UNIVERSIDAD DON BOSCO DIRECCIÓN DE EDUCACIÓN A DISTANCIA TRABAJO DE GRADUACIÓN: LA VIOLENCIA DIGITAL Y SUS CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS, EMOCIONALES Y SOCIALES EN LAS JUVENTUDES UNIVERSITARIAS: DIAGNÓSTICO SITUACIONAL Y CAPACIDAD DE RESPUESTA DE LAS INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR PARA OPTAR AL GRADO DE: MAESTRA EN POLÍTICAS PARA LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA JUVENIL EN CULTURA DE PAZ AUTORAS: ESTHER ELIZABETH AYALA ABARCA GRISELDA ARELY MATA LINARES MARÍA CRISTINA VELÁSQUEZ FLORES ASESORA: Mg. SARA SANDOVAL ANTIGUO CUSCATLÁN, EL SALVADOR, C.A. JUNIO, 2025 Rector Universidad Don Bosco Dr. Mario Rafael Olmos Secretaria General Inga. Yesenia Xiomara Martínez Oviedo Director de Educación a Distancia Dr. Eduardo Menjívar Valencia Coordinador de la Maestría Mg. Juan Carlos Torres Asesora del proyecto de graduación Mg. Sara Sandoval Lectora del proyecto de graduación Mg. Lissette Lemus Agradecimientos generales: A la Universidad Don Bosco y al director de la Maestría en Políticas para la Prevención de Violencia Juvenil en Cultura de Paz, Mg. Juan Carlos Torres, por ofrecernos la oportunidad y los recursos necesarios para llevar a cabo este gran proyecto. A nuestra asesora de proyecto de investigación: Mg. Sara Sandoval, por su paciencia, orientación y consejos durante todo el proceso de investigación. Su amplia experiencia en el ámbito y dedicación han sido clave para el desarrollo de este proyecto. A cada docente que compartieron sus conocimientos y experiencias durante los dos años de estudio de la Maestría, lo cual ha sido esencial para nuestro crecimiento profesional. A los diferentes docentes y autoridades de las cuatro universidades que formaron parte del estudio y que proporcionaron información clave, así como a estudiantes que formaron parte de la encuesta y del grupo focal, a quienes motivamos a culminar con éxitos sus estudios. A diferentes especialistas entrevistados/as que forman parte de OSC, por su valioso y enriquecedor aporte a este proyecto de investigación. Agradecimientos personales: Pon en manos del Señor todo lo que haces, y tus planes tendrán éxito (Proverbios 13:3, NBV). A lo largo de este duro pero innovador proceso de investigación, he tenido la dicha de contar con el apoyo de muchas personas que han contribuido de diferentes maneras a la culminación de esta tesis de maestría En primer lugar, agradezco grandemente a Dios, quien me abrió puertas para que culminara con éxitos la maestría, lo cual me llevó a un peldaño más arriba en lo profesional y laboral; incluso, empecé a ver los frutos antes de inscribir las últimas asignaturas. A mis padres, por ser mi pilar fundamental; por su amor y apoyo incondicional en todo momento, por sus atenciones durante todo el proceso, incluyendo las noches de desvelo. A mis compañeras del equipo de investigación, les agradezco por las valiosas e inspiradoras conversaciones, el intercambio de ideas que hemos compartido y el apoyo incondicional en los momentos más difíciles del proceso. A mis jefaturas inmediatas que han creído en mí y me brindaron los permisos necesarios para que este sueño fuese posible, y contar así, con un título que respalde mi labor. A mis amistades de la iglesia, que me dieron palabras de ánimo y comprendieron cuando no me era posible cumplir con mi papel de líder juvenil. Esther Elizabeth Ayala Abarca A Dios que ha sido mi guía para alcanzar una meta más en mi vida y bendecirme con salud física y emocional. A mi hija por su paciencia y comprensión en momentos de estrés y poco tiempo para dedicarle. A mi madre y padre por su sabiduría, apoyo y cuidado incondicional, ofreciendo sus atenciones con amor y admiración en las noches de desvelo. A mi jefe porque a pesar de la intensidad del trabajo, siempre fue flexible en brindarme los permisos para avanzar con mi trabajo de graduación. A mis compañeros de trabajo por motivarme a continuar y orientarme desde sus experiencias en el tema. A mis compañeras de tesis, por todo el apoyo y compromiso en cada tarea que fue asumida con profesionalismo, calidad y calidez. A mi asesora de tesis por su excepcional labor, esmero y experiencia en ayudar a fortalecer mis competencias y habilidades de investigación. A mi maestro y director de la maestría por su dedicación e inspiración en promover la cultura de paz. A mi gato por acompañarme siempre a un lado de mi computadora, durante todas las clases de maestría y el proyecto de investigación. Griselda Arely Mata Linares "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo a donde quiera que vayas." Josué 1:9 A Dios, mi sustento y fortaleza, quien ha guiado cada uno de mis pasos y ha estado conmigo en cada desafío de la vida. A Él sea la honra y la gloria por permitirme llegar hasta aquí. A mis padres, Jairo Edgardo Velásquez Ventura y Vilma Hayde Flores de Velásquez, por ser mi ejemplo de amor, entrega y perseverancia. Gracias por sus enseñanzas, su apoyo incondicional y por estar siempre presentes en cada etapa de mi vida. A mi hermano, Jairo Caleb Velásquez Flores, por ser mi aliado incondicional y mi motivación constante. Gracias por creer en mí. A mi amigo y colega, Licdo. Lucio Cesar