfettivitá. Studio sperimentale sull'influ­ sso dell'ansietá, dell'ostilitá de dell'isolamento sociale nello sviluppo del giu­ dizio morale en Orientamenti Pedagogici 31 (1984) 811-850; ARTO A., Crescita e ma­ turazione morale. Contributi psicologici per una impostazione evolutiva e applica- 12.- Respecto a la funcionalidad intelectual, ya se ha dicho que sigue solicitando ayuda y dirección hasta los 18 años para el perfeccionamien­ to de la capacidad cognoscitiva general, y hasta los 24-25 para el de ~ la alta especulación cientif-ica que ya no es comprensión y repetición, sino una labor altamente activa y original (matemát-ica, filosofía, sin­ tesis de visiones criticas, metodolog-ía de Za investigación, etc . ). Tres principios pedagógicos rigen las intervenciones encausadas a lograr esta f-inaUdad: a) dejar ampUa Ubertad de ejerc-icio de Zas fun­ ciones mentales; b) proporcionar ocasiones, materia, instrumentos, ense­ ñanzas metodológicas; c) tomar parte en la actuación del joven con tacto delicado. y sugestivo~ en clima de dirección del trabajo, o mejor de in­ vitación a emplearse act·ivamente eri un trabajo directo, personal . Con ocasión de p~eguntas o perplejidades de orden psicológico o mo­ ral, el educador no de·be preocuparse por imponer desde fuera conceptos , juicios·de responsab'ilidad, definiciones, soluciones . Se le presenta u­ na estupenda ocasión para estimular y dirigir la instrospección. Lec­ c i ones, lecturas, espectáculos, experiencias de vida; ofrecen al adoles­ cente la posibilidad de ver en los otros una proyección de si mismo, de interiorizar situaciones y problemas , de conocerse a si mismo (23). El diario personal bien llevado es un factor de estimulo a la continuidad regular, a Za claridad y a Za ordenada expres i ón verbal . Los mismos medi os , en virtud de Za bipolar·idad del procedimiento, sirven también para ejercitar la comprensión de los demás, de una manera más intima, más articulada, más capaz de di scriminar causas y efectos , , hechos y responsabilidades , sent·imientos · y necesidades, llave de apertu- tiva ·Roma , LAS 1984); Per una lettura dell'adolescenza e gioventú en Orientamenti Pedaogici 32 (1985) 851-904 ; CRAIG G., Lo sviluppo umano (Bologna, 11 Mulino 1982); LIDZ T., La persona umana. Suo sviluppo attraverso il ciclo della vita (Roma , As­ trolabio 1971). (23) Cfr. BRAIDO-GIANOLA, Op: Cit . p. 243 . 13. - ra al interés por los otros (24). La libertad de dibujar, construir, expresar sus propias fantasias, componer_ poes i as y cuentos , señar con los ojos abiertos eZ porvenir y las cosas un tanto distintas del presente, la libertad de reaccionar con­ tra · lo tradicional, de_ afirmarse con orig-inalidad, favorece y desarrolla la imaginación creadora y el espir·itu de inventiva y product-ividad en ge­ neral. La observación de la vida de los adultos, el escuchar sus conversa­ ciones y una discreta libertad de tomar parte en ellas si son capaces de equilibrio, los grandes medios de la"lectura cientifico divulgativa o na­ rrativa, del cine, de la televisión y de la radio, alimentan y cultivan Za gran corriente adolescenciaZ de nuevos intereses por Zos valores in­ telectuales, sociales y morales . El interés aumenta y las funciones mentales se perfeccionan, si se le permite al joven, mejor si se favorece y se le pide Za expresión de su pensamiento de interpretación, de juicio, en una discusión., en un cambio de pareceres, que al paso que vigilan los abusos d·iaZécticos o las gratuitas aventuras superficiales u originales, enseñan eZ arte há­ bil y honesto de pensar con Za propia cabeza con verdad y realidad (25). La función ordenadora del educador es sumamente importante. La (24) Comprender a los demás significa verlos tal y como son, y no tal y como nosotros de­ searíamos que fueran . Es muy fácil crear una persona imaginaria, distinta de la real, proyectando sobre ella nuestro propio modo de ser o pensando que tiene cuali­ dades que en realidad no posee. La solidaridad y la colaboración que no se basan en una comp rensión del prój.imo tal y como es , con sus virtudes y con sus derectos , es­ tán sujetas a oscilaciones y a la desesperación. La comprensión es de carácter e­ minentemente intelectual, pero tiene también una base afectiva : la simpatía y el a­ mor al prónimo. Cfr. CUl>DRADO-GUTIERREZ , OP. Cit. , pp. 238.267. (25) "Si no conoces claramente el proyecto o esquema de tu personalidad, ¿cómo la vas a hacer efectiva?. Por eso, necesitas mucha reflexión para conocer tu croquis perso­ nal y decidirte libremente a vivenciarlo. Por la reflexión debes ser aquel adoles­ cente o joven , que Dios y tus cualidades y límites concretos, desean que seas. Tus talentos y limitaciones deben ser los grandes faros que iluminen tu personalidad, para que contemplándola como es, la puedas realizar". Cfr. IDEM , pp. 274-275 ._ 14.