Escobar Santos, por motivarme a continuar en este proceso formativo donde sus palabras que fueron tomadas para superación profesional. A mis compañeras de investigación, por su compromiso, por compartir sus conocimientos y por asumir con dedicación este reto, con la firme convicción de aportar a una causa significativa para la juventud universitaria. Al director de la Maestría en Políticas para la Prevención de Violencia Juvenil en Cultura de Paz de la UDB: Mg. Juan Carlos Torres y mi asesora, Mg. Sara Consuelo Sandoval, por ser guía y compartir de su experiencia y profesionalismo. María Cristina Velásquez Flores Resumen La investigación aborda la problemática de la violencia digital en el ámbito universitario, centrándose en sus consecuencias psicológicas, emocionales y sociales, así como en los factores de riesgo y protección que influyen en la capacidad de respuesta de las Instituciones de Educación Superior (IES). Se estudió a cuatro universidades del departamento de San Salvador (Universidad Don Bosco, Universidad de El Salvador, Universidad Francisco Gavidia y Universidad Pedagógica de El Salvador), mediante un enfoque mixto que combinó encuestas a 1,037 estudiantes y entrevistas a autoridades universitarias, expertos de la sociedad civil y grupos focales con juventudes de las universidades mencionadas. Uno de los principales hallazgos es que las mujeres jóvenes entre 18 y 22 años son las más afectadas por violencia digital, especialmente en los primeros años universitarios. Los tipos de violencia digital más comunes son el ciberacoso, ser “funadas/os”, el troleo y la suplantación de identidad. Las mujeres enfrentan agresiones digitales relacionadas con su imagen, cuerpo y sexualidad, mientras que los hombres experimentan más violencia en juegos en línea y redes como X (Twitter). Las plataformas más utilizadas para ejercer violencia digital son Facebook, WhatsApp e Instagram. Las consecuencias en las juventudes universitarias son graves: psicológicas (ansiedad, depresión, trastornos del sueño), emocionales (ira, inseguridad, frustración) y sociales (aislamiento, bajo rendimiento académico, daño a la reputación). A pesar de la magnitud del problema, la mayoría de estudiantes no ha recibido formación sobre prevención ni conoce los servicios disponibles en sus universidades para atender casos de violencia digital. Entre los factores de riesgo identificados destacan el compartir información personal en línea, baja autoestima, depresión, consumo de sustancias, escaso conocimiento en seguridad digital, y el uso de redes para buscar relaciones. Las juventudes sugieren implementar protocolos de atención, campañas de sensibilización, jornadas educativas y alfabetización digital, así como fortalecer la cultura de denuncia. De las universidades estudiadas, sólo dos cuentan con protocolos y recursos institucionales para atender casos de violencia (no exclusivamente digital), aunque necesitan fortalecer el abordaje específico. Las otras dos universidades tienen la oportunidad de desarrollar capacidades internas a partir de los hallazgos de esta investigación. Se propone que las IES diseñen rutas claras de atención y estrategias de prevención, incluyendo botones de pánico, líneas de emergencia, violentómetros y tendederos virtuales de denuncia. Asimismo, se recomienda que las universidades conformen comités de seguridad para atender y prevenir la violencia digital, incluso si no cuentan con presupuesto suficiente para una institucionalidad específica. También se sugiere establecer alianzas con organizaciones de la sociedad civil y otras universidades para intercambiar buenas prácticas y fortalecer la respuesta institucional. Finalmente, se insta al Estado a desarrollar y aplicar legislación que proteja integralmente a las víctimas de violencia digital, destinando recursos para su prevención y atención. Solo mediante un trabajo articulado entre universidades, sociedad civil y Estado, se podrá enfrentar adecuadamente esta problemática que limita el bienestar y desarrollo de las juventudes universitarias. 9 Índice de Contenido Lista de Acrónimos y Abreviaturas 14 Capítulo 1. La Violencia Digital y sus Consecuencias Psicológicas, Emocionales y Sociales en las Juventudes Universitarias 17 1.1 Introducción 17 1.2 Antecedentes 20 1.3 Problemática 23 1.4 Justificación 23 1.5 Alcance 25 1.6 Objetivos 26 1.6.1. Objetivo General 26 1.6.2. Objetivos Específicos 26 Capítulo 2. Diagnóstico Situacional de las Juventudes Universitarias en el Departamento de San Salvador, El Salvador 27 2.1 Definiendo las Juventudes 27 2.2 La Población Juvenil en El Salvador 29 2.3 Estadísticas de Población Juvenil Universitaria en el Departamento de San Salvador, El Salvador 31 2.4 Universidades del Departamento de San Salvador, El Salvador que Cuentan con Políticas, Normativas, Procedimientos y Unidades Especializadas para el Abordaje de la Violencia Digital 32 2.4.1 Universidad Don Bosco (UDB) 32 2.4.2 Universidad de El Salvador (UES) 33 2.4.3 Universidad Francisco Gavidia (UFG) 34 2.4.4 Universidad Pedagógica de El Salvador (UPED) 34 2.5 Población Juvenil Universitaria que ha Enfrentado Violencia Digital en El Salvador Según Varios Estudios 35 2.6. Marco Legal sobre la Violencia Digital en El Salvador 36 Capítulo 3. Marco Teórico 38 3.1. La Violencia 38 3.1.1. Definiciones y Perspectivas de la Violencia según Varios Autores 38 3.1.1.1. Qué es la Violencia. 38 3.1.2 Diferencia entre Modalidad y Tipo de Violencia. 39 3.1.3 Diferencia entre la Violencia Basada en Género y la Violencia contra las Mujeres. 39 3.1.4 Modalidades de la Violencia Contra las Mujeres. 40 10 3.1.5 Tipos de Violencia Contra las Mujeres. 40 3.1.6 Tipos y Formas de Clasificar la Violencia según Varios Autores 41 3.1.6.1 Tipos de Violencias. 41 3.1.6.2 Las Violencias según Galtung. 43 3.2 Análisis del Triángulo Relacional según Galtung y la Violencia Digital 46 3.3 Definiciones y Perspectivas de la Violencia Digital 47 3.3.1 La violencia digital 47 3.3.2 Tipos de Violencia Digital 48 3.4 Redes sociales, aplicaciones o plataformas más utilizadas para ejercer violencia digital 53 3.5 Consecuencias de la Violencia Digital en las Juventudes Universitarias 55 3.6 El Violentómetro Virtual 59 3.7 Teorías Explicativas de la Violencia Digital 61 3.7.1 El Modelo Ecológico de Bronfenbrenner 61 3.7.2 El Modelo Ecológico y su relación con la Violencia Digital 63 3.7.3 Relación del Microsistema con la Violencia Digital 63 3.7.4 Relación del Mesosistema con la Violencia Digital. 64 3.7.5 Relación del Exosistema y la Violencia Digital 65 3.7.6 Relación del Macrosistema y la Violencia Digital. 66 3.7.7 Relación del Cronosistema y la Violencia Digital. 67 3.8 Factores de Riesgo y Factores de Protección ante la Violencia Digital 68 3.8.1 Factores de Riesgo Asociados a la Generación de la Violencia Digital, que Conllevan a Consecuencias Psicológicas, Emocionales y Sociales en las Juventudes Universitarias 68 3.8.2 Factores de Protección para la Prevención de la Violencia Digital que Permiten Medir la Capacidad de Respuesta de las Instituciones de Educación Superior 69 3.9 Niveles de respuesta ante los factores de riesgo 74 Capítulo 4. Hipótesis de la Investigación 79 4.1 Hipótesis 1 79 4.2 Hipótesis 2 79 4.3 Hipótesis 3 79 Capítulo 5. Metodología de la Investigación 80 5.1 Tipo de estudio 80 5.2 Método de investigación 80 5.2.1 Enfoque cualitativo y cuantitativo 80 5.2.2 Instrumentos de recolección de datos 81 11 5.2.2.1 Encuesta. 81 5.2.2.2 Entrevista. 82 5.2.2.3 Grupo focal 82 5.2.2.4 Población y muestra 83 Capítulo 6. Presentación de los Resultados 84 6.1 Resultados Cuantitativos 85 6.2 Resultados Cualitativos 97 6.2.1 Entrevistas 97 6.2.2 Grupos focales 100 Capítulo 7. Discusión 102 7.1 Análisis de resultados 102 7.1.1 La violencia digital 102 7.1.2 Consecuencias psicológicas, emocionales y sociales 102 7.1.3 Marco legal para la prevención de violencia digital 103 7.1.4 Iniciativas de respuesta para la prevención de la violencia digital en las universidades 104 7.1.5 Institucionalidad 105 7.1.6 Uso de redes sociales para la prevención y atención de casos de violencia digital: 106 7.1.7 Política de prevención y atención ante casos de violencia digital: 107 7.1.8 Nivel de respuesta por parte de las Instituciones de Educación Superior: 113 7.1.9 Análisis de los niveles de respuesta por Instituciones de Educación Superior 114 Propuesta de Ruta de Atención, Derivación y Denuncia en casos de Violencia Digital 122 Estrategias para la prevención de la violencia digital en las universidades 123 Medidas de prevención para la violencia digital en juventudes universitarias 123 ¿Qué deben hacer las juventudes universitarias ante casos de violencia digital? 123 Capítulo 8. Conclusiones 124 Capítulo 9. Recomendaciones 126 Lista de Referencias 128 Anexos. 144 Anexo 1: Encuesta de Opinión Sobre Violencia Digital 144 Anexo 2: Entrevistas a expertos. 151 Anexo 3: Carta Didáctica para grupo focal. 153 Anexo 4: Espacio de entrevista con expertos. 155 Anexo 5: Grupos focales con Juventud universitaria 159 12 Índice de Tablas Tabla 1: Clasificación de las etapas de la juventud. 28 Tabla 2: Cantidad de juventudes en El Salvador por etapas. 29 Tabla 3: Tipos de violencias. 42 Tabla 4: Las violencias según Johan Galtung . 44 Tabla 5: El microsistema 64 Tabla 6: El mesosistema 65 Tabla 7: El exosistema 66 Tabla 8: El macrosistema 67 Tabla 9: El cronosistema 67 Tabla 10: Factores de riesgo y de protección, asociados a las víctimas de la violencia digital. 71 Tabla 11: Nivel de respuesta de las Instituciones de Educación Superior ante la violencia digital 75 Tabla 12: Población y muestra 83 Tabla 13: Población participante en el estudio de investigación 84 Tabla 14: Clasificación de las 4 universidades, por su nivel de respuesta en cada uno de los criterios evaluados, en relación a la detección, atención y prevención de casos de Violencia Digital 113 13 Índice de Figuras Figura 1: Modalidades de violencia. ..................................................................................................... 39 Figura 2: El triángulo de la violencia según Galtung. .......................................................................... 45 Figura 3: Redes sociales, aplicaciones y plataformas más utilizadas para ejercer violencia digital. ... 54 Figura 4: Consecuencias psicológicas de la violencia digital. ............................................................. 