- cantidad de nuevos conocimientos pu~de desconcertar, crear problemas teoréticos, afectivos, morales. Tanto más que el adolescente vive con intensidad emotiva e interior sus aventuras de pensamiento (26). Su campo de conocimiento debe contar lo antes posible con algunos puntos de apoyo, concretados en los grandes y supremos valores de la realidad y de la exi stencia., metafis ·icos , morales, religiosos, sociales . Si estas ideas consiguen alcanzar la categoria de valores, de prin­ cipios de juicio y de ideales de vida., de promesas e invitaci ones a la expansión y valoración personal, muchos problemas del adolescente (y ul­ teriores) quedan resueltos. Padres, maestros , educadores tienen quepo­ seer ellos mismos este orden mental y comunicarlo a tiempo y de modo atra­ yente y sugestivo . El estar libres de convencionalismos., de fórmulas estereotipadas y preconcebidas de grupo ., estado., categorias ; una notable separación entre pensami ento y acción; la fácil identificación entre el ideal., lo posible y la obligación; el gusto por lo original, por lo que suena a invención y también algo a oposición y estupor, hace que el adolescente ame las po­ s i c ·iones extremas ., criticas, que esté dispuesto a la aventura., a las transformaciones, con los peligros consiguientes . Comprenderlo, amarlo también en esto, hacer que se regule a base de experiencia personal más bien que oponiéndose demoledo.ramente a sus pro­ yectos, concederle confianza y prudente libertad de expresión y ensayo, aprovecha más que la irania, la mutilación, la pretens-z:ón de un forzado equilibrio de adulto inhibido., perplejo y timido., fracasado ya en su es­ peranza de mejor ar el mundo (27) . (26) Tanto psicólogos como antropólogos coinciden en afirma r que el hombre es un ser en relación , que necesita para realizarse convivir auténticamente con sus semejantes. Una de las necesidades básicas del ser humano es l a de amar y ser amado. No hay e­ quilibr io posible ni madurez humana sin haber cubierto esta necesidad básica. El amor da sent i do a la vida y trae consigo la felicidad. Sólo la persona , adolescen­ te, joven o mayor que ama y es amado es apta para la convivencia. Cfr. IDEM, pp. 196-197 . (27) Es urgente tener una concepci6n renovada de educación que sea concreta y precisa, 15.- El egocentrismo mental que persiste en el adolescente puede ser un reflejo del ego·ísmo moral de Zas adultos que Ze rodean. La part-ic·ipa-· ción en trabajos de colaboración, de estudio, de amor, la primera actua­ ción de cometidos sociales, profesionales, religioso-apostólicos, en un plano moral objetivo, encarnado en modelos de la vida diaria, encauzan el pensamiento hacia una madura socialización; la acción pedida y ofre­ c·ida en campos siempre más vastos rompe la cerca de las ideas, teorias y paradojas, de Zas juegos ·intelectuales que tanto caracterizan incluso al culto mundo de los adultos. Hay que reservar una delicada asistencia como guia del desconcier­ to adolescencial en los momentos del descubrimiento de los valores nega­ tivos (errores, culpas, disensiones, luchas , escándalos) del mundo cer­ cano - famiUar, civico- poUtico, educativo - y del remoto mundo histó­ rico. La abundante contraposición del bien copresente, la comprobación realista de las dificultades y limites humanos, la confianza en la posi­ bilidad de una prop-ia relativa independencia y novedad de vida, el afán de superación valen mucho más que la negación del mal o la oposición al adolescente que ve y juzga (28) . (28)_ y no abstracta y genérica , plenamente humana y actual según las necesidades de cada país , dedicada a formular objetivos y estrategias a la luz de una genuina visión antropológica y de te; ordenada al logro de una libertad madura y recta mediante procesos de crecimiento diferenciados según la edad y las condiciones existencia­ les ; capaz de discernimiento crítico en la promoción de la persona , a fin de que no se deje avasallar por modas e ideologías; verdaderamente liberadora de opre­ siones y tabúes; realista y creativa y, por tanto, abierta a una autor revisión con­ tinua que mediante ella se propone elaborar un proyecto de vida. Ctr. Affi , 320 , p. 18. La visión humanística en la totalidad de sus contenidos, la formación de la liber­ tad en la pro~ecució~ y el cuidado .del bien (¡prevenir!), la concepción genuina del amor y la· visión 0bjetiva de la sexualidad, la propuesta de ideales donde la vida aparezca como.misión, la responsabilidad de una competencia profesional, el en¿ausamiento hacia el mundo ae trabajo, el recto discernimiento moral de la con­ ~iencia , el sentido de solidaridad, la proyección familia r y política de la vida, la realidad del orden temporal en su laicidad auténtica , la dignidad y el papel de la mujer, los grandes horizontes de la justicia y de la paz, la