55 Figura 5: Consecuencias emocionales de la violencia digital. ............................................................ 56 Figura 6: Consecuencias sociales de la violencia digital. ..................................................................... 57 Figura 7: Violentómetro Virtual ........................................................................................................... 60 Figura 8: Índice de Seguridad en Instalaciones Universitarias (ISIU). ................................................ 74 Figura 9: FODA Institucional ............................................................................................................... 78 Figura 10: Propuesta de ruta de atención, derivación y denuncia ante casos de violencia digital ..... 122 Figura 11: Entrevista a Especialista de Educación a Distancia de la UDB. ....................................... 156 Figura 12: Entrevista a Especialista en comunicaciones y diseño gráfico de la UDB. ...................... 156 Figura 13: Entrevista a Especialista en Investigación e Innovación Educativa de la UES. ............... 157 Figura 14: Entrevista a Experto en Educación y Entornos Virtuales, Docente UES. ........................ 157 Figura 15: Entrevista a Especialista en Estudios de Género de la UES. ............................................ 158 Figura 16: Entrevista a Autoridad de la UDB. ................................................................................... 158 Figura 17: Entrevista a Experto de Organización de Sociedad Civil. ................................................ 159 Figura 18: Entrevista a Experto de Organización de Sociedad Civil. ................................................ 159 Figura 19: Grupo focal de la Universidad de El Salvador (UES). ..................................................... 159 Figura 20: Grupo focal de la UDB, UFG y UPED. ............................................................................ 159 14 Lista de Acrónimos y Abreviaturas AGNU: Asamblea General de las Naciones Unidas. AGU: Asamblea General Universitaria. APA: American Psychological Association. APC: Association of Progressive Communications. APES: Asociación de Periodistas de El Salvador. Asociación rea: Asociación Castellano Leonesa para la defensa de la infancia y juventud. BCR: Banco Central de Reserva. CDHEG: Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero. CEG UES: Centro de Estudios de Género de la Universidad de El Salvador. CIDH: Comisión Interamericana de Derechos Humanos. CIM: Comisión Interamericana de Mujeres. CPJ: Centro de Práctica Jurídica. CONCYTEP: Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Puebla. CSIRT: Equipo de Respuesta ante Incidentes de Seguridad Informática. CSJ: Corte Suprema de Justicia. CUAIEED: Coordinación de Universidad Abierta, Innovación Educativa y Educación a Distancia de la Universidad Nacional Autónoma de México. DNES: Dirección Nacional de Educación Superior. DTI: Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad de El Salvador. EIGE: Instituto Europeo de la Igualdad de Género. ENDUTIH: Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares de México. FGR: Fiscalía General de la República. FIA: Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de El Salvador. FODA: Fortalezas, Debilidades, Oportunidades y Amenazas. FUNDE: Fundación Nacional para el Desarrollo. GCFGlobal: Goodwill Community Foundation. IES: Instituciones de Educación Superior. IESLAC/RRD: Instituciones de Educación Superior de Latinoamérica y el Caribe comprometidas con la Reducción del Riesgo de Desastres. IDHES: Informe de Desarrollo Humano. INEGI: Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía de México. INFOEM: Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de México y Municipios. 15 LATAM: Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades. LEDIC: Ley Especial contra los Delitos Informáticos y Conexos. LEIV: Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres. LGBTIQ+: Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales/Transgénero, Intersexuales, Queer y “+” que no se encasillan en esas categorías. LGJ: Ley General de Juventud. MESECVI: Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará. MINEDUCYT: Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. MPPVJCP: Maestría en Políticas para la Prevención de la Violencia Juvenil en Cultura de Paz. ISIU: Índice de Seguridad en Instalaciones Universitarias. IVG: Instituto de Investigación en Violencia Basada en Género OEA: Organización de los Estados Americanos. OIJ: Organismo Internacional de la Juventud para Iberoamérica. OJIC: Organismo Internacional de la Juventud para Iberoamérica. OJN: Orden Jurídico Nacional de México. OMS: Organización Mundial de la Salud. ONEC: Oficina Nacional de Estadísticas y Censos del Banco Central de Reserva. ONG: Organización No Gubernamental. ONU: Organización de las Naciones Unidas. ONU-HÁBITAT: Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos. ONU Mujeres: Organización de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres. OPS: Organización Panamericana de la Salud. ORMUSA: Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz. OSC: Organizaciones de Sociedad Civil. PAPIIT: Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica de la Universidad Nacional Autónoma de México. PEG: Política de Equidad Género de la Universidad de El Salvador. PGR: Procuraduría General de la República PNC: Policía Nacional Civil. PNUD: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. REVM-ONU: Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra la Mujer, sus Causas y Consecuencias. SICT: Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes de México. STEM: Science, Technology, Engineering and Mathematics (Ciencia,Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). TAC: Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento 16 TEDIC: Asociación de Tecnología, Educación, Desarrollo, Investigación y Comunicación. TEP: Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación TIC: Tecnologías de la Información y Comunicación. TRIC: Tecnologías de la Relación, Información y Comunicación. UCAD: Universidad Cristiana de las Asambleas de Dios. UDB: Universidad Don Bosco. UDG: Universidad de Guadalajara. UES: Universidad de El Salvador. UEES: Universidad Evangélica de El Salvador. UFG: Universidad Francisco Gavidia. ULS: Universidad Luterana Salvadoreña. UMA: Universidad Modular Abierta. UNAB: Universidad Doctor Andrés Bello. UNAM: Universidad Nacional Autónoma de México. UNESCO: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNFPA: Fondo de Población de las Naciones Unidas. UNIVO: Universidad de Oriente. UNIR: Universidad Internacional de La Rioja. UNODC: United Nations Office on Drugs and Crime (Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito). UNSSA: Universidad Nueva San Salvador. UPAN: Universidad Panamericana. UPED: Universidad Pedagógica de El Salvador. UPES: Universidad Politécnica de El Salvador. USAID: Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional. USAM: Universidad Salvadoreña Alberto Masferrer. UTEC: Universidad Tecnológica de El Salvador. VBG: Violencia Basada en Género. VCM: Violencia Contra las Mujeres. 17 Capítulo 1. La Violencia Digital y sus Consecuencias Psicológicas, Emocionales y Sociales en las Juventudes Universitarias 1.1 Introducción La violencia es conocida como el uso intencional de la fuerza física o el poder real o como amenaza contra uno mismo, una persona, grupo o comunidad que tiene como resultado la probabilidad de daño psicológico, lesiones, la muerte, privación o mal desarrollo (OPS, s.f.). En El Salvador, el fenómeno de la violencia ha tenido históricamente una trayectoria impactante. Según la Presidencia de la República de El Salvador (2022), el país era considerado el más violento del mundo y actualmente es el más seguro de América Latina (A.L.). De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, citada en Velásquez, L. 2024), para 1994 se reportaban 134 homicidios aproximadamente por cada 100,000 habitantes. A lo largo de los años, estas cifras no sufrieron mayores cambios. Según Velásquez (2024), en el año 2022, se contabilizaron 495 homicidios, es decir, una tasa de 7,8 por cada 100,000 habitantes en El Salvador. Actualmente, según el fiscal general de la República de El Salvador, Rodolfo Antonio Delgado Montes (citado en PNC, 2025) los homicidios han bajado a 114 homicidios, siendo una tasa de 1,9 por cada cien mil habitantes. Aun así, los rasgos de la violencia permanecen en la población, de tal manera que se han diversificado con mayor poder, otros tipos y manifestaciones de violencia, incluyendo la violencia digital, la cual afecta directamente a las juventudes, quienes hacen uso constante de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). En esta arista, se puede comprender que el ser humano es un ser social que, por naturaleza, interactúa, es decir, tiene comunicación con otros/as en diferentes espacios en los cuales los hechos de la violencia pueden tener una representación, por ejemplo, en la sociedad, la comunidad, la familia e incluso a nivel digital; en este último, las personas continúan la dinámica social y es ahí donde el fenómeno de la violencia trasciende. En El Salvador, la violencia digital es otra forma de expresión del fenómeno debido a la dinámica de la violencia a nivel histórico. Según la a Relatora Especial de las Naciones Unidas (ONU) sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, sus causas y consecuencias, la violencia digital es todo acto de violencia por razón de género contra las mujeres cometido, con la asistencia, en parte o en su totalidad, del uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), o agravado por este, como los teléfonos móviles y los teléfonos inteligentes, internet, plataformas de medios sociales o correo electrónico, dirigida contra una mujer porque es mujer, o que la afecta en forma desproporcionada. (2018, citada en ONU 18 Mujeres, s.f. p.3). Sin embargo, los estudios con respecto al tema son pocos, y a su vez la violencia digital no solo abarca a mujeres sino a hombres y otros grupos vulnerables, entre estos, la población joven. De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR, 2024b, p.85), el Censo de Población y Vivienda 2024, El Salvador, indica que la cantidad de personas jóvenes en el país es mayor en relación con otros grupos de edad; en otras