iniciación en la promoción de los valores humanos colaborando con todos los hombres de buena 16. - 2.3 Relación educativa con eZ adolescente : La definen Zos verbos aceptar y guiar . EZ adolescente mismo es quien impone eZ programa: hacerse a­ dulto, ZZegar de Za emancipación a Za autonom-ía de iniciativa y respon­ sabilidad, inserción y empeño personal según Zos destinos y deberes de Za vida. Sin perder el contacto, necesita comprobar cómo él va tomando Za di­ rección de su v -ida a medida que progresa. Método básico es Za comprensión, sin debilidades., sin excesiva in­ dulgencia, menos aún aparentando no ver para evitar Za obligación de rea­ lizar intervenciones que cuestan sacrificio, o para Zas que no se está preparado . La intuición tiene que descubrir Za necesidad de intervención, ya que cuesta mucho aZ adolescente declararla . La autoridad educativa está todavia muy Z-igada a relaciones afec­ tivas; pero éstas siguen existiendo con Zos padres y se entablan con Zos educadores sólo con Za condición de que estén aZ-imentadas de consi­ · der<¡Ición, ayuda, estima -acompañada de admiración y ajustada a Zos nue­ vos gustos del muchacho . Tanto mayor será Za obediente confianza en eZ adulto cuanto más . . dispuesto, sincero, veraz, válido se muestre éste en responder a Zas preguntas e inquietudes, hasta convencer al adolescente de que puede ob­ tener una respuesta comprensiva a todo Zo que puede pedir . 2.J.1 Aceptar Za personalidad: Lo postula Za sensible advertencia inte- voluntad, una adecuada disciplina de vida , etc., son otros tantos desafíos concre­ tos hoy día a los educadores, para que su actividad pedagógica sea verdaderamente según razón. Cfr. IDEM, p. 20. 17. - rior del adolescente, muy preocupado por el juicio que los otros puedan emitir de él, por la aceptación o desprecio, por la consideración vista como señal de futuro éxito en las relaciones sociales. La personalización de la relación exige que cada uno sea aceptado y tratado, amado y guiado en su intima individualidad, no como un núme­ ro, un caso, un ejemplar impersonal de una categoria cualquiera (29). El educador tiene que aceptar al adolescente con su condicionamien­ to hereditario, fisico, afectivo, temperamental, operativo mental, so­ cial., ideológico., con sus relativos méritos y limites y ayudar a cada . - uno a valorizarse en su .vida hallando el puesto exacto que le corres­ ponde. Todavia más delicada resulta la aceptación de la fase evolutiva de la personalidad adolescenciai en formación, a veces no fácil por sus rit­ mos, estancamientos, falta de correspondencia; otras veces no fácil por la constante adecuación que exigen del educador los progresos y procesos en curso. Hay que aceptar también la vocación que cada uno manifiesta y madu­ ra, sin imponerla, cultivándola objetivamente, con alma generosa, orien­ tando con amplitud de miras, eligiendo con libertad, preparando, intro­ duciendo. (JO). 2. J. 2 Reconocer ·el derecho a la inic·iativa y a la exper·ienc·ia: El princi­ p·io va moderado con el equilibrio impuesto por la persistente inmadurez parcial del sujeto {Jl}. Pero su enunciado expresa el paso progresivo (29) Cfr. VIDAL Marciano, Las coordenadas antropológicas del obrar moral en Moral de Actitudes 1 (Madrid, Perpétuo Socorro 1975) 163-172. (30) Cfr. LORIMIER Jacques , E 1 adolescente: Proyecto Vi tal (Madrid, Marova 1971). (31) He aquí los síntomas de inmadurez psicológica en la juventud y adolescencia: la eterna insatisfacción; la no integración en el medio social; la constante acti- tud de rebeldía; utilización de las personas; no tomar decisiones personales. Cfr. CUADRADO-GUTIERREZ, Op. Cit., p. 68. / 18.- a la colaboración, a Za llamada a la responsabilidad de iniciativa. La · obra externa se hace cada vez más subsidiaria, directiva en los limites marcados por la.-insuficiencia del sujeto, que s·iente su libertad no sus­ tituida o sofocada., sino sólo vigilada., sostenida, corregida por los a­ dultos. La iniciativa en el trabajo personal en casa y en la escuela es fuente de más profunda comprensión, _de intima formación de dominio del método y de estimulo para la creación de algo nuevo; activismo, trabajo en grupo, margen de libre elección y aplicación. La iniciativa en la amistad., con eZ debido control y selección., en­ cuentra su complemento en eZ permiso para aumentar eZ tiempo y formas de vida extradoméstica, con compañer os conocidos., en ambientes, grupos, asociaciones, movimientos juveniles (32) . La iniciativa y Za experiencia personal son excelentes elementos formadores del carácter, extendidos a Zas múltiples contingencias de to­ dos los dí.as: horario, ves t·ido, pequeña propiedad persona Z, empleo del dine.ro, excursiones, encuentros entre amigos, iniciativas de grupos , u­ s o de los ambientes y ens er>es de casa, soluci:01:es de pequeños problemas técnicos , domésticos , compras, suscripciones, diversiones, prácticas re­ Ugiosas, etc . . Y aúr. en Zos casos más importantes., er. que Zos padres o los educadores tienen que tomar algún acuerdo, no se deberia prescin­ dir, en linea de principios, de los adolescentes (orientación de los es­ tudios, de Za vocación, programas de formación y actividades de mayor envergadura) (33) . 