palabras, la población salvadoreña es mayormente joven. Según datos del BCR (2024a, p.36), del 100% de la población salvadoreña, son las personas jóvenes entre los 15 y los 34 años, las que más hacen uso del servicio de internet (39.3%) para entretenimiento, actividades educativas y laborales; además, estas edades son las que, en mayor medida, utilizan dispositivos tecnológicos. El ámbito universitario es uno de los escenarios donde la violencia digital puede tomar su protagonismo, aunque a la fecha no se cuente con estudios centrados en esta problemática. Respecto a las instituciones de Educación Superior, de acuerdo con el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (MINEDUCYT, 2023, p.11 y 13), en El Salvador existen 41 instituciones de Educación Superior, de las cuales 24 son universidades (23 privadas y 1 pública), 13 son institutos especializados y 4 son institutos tecnológicos. Del total de universidades, solamente 14 se encuentran ubicadas en el departamento de San Salvador o tienen sede en dicha área geográfica, de las cuales 4 de ellas forman parte de la presente investigación denominada “La violencia digital y sus consecuencias psicológicas, emocionales y sociales en las juventudes universitarias: diagnóstico situacional y capacidad de respuesta de las Instituciones de Educación Superior durante el año 2025”, estudio que se llevó a cabo con el objetivo de identificar la capacidad de respuesta de las instituciones de Educación Superior, en el abordaje de la violencia digital y sus consecuencias psicológicas, emocionales y sociales en las juventudes universitarias, a través de un diagnóstico situacional que permitió recomendar estrategias para la prevención, atención y protección a víctimas de la violencia digital. De esta manera, la presente investigación se centró en identificar los tipos de violencia digital junto con los factores de riesgo y factores protectores, que miden la capacidad de respuesta de las Instituciones de Educación Superior, a través de un diagnóstico situacional que permitió el análisis del nivel de respuesta de las universidades sobre el conocimiento, las competencias adquiridas, recursos, normativas y procedimientos con los que cuentan para el abordaje de la violencia digital y sus consecuencias psicológicas, emocionales y sociales en las juventudes universitarias; además de recomendar estrategias de prevención primaria para el abordaje de la violencia digital y el fortalecimiento de la capacidad de respuesta de dichas instituciones, con el propósito de promover la cultura de denuncia e implementar de manera oportuna y adecuada, los servicios de atención, apoyo y protección integral. Por consiguiente, a continuación, se da a conocer cada uno de los apartados que integran el trabajo de la presente investigación: 19 Capítulo I: En este apartado, se presenta un antecedente sobre la violencia a nivel general, además de algunos estudios relacionados a la problemática de la violencia digital. También, se expone el por qué es necesaria la presente investigación, así como el objetivo general y los objetivos específicos en los que se centra el presente estudio. Capítulo II: Se fundamenta un diagnóstico situacional de las juventudes universitarias en el departamento de San Salvador, así como la definición de juventud, la cantidad de población juvenil en El Salvador, estadísticas de la población universitaria en el departamento en mención. También se presenta información de las cuatro universidades donde se llevó a cabo la investigación, confirmando si se cuenta con políticas, normativas, procedimientos y unidades especializadas para el abordaje de la violencia digital. Además, se hace referencia a algunos estudios que reflejan la problemática de violencia digital a la cual se enfrentan las juventudes universitarias en El Salvador. Capítulo III: Se aborda el marco teórico de la presente investigación con las definiciones de la violencia a nivel general, sus modalidades y tipos. Por ende, se hace un análisis de los tipos de violencia y el triángulo de la violencia según Johan Galtung. Además, se exponen las definiciones, perspectivas, tipos y manifestaciones de la violencia digital y sus consecuencias en las juventudes universitarias. Luego, se presenta el violentómetro digital y se hace un análisis del modelo ecológico desde la perspectiva de Urie Bronfenbrenner, además de otros aportes teóricos relacionados a la violencia digital. Posteriormente, se analizan los factores de riesgo y factores de protección ante la violencia digital, y finalmente, se hace un análisis de los niveles de respuesta por parte de las Instituciones de Educación Superior. Capítulo IV: En este capítulo, se muestran las hipótesis bajo las cuales se dirige el presente estudio, las cuales han permitido generar ciertos hallazgos con respecto a las variables que se analizan y dar una explicación a la problemática de la violencia digital que enfrentan las juventudes universitarias. Capítulo V: Se expone el tipo de estudio, el método de investigación y el enfoque cualitativo y cuantitativo. También se presentan la técnica de investigación, los instrumentos utilizados para la recolección de datos y, la población y muestra seleccionada hacia la cual se dirigió la investigación. Capítulo VI: Consiste en la presentación de los resultados obtenidos a través de la aplicación de los instrumentos de investigación, junto con el análisis cuantitativo y cualitativo de los datos obtenidos, así como la descripción de los resultados, los cuales se dan a conocer por medio de tablas de frecuencias y gráficos con su respectivo análisis. 