2.3 . 3 Alentar eZ esfuer.zo · y 0·eZ .,,empéño: (32) SEMINARIO SOORE LOS ITINERARIOS PEDPGCGICOS DEL ASOCIACIONISMO SALESIANO (Venezue­ la , Cent ro Salesiano Regiona l 1988). (33) Cfr. FRANTA H., Psicología della personalitá. Formazione in t egrale ( Roma , LAS 1982) ; SPPGNOLO LOOB M., Psicología della personalitá. Genesi delle difte renze individuali (Roma, LAS 1982); PERVIN L.A., Personality (New York, Wiley 1970); SPH/>KIAN W. S. , Psychology ot personality; reading in theory (Chicago, Rand McNa- 19.- En Zos momentos de euforia, Za potencia vitaZ fisica y psiquica ha­ ce que eZ adolescente guste eZ esfuerzo. Es preciso alimentar su espiri­ tu con Za comprensión y Za estima, a'lentándo'lo y guiándolo, sosteniéndo­ Zo en las dificu'ltades; es necesario ayudar'le a superar 'los fracasos, es­ timularse a continuar, a recobrarse, dar'le ejemplo, proporcionar'le Za 'libertad, ocas i ones e instrumentos para ejercitarse (34). La experiencia deZ esfuerzo y deZ empeño forma eZ carácter, si se 'le estimula a generalizarla con Za ref'lexión e ·intensificando el gusto de su ejercicio y de sus efectos, mediante Za conciencia de su posibili­ dad, también en otros campos. Para estas experiencias se prestan 'los juegos de tipo ado'lescen­ cia'l: ejercicios de gimnasia, deportes ricos en agonismo, espectacu'la­ ridad y empeño moral. En eZ estudio hay que fomentar eZ p'lacer inte'lectual de la investi­ gación persona'l, del trabajo autónomo o en equipo, de las primeras e'lec­ ciones de especia'lización: la curiosidad de saber, e'l orgu'llo de hacer; de a'lcanzar mejores resu'ltados que 'los otros, compañeros o adu'ltos. Más complejo es eZ esfuerzo, e'l empeño en conseguir el dominio de si mismo, moral y operativo . A pesar de todo, eZ adolescente ama, acep­ ta también eZ autogobierno, como prueba de viri'lidad, de persona'lidad, como superación de infantilismo, como pertenencia aZ mundo de los adul­ tos, prueba de caracter, término de comparación y fuente de estima y con­ fianza. 2 . 4 Formación moraZ: lly 1974); CORSINI R., Current personality, theories (Itasca Ill., P.E. Peacock Publ. 1978). (34) Cfr. CARROLL Herbert, La necesidad de logro en Higiene mental. Dinámica del ajus­ te psíquico (méxico, Cont i nental 1977) 89- 116. / 20.- 2.4 . 1 Condiciones de trabajo pedagógico: La conducta moral del adolescen­ te se va transformando hondamente tanto respecto a los procesos interio­ res de su dirección, como respecto a los hechos a los que esta d·irec­ ción debe aplicarse. La dirección moral del periodo anterior, hecha sobre todo de con­ formación con modelos ejemplares impuestos, sugeridos desde fuera, basa­ da en la global intuición de la obligatoriedad y bondad de los compor­ tamientos, constituida por juegos afectivos elementales, debe ir cedien­ do su puesto, progresivamente, a la autodirección ética. Desgraciadamente una gran parte de adolescentes queda a nivel mo­ ral infantil, por Zo que.se conforma con identificarse con cualquier mo­ delo . Por eZ contrario, Za educación tiene que estimular Za capac.idad (y una latente tendencia general) de búsqueda y selección de modelos de personalidad y conducta moralmente elevados: santos, héroes, hombres completos, logrados. La intuición global cede el puesto a Za convicción razonada a Za conciencia mo~al dirigida por una instrucción cada vez más realista que penetra en los valores morales, en los empeños y deberes individuales y sociales, que está fundada en la persuasión (primero vacilante, después más segura) de la responsab·il-idad y libertad personal, con una nueva sig­ nif-icación para la culpa y para el mér-ito. El_juego afectivo en la conducta moral puede llegar a ser mucho más profundo, en cuanto éstá ligado a Za inteligencia de si mismo, del mundo de ·los valores, de los demás, comprendidos y encontrados por medio de re­ laciones espirituales ·(34) . Otras transformaciones .se refieren a campos de aplicación, de orde­ nam·iento moral: más crecidas, diferenciadas y organizadas son Za vida fisiológica, Za vida tendenciaZ afectiva, eZ campo del saber y del que- (34) Cfr. BRAIDO-GIANOLA, Op. Cit., p. 248. ·• 1 21. - rer, .et orden de Zas relaciones socio-cuUuraZes, Za capacidad y Za ne­ cesidad de conducta. Si en muchisimos casos Za adolescencia constituye una crisis de descomposición y Za puesta en marcha de una relativa adaptación entre limitados y pobres esquemas cargados de incoherencias, de discontinui­ dades, de equilibrismos mediocres, Zejos de una válida reorganización moraZ, Za causa principal consiste en que sóZo un número limitado de a­ dolescentes es objeto de urza educación med·ianamente metódica. En efecto, Za crisis de crecimiento y de desarroZZo general produ­ ce un estado de gran inestabilidad. EZ rechazo s·istemático de Za .direc­ ción anterior no encuentra respuesta en Za guia deZ esfuerzo de reinte­ gración unida a Za búsqueda ansiosa de un nuevo equilibrio. EZ egocen­ trismo, junto con un repliegue sobre si mismo, puede dominar una Zógica impregnada de sentimiento. La transformación de Zos afectos hacia re­ laciones. más razonadas y menos expansivas en eZ circulo familiar, se u­ ne a Za efervescencia de sentimientos violentos en otras direcciones. Consecuencia de_eZZo ~s una aguda crisis moral de conducta primero, des­ pués de principios mora.tes y religiosos, efecto y causa o, cuando menos, factor concomitante 0 (35). 2. 4. 2 La formac ·ión de Za conciencia_ moral: La primera infancia ha asist ·i­ do aZ paso de Za total dependencia pasiva a Za primera elección sensiti­ vo-afectiva. La segunda ·infancia ha encaminado Zas ·incipientes intui­ ciones de tos éxitos y de Za obligatoriedad, que Za niñez ha vivido como ZegaZidad objetiva, como fidelidad a determinados modelos . La niñez ha iniciado en Za prepubertad Za fase de emancipación e interiorización de tos principios de conducta. La pubertad es fase de mayor actividad y de incipiente cZarificac·ión,_ capaz de elaborar imágenes-gu-ía personales y ( 35) IBIDEM . 22.- de aceptar y proponer planes de vida elementales. La adolescencia marca la fase de consolidación interior y de in­ troducción en la vida concreta. Todavia tienen que ser completadas las conquistas anteriores: ha­ bito de formar juicios acerca de si mismo y de la propia conducta, defen­ sa 'de la conciencia personal contra la conciencia colectiva, juicio so­ bre las intenciones y responsabilidad, y no sobre la materialidad del he­ cho, o según la opinión 'ajena, respeto a la intimidad y a Za libertad de conciencia. Es.ta plenitud se realiza ahora con los recursos que suponen las nue­ vas cápacidades de raciocinio,. de sentimiento, de voluntad; con la com­ plicación de nuevas razones y causas de conflictos (36). 2.4.2.1 Rescate de la razón personal: En los años anteriores Za apelación• a la razón se hacia, las más de las veces, para aclarar y recordar los titulas de la autoridad que ped·ía obediencia, los motivos afectivo-prác­ ticos de consentimiento, para explicar lo que se mandaba. Ahora se acer.­ túa,,un proceso superior: llamada a la razón para que entienda los moti­ vos intrinsecos del mandato y de Za prohibición, personal, autónoma, li­ bre. Finalidad: formar la razón para que ella misma, fundándose en mo­ t·ivos razonables y razonados, quiera formar el Juicio moral. Se obtiene este resultado mediante tres tipos de ·intervenciones en­ caminadas a: a) Obtener una primera visión orgánica del orden del ser y del bien de la vida y del hombre, del deber moral, con la comprensión de los prin­ cipales valores dignos de ser conservados y desarrollados en si mis­ mos, juntamente con los otros, no imponiendo esta comprensión, si no asimilándola, en cuanto sea posible, con un trabajo de colaboración. (36) IBIDEM, p. 249. 2J.- b) Favorecer y encau?ar la discusión en cada caso, preprando el paso de la .·independencia de oposición a la independencia de juicio comparti­ do, llevándolo no a creer en nuestras enseñanzas y consejor, sino a entenderlos, a ver sus razones e ilusiones, sus errores y valoracio­ nes parciales y unilaterales, o emotivas, o no circunstanciadas, o conformistas; ayudándolo a superar tanto los juic-ios demasiado mora­ lizantes, fruto de inexperto idealismo, como los juicios favorables a la debilidad perezosa o a la violencia de los impulsos (defectos del juicio del adolescente) (J 7). c) Sostener la decisión, comprometiendo al sujeto en la elección tomada racionalmente; haciendo hincapié en la fuerza que ejerce el recto juic-io de conciencia sobre el sentimiento y la voluntad; y sobre el intimo disgusto de la incoherencia en que se cayó,proporcionando la dirección enérgica que disipe sus titubeos y recupere sus dilaciones y le permita salvar el obstáculo. 2.4.2.2 Desarrollo del sentimiento moral: Es la tensión negat-lva o positi­ va que el adolescente debe sent·ir con dirección y fuerza proporcionada a la nueva comprensión de los valores objetivos de la virtud y del vicio. Se favorece el desarrollo del sentimiento moral objetivándolo, es decir, superando el sentimentalismo estético y sens ·itivo o idealista que se reconoce por la ineficacia para sostener el juicio y la acción moral. Ayuda al logro de esta superación el apelar a la voluntad mostrando en la acción coherente realizada la expresión más segura de sinceridad y de persona"iidad, y la llamada a la razón que potencia la intuición del va­ lor, dignidad y obligación inherentes al bien y a los bienes, asi como también, del valor negativo de los defectos y conductas inmorales. Para esta valoración convendrá recurrir a los aspectos más sensi- (37) Cfr. SULZER-AZAROFF-MAYER, Procedimientos de análisis conductual aplicado con ni­ ños y adolescentes (México, Trillas 1985) 24.