20 Capítulo VII: Se expone un análisis relacional con resultados e hipótesis establecidas de la investigación creando una discusión generadora de los hallazgos más relevantes y propuestas fundamentadas en datos obtenidos. Capítulo VIII: Se exponen las conclusiones de la investigación que corresponden a cada uno de los objetivos de la investigación; además, a partir de los hallazgos encontrados, se indica la validación o el rechazo de la hipótesis del estudio, fundamentándose en los resultados obtenidos. Capítulo IX: Se presentan las recomendaciones a partir del análisis de los resultados obtenidos de la investigación, que ha permitido proponer estrategias relevantes, pertinentes y viables para el abordaje de la violencia digital, la capacidad de respuesta de las Instituciones de Educación Superior y la creación de factores protectores ante las consecuencias psicológicas, emocionales y sociales en las juventudes universitarias. Por último, se presentan los anexos en los cuales se encuentran: los instrumentos utilizados para la recolección de datos, evidencias de la encuesta, entrevistas y grupos focales, así como las referencias bibliográficas descritas de forma alfabética utilizada en el enriquecimiento teórico de la investigación. 1.2 Antecedentes Respecto a la violencia digital, tanto mujeres, hombres y diversidades pueden llegar a ser víctimas, sin embargo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres, 2020, p.3), las mujeres jóvenes entre los 18 y los 30 años son las más atacadas en los espacios digitales. Por tanto, dicha fuente relaciona la violencia digital con la violencia basada en género, en el entendido que cualquier tipo de violencia hacia mujeres, hombres y diversidades, trasciende a los medios digitales. Por ello, la Relatora Especial de la ONU (2018, citada en ONU Mujeres, 2020, p.3) define la violencia digital como todo acto de violencia por razón de género contra las mujeres cometido, con la asistencia, en parte o en su totalidad, del uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), o agravado por este, como los teléfonos móviles y los teléfonos inteligentes, internet, plataformas de medios sociales o correo electrónico, dirigida contra una mujer por el hecho de ser mujer o que la afecta en forma desproporcionada. Por tanto, se reflejan a continuación algunos estudios relacionados con la violencia digital en El Salvador, específicamente dirigidos a las juventudes universitarias, haciendo alusión en un primer momento a un estudio en el ámbito del periodismo donde las mujeres son 21 las más afectadas. Posteriormente se expone de forma breve, dos estudios basados en contextos universitarios. En primer lugar, se hace referencia al “Informe sobre violencia digital basado en género dirigido hacia mujeres periodistas” según la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES, 2024) en el que se da a conocer el tipo de abuso, violencia psicológica y verbal, a las que se ven expuestas principalmente las mujeres que se dedican al periodismo. El estudio concluye que la violencia en los entornos digitales se encuentra presente en el ámbito profesional, visto desde un fenómeno generalizado y de un alto impacto en el que puede observarse violencia sexual, misoginia, lesbofobia, transfobia y homofobia. Así también, desafíos para la identificación de los agresores, los cuales crean perfiles anónimos, que dificultan el acceso a la información de la persona que genera las agresiones en línea, para tal caso, las agresiones vienen tras una coyuntura política. En segundo lugar, en el año 2017, la Universidad Francisco Gavidia (UFG), realizó una investigación denominada “No te enredes en las redes. Análisis y narrativas del ciberacoso en Educación Superior”. Dicho trabajo se circunscribe en dos contextos interesantes y complejos, El Salvador, ubicado en Centroamérica y México en el norte de América Latina, ambos países, con particularidades que les hacen diferentes entre sí, pero con una misma preocupación, las álgidas manifestaciones de violencia, agresión, acoso, bullying en el ámbito cara a cara y virtual, a la luz de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Los autores (Oliva, H. A., Prieto, M. T., y Carrillo Navarro, J. C., 2017, pp.10-11), ofrecen un análisis teórico, conceptual, epistémico e histórico del acoso en redes sociales en el macro contexto social y luego en el micro contexto, la escuela; además de la recuperación de narrativas de quienes han vivido el lastre del acoso dentro de la escuela, específicamente en la universidad, dando cuenta de cómo enfrentaron el problema y la manera en que les ha afectado negativamente en su historia de vida. La falta de control y supervisión es la falla identificada y en muchas ocasiones el inicio de un camino cargado de acoso cibernético. Esto da paso a