- bles en el adolescente: vergüenza por la cobardia, admiración por el valor., necesidad de estima, rechazo del infantilismo., sentido de dig­ nidad y honor, lealtad., ·idealización admirada, arranques de heroismo y generoso desinterés., amistad., entusiasmo, gusto estético. 2 . 4.2 . 3 Superación positiva de los conflictos : Es inevitable que el ado­ lescente se vea comprometido en algún conflicto de juicio con los adul­ tos . y la razón nunca está toda de una sola parte. Los conflictos que más hieren conciernen al adolescente mismo, a sus intenciones, a sus po­ sibilidades., a la definición de su personalidad. Para educarlo hay que inclinarse a la confianza en su testimonio, apelar a su conciencia., a la definición optimista. Es preferible exponerse·a algún abuso de con­ fianza que al riesgo de un ·inmerecido juicio de desconfianza. Los conflictos de voluntad se pueden vencer rectificando y unifor­ mando el juicio., o dando muestra de mayor respeto y amor cuando hay ne­ cesidad de disputar., obteniendo el sacrificio de la voluntad con vistas a un contexto más amplio de libertad y de buenas relaciones . LJOS conflictos personales tienen lugar cuando el adolescente sufre el peso de la obediencia como forma de invasión, de dominio., de freno a la expansión; en conclusión., cuando siente el peso de la competencia mor­ tificante del adulto extraño y superior. Otras veces el conflicto es más motivado., y surge por los limites y defectos verdaderos., sustancia­ les y formales descubiertos en el que manda o dirige. El amor, el res­ peto., la justicia., la ejemplaridad, el valor., la comprensión de los edu­ cadores evitan o disminuyen estos conflictos de desavenencia. Se producen conflic_tos de carácter cuando la dirección no se adap­ ta a las diferencias i~dividuales y de· grupo, pero se superan con bastan­ te facilidad cuando se permiten estas diferencias., e incluso se valorizan· dentro d~ lo posible.,· mediante la conversión de las obligaciones en tér­ minos activos para el activo, emotivos para el emotivo., racionales para 25.- eZ inteZeatuaZ, de direaaión para Zos dirigentes, de ejeauaión para Zos gobernados, eta. (38). Más deZiaado es el caso de Zos conflictos de conciencia, morales y religiosos, entre el ser y eZ deber ser. En una edad tan diflaiZ, eZ a­ dolescente tiene que ser juzgado y juzgarse más por Zas intenaiones se­ rias y sinceras, por eZ empeño que pone en obtener Zos resultados par­ aiaZes de un trabajo pendiente, que por Zos ·inevitables fracasos. De es­ te modo persevera en su esfuerzo y no se abate por Zas desproporaiones. 2.5 Hacia una religiosidad personal: La reZigios ·idad juvenil entra, con Za adoZesaenaia, en su segunda fase, porque se enaamina de un periodo de transmisión tradiaional soaiaZ, a una verificación y reconquista perso­ nal (39). La arisis religiosa es posible y frecuente, no neaesaria. Puede reducirse a una fundamentaaión más sólida (argumentación históriao-Zógi­ ca) y a una aplicación más encarnada (consecuencias prácticas); todo eZZo con una reestructuración de estilo diferenaiado, personal, adecua­ do a Za edad, sexo y carácter, a Za educación general y clima histórico, cultural y soa·iaZ. No es raro que Za transformación tome cariz de conflicto: senti­ miento-religión/ razón.-;religión, sociedad-religión, libertad-religión. Toca al.educador interpretar estos conflictos pZanteañdoZos en términos positivos para lograr una sintesis, una conciliación equilibrada y (38) Cfr. BRAIOO-GIANOLA, Op. Cit., p. 250. (39) Cfr. BISSOLI-TRENTI, Insegnamento della religione e professionalitá docente (Leu mann, LOLC 1988); MILAl>ESI-ALETTI, Psicología della religione (Torino, LOC 1977); ALLPORT Gordon, L' individuo e la sua religione (Brescia, La Scuola 1985); SPILKA­ HOOO-GORSUQ-1, The Psychology of Religion (Englewood Cliffs, Prentice Hall 1985); PALOUTZIAN R., Invitation to the Psychology of Religion (Gleniew, Scott, Foresman and Company 1983); CRAPPS R., An introduction to Psychology on Religion {Macon, Mercer University Press 1986). 26. - no un estado de oposición que requiere una elección con exclusión o de­ valuación de uno de los dos términos . La dirección del adolescente para que transforme y reorganice su vida religiosa puede llegar a ser un estimulo para que esto suceda a su debido tiempo, con soluciones aceptables; sopena de llegar al infantilis­ mo religioso, a la pas-ividad colectiva y conformista, es decir, a la me­ diocridad o rechazo de Za religión. El adolescente exige libertad en la elección de guia esp-iritual y de Zas formas de expresión religiosa. Ama momentos y formas de religio­ sidad comunitarias y de intimidad personal. Es la edad de los arranques misticos, de Za vocac.ión al apostolado seglar o a la vida religiosa y sacerdotal, consideradas como formas de serpicio religioso. El desarro·tzo reJigioso es fuente inagotable de energias morales, operati7?as, de orien.tación organizadora, unificadora de la mente y de la acción ( 4 O) . La lucha contra las constricciones, exageraciones e incoherencias de los educandores tiene también un.valor positivo por lo que pretende afirmar o defender de la personalidad en formación. Con este rumbo se suceden Zas fases de renacimiento relig·ioso .ck los 13 a los 16 años para Zas adolescentes, 16 años para los adolescen­ tes, de clarificación, de lento progreso, de consolidación y aplica­ ción. 2. 6 Hacia un nuevo equiUbrio tendenc·ial-afect-ivo,; {40) La apertura a lo trascendente, la búsqueda de la verdad sobre Dios, la pedagogía de la oración, el valor de las celebraciones cultuales, el significado de la fra­ ternidad humana, el carácter sagrado de la vida, una ética y espiritualidad de conducta, una modalidad concreta de ascesis, la gratuidad de la donación en el modo de vivir y trabajar, los valores particulares y también los defectos de la religiosidad popular, etc., son aspectos importantes para una pedagogía que quie­ ra formar la libertad en lo concreto. Cfr. ACT;, 320, p. 21. 27. - Los impulsos tendenciaZes asumen en esta edad nuevas direcciones y nueva violencia. Esto indica un progreso, pero exige intervenciones bien definidad (41). La primera es una intervención interpretativa, destinada a explicar al adolescente Za naturaleza., origen, significación, Za función, en suma, de estos impulsos para. Za consecución de fines detaUados y válidos en ta vida .. Consecuencia de esta intervención interpretadora es ta revelación de Za fundamental bondad de Zas tendencias, Za revisión de sus dimensio­ nes bajo Za luz y guia de Za razón y · de Za libertad moral. Es una orientación para comprender y querer tas formas, tiempos y medidas de su satisfacción; para prevenir al adolescente con ideales que motiven y hagan posible Za inhibición de todo exceso; que sublimen ta espera y Zas renuncias; que preserven de desviaciones; que desenmas­ caren y combatan los errores. 2. 6. 1 EZ placer: Su deseo es fuerte, en esta edad de tensión fisica y ps-íquica. Part ·iendo de Zas formas genéricas sensuales, se especifica luego como sexual, autoerótico, aZoerótico., acompañado de compl-icacio­ nes f-ísico-psiquico-estét -icas. Sólo Za oportuna ·interpretación positi­ va., sólo una abundante provisión de motivos ético-religiosos y de sen­ timientos superiores personales., acompañada de Za expansión sedante fi­ sico-afectiva en otras direcciones., hacen posible Za inhibición., et - control., Za espera o Za rápida recuperación contra los abusos. 2.6.2 La amistad: En ta adolescencia es sintesis de tendencias vitales., personales, sociales. En Zas amistades particulares se convierte en sen- (41) Cfr. HURLOCK Elizabeth, Psicología de la Adolescencia (Buenos Aires, Paidos 1979}. 28. - timiento exclusivo, violento y secreto, oscilando entre lo erótico y Zo estético, con carácter compensatorio de afecto no recibido o no concedi­ do (imposibilidad fisica o moral). EZ remedio es, tal vez, más caracteroZógico y positivo que moral y disciplinar. La amistad con Zos educadores (o con un educador) y dentro de Za comunidad juvenil es una forma p,.-e,:ervativa de amistades mor bosas o pe­ ligrosas con un adulto cualquiera o en eZ grupo-banda, aZ margen de Za sociabilidad y de "la moraZ. También Zos padres tienen propensión a re­ visar Zas dimensiones de sus relaciones en esta linea. Como quiera que eZ adolescente da culto ordinariamente a Za amis­ tad, ésta debe ser cultivada a Za Zuz de los valores por Zos que el jo­ ven tiene simpat·ía: sinceridad en Zos motivos y en "las condiciones; ge­ nerosidad en su fiel entrega altruista, Zejos de todo egoismo bilateral o colectivo, o de Za delincuencia; apertura, constancia, orden (el ami­ go, Zos amigos, Zos padres, Zos educadores . ) (42) La amistad con adolescentes de otro sexo es un hecho delicado que debe tratarse caso por caso, con cier ta prudencia . EZ enriquecimiento reciproco es ya incipiente, pero tiene un Zugar más seguro y válido a cierta distancia. Dentro de unos años, Za cosa será diversa. 2.6.3 El gusto por Za acción y eZ sentido de Zo bello: La acción deZ ado­ lescente que responde a sus gustos, está cargada de sentimientos. Tie­ ne validez de desahogo, de prueba, de conquista de distracción, de su­ blimación. EZ adolescente necesita para su equilibrio personal, dedi­ carse, generalmente en el grupo juvenil dirigido por adultos comprensi­ vos y capacitados, a actividades de complemento personal, artistico, re­ creativo, apostólico, altruista y social; a actividades que hagan pa- (42) Cariño, amo r sincero, comprensión, fidelidad, autenticidad, transparencia , entre­ ga, comunicación, acogida, disponibilidad, sencillez, aceptación, diálogo y con­ fianza. Ingredientes de una auténtica definición de amistad. Cfr. CUJIDRJIDO-GU­ TIERREZ, Op. Cit., 208. ' i 29.- tente su creciente capacidad de inserción en Za sociedad. También con­ tribuyen mucho el cultivo de Zas artes, de Za poesia, el trabajo adecua­ ~o, Za lectura, los intereses que revelan inclinaciones o que encauzan elecciones de vocaciones operativas. 2 . 6.4 EZ sent-ido de honor, de dignidad personal, el sano orgullo: Son ex­ presión de una fase todavia muy interiorizada de Zas tendencias socia­ les . vi se evita fomentar Za emulación malsana que es búsqueda superfi­ cial y extrinseca de honor y premio, que desalienta en los fracasos, hu­ milla a los vencidos y distrae de Zas otras motivaciones, los sentimien­ tos indicados son fuerzas poderosisismas de maniobra y compromiso, de recuperación, de arranque operativo. EZ honor y Za dignidad se fundan en valores presentes y posibles (Zo que tú eres, Zo que podrias ser, Zo que serás). EZ orgullo que se · deriva queda herido por los fallos y estimula a mantener con fidelidad Za responsabilidad asumida, al paso que es, a su vez, rectificado por Za aspiración hacia ideales personales y valores objetivos, cosa muy distinta por cierto de Za vanidad y de Za prepotencia. 3 . Descripción de los alumnos del Colegio: Los estudiar.tes del Colegio Sa­ Zes.iano D_on Bosco, se constituyen en Za muestra primera de opinión sobre el Movimier.to Juventud en cada una de Zas situaciones que se describirán · posteriormente. Sin embargo, es conveniente conocer el tipo de muchacho con el que trabajamos, •SU ambiente social, familiar, económico y cultu­ ral, porque ello condicionará. notablemente no sólo sus opiniones, sino, sobre todo, su tipo de participación. 30.- 3. 1 Información 1nd-iv·idual: 3 . 1. l. Edad de Za Población Estudiantil: 1 . 1 1.2 1 . 3 1 . 4 1.5 1.6 1 . ? 1.8 1 . 9 (Pregunta 1) El cuadro de población se elaboró en base al total de la pobla­ ción estudiantil del colegio salesiano Don Bosco de 1621 alum-­ nos (primaria y secundaria) . De éstos, los alumnos con una edad de 15 - 18 años registran un 13.20%, siendo el mayor por-­ centaje . Se observa un ligero crecimiento proporcional entre - las edades de 9 a 12 años . CUADRO # 1 Edad de la Población Estudiantil Nº de Alumnos % EDA D TOTAL TOTAL ? años 152 9 . 3? 8 años 12·2 ?. 53 9 aiios '148 9 . 13 10 años 15? 9 9 . 69 1 . 9 11 años 163 39 10 . 05 8.23 12 años 1 ?8 5? 10 . 89 12 . 02 13 años 114 48 ?. 03 10 . 13 14 arzos 180 85 11 . 10 1 ?. 93 15 años 214 141 13 . 20 29 . ?,5 16 años 150 ?5 8.25 15.82 .1? ai'íos 36 18 2.22 3.8 18 años ? 2 0 . 43 0.42 1621 4?4 100% 100% (Cráf·ica respectiva). .--. 1c' 1 .)1¡ 1 1 I(....,,¡ ','1-__.111 1 • 1 l." J, ¡ .. · .... ¡ L--' ,-:----, ,,;v, 1·._.t 1 ., ·.', •.~ .•, ', ··~ '1 ~-- 31. - 32.- 3.1,2 Lugar de Residencia. (Pregunta 2): z 2 .1 2.2 ') -, ,., . .) 2.4 2.5 2 . 6 2.7 2.8 Para tabular los datos refe:r-entes a las zonas donde viven los alumnos, se distr•ibuyeron éstas por sectores, escogiendo g1?upos de 3 zonas local-izadas geográficamente en áreas adyacentes (a - excepción de las zor:.as 1.9 y 21 J. El sector residencial que concentra la mayor parte de los alum­ nos de la población, es el que comprende Zas zonas 7, 11 y 12 - con un 57.80%, Le sigue en orden de importancia el sector de - las z9nas 19 y 21 con un 12 .45% el sector de las zonas 1,2 y 4 con 9.49 y el secto1? de las zonas,,;, 5 y 6 con un 8.44%. Cabe destacar que, en las zonas 16, 17 y 18 se obtuvo un dato de só­ lo 1. 70%, correspond·iendo al sector donde menos alumnos residen. 'l'ambién se tabuló el gr•upo de alwnnos que viven fuera de la ca­ p·ital, registrándose un 4. 00%, mayor que en los sectores de las zonas 9, 10 y 13; y 8, 14 y 15 respectivamente (ver cuadro# 1) CUADRO # 2 O NA s Nº de A l,urr.os % 1-2-4 45 9.4.9 5-6-3 40 8.41 7-11-12 :3 74 57. 80 9-10-13 11 2.32 8-14-15 18 3.80 16-17-18 8 1. 70 19-21 59 12.45 Fuera de la capital 19 4.00 TOTAL 4 74 100.00 (Gráfica respectiva). JJ.- Los cuadros siguientes se elaboraron en base a una muestra es­ cogida al azar 474 alumno, Los que representan un 29.24% del to tal de la población. De aqu·í en adelante, al referirse a la p9. blación estudiantil, se hará en base a la muestra escogida. (Gráfica respectiva). ~ • f"-i (J .-.f QJ '\:! • 1'--1 if.J .:n ~ Ql "d ~ @ OJJ ::'j ~ <-o ~ ...... , o ~ ~ . . ~ t---.l 1--' ..,... ·-. \ ___ ) 54.- ,\ 35.- J. 1. 3 Personas con quienes vive ei estud·iante. (Pregunta 3): 3 .1 3.2 3.3 3.4 3.5 Ei 77. 64% de fos estudiar.tes v·iver.