cuestionarse sobre cuál debe ser el límite de internet que deben consumir las juventudes, sin que dicho consumo les provoque dependencia que pueda conducirlos a una exposición mediática al acoso cibernético (De Los Olmos, 2013, citada en Oliva, H, et al., 2017, p. 22). Por otra parte, se generó un recopilado a partir de un congreso educativo realizado en la Universidad de El Salvador donde Ortega, A. (2010, citado en Oliva, H, et al., 2017, p. 50), explica que el internet es un medio tecnológico que va creciendo y que sin duda alguna va a cambiar la forma en que los docentes enseñan y en cómo aprenden los estudiantes. Nuevas formas de violencia escolar van apareciendo y al paso agigantado en el que caminan, todo indica que las agresiones ocurridas en parvularia irán caminando paso a paso hacia las universidades en donde socializar es más complejo de lo que muchos piensan. 22 De acuerdo con Ortega, A. (2010, citado en Oliva, H, et al., 2017, p. 50), los nuevos agresores serán jóvenes nacidos en contextos tecnológicos porque pasarán más tiempo en el mundo virtual. Dicho autor señala que cualquiera puede convertirse de manera inconsciente en acosador cibernético a través de acciones como: comentar, subir o compartir videos, fotografías o cualquier tipo de contenido virtual, lo cual conlleva a realizar opiniones a favor o en contra de lo que se publica. La implementación y el uso de las TIC en los contextos educativos, conlleva a interpretar nuevas formas de violentar, acosar, atosigar, abusar y agobiar (Oliva, H, et al., (2017, p. 44). En este sentido, la diversidad de actividades que se pueden realizar en los entornos digitales llama la atención de las masas, dentro de las cuales se encuentran e interactúan las juventudes, las cuales son más vulnerables y propensas a enfrentar algún tipo de violencia digital. La UFG también realizó una investigación sobre “Violencia Digital Contra las Mujeres en El Salvador”, donde se refleja que la violencia digital afecta principalmente a mujeres jóvenes, con discapacidad y de la comunidad LGBTIQ+. Esta violencia ocurre en plataformas digitales como Facebook y TikTok que se utilizan para generar acoso, amenazas y difusión de contenido íntimo sin consentimiento. Los agresores suelen actuar de forma anónima, dificultando su identificación. La investigación plantea que, aunque existen leyes como la LEDIC y la LEIV, estas son insuficientes. Las víctimas sufren consecuencias graves en su salud mental y sus oportunidades de desarrollo. Por lo que se hace énfasis en fortalecer la legislación, capacitar al personal judicial, crear protocolos, sensibilizar a la sociedad, colaborar con plataformas digitales y desarrollar apoyos tecnológicos y programas para víctimas. En tercer lugar, se analiza el estudio de Aguayo, F., Lastra, V., Bravo, S., y Mendoza, D. (2021), sobre “Masculinidades y prevención de la violencia machista”, en el cual se reflexiona el ámbito digital como uno de los escenarios que generó algunos desgastes por la crisis sanitaria tras el surgimiento de Covid-19. Durante los últimos años han surgido y se han potenciado nuevas formas de violencia basada en género, que son fruto del incremento del uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Esto se agudizó en el contexto de la pandemia por Covid-19, considerando que ha aumentado la necesidad de conectarse a medios digitales para cumplir tareas laborales y educativas. (CIDH, 2020; OEA/CIM, 2020, citados en Aguayo et al, 2021, p.24). De acuerdo con ONU Mujeres, 2015 y WHO, 2013 (citados en Aguayo et al, 2021, p.24), dentro de estas formas de violencia basada en género, se encuentran prácticas como la intimidación y el acoso a través de las redes sociales. En efecto la violencia basada en género es un problema de derechos humanos, de salud pública y de seguridad ciudadana, donde puede verse inmersa la violencia digital reflejada como uno de los impactos del uso de las TIC (Aguayo et al, 2021, p.6). 23 Un cuarto estudio analizado, fue la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), elaborado en 2017 por el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI). La encuesta determinó que la población de mujeres entre las edades de 12 a 29 años, que utilizó internet a diario afrontó violencia digital. Aunque los datos no representan un 100% dado que las personas expresaron haber sufrido más de un hecho de violencia, es evidente que las repercusiones existen sin importar la edad. Por tal motivo surge la necesidad de este tipo de investigación sobre la violencia digital en juventudes universitarias de El Salvador, puesto que es una forma clave para contribuir a la prevención de dicha problemática. 1.3 Problemática ¿Cuál es la capacidad de respuesta de las Instituciones de Educación Superior ante la violencia digital y las consecuencias psicológicas, emocionales y sociales que genera en las juventudes universitarias? 1.4 Justificación La presente investigación se ha llevado a cabo, como requisito para optar al grado de Maestría en Políticas para la Prevención de la Violencia Juvenil en Cultura de Paz (MPPVJCP). El propósito del estudio es analizar la capacidad de respuesta que las Instituciones de Educación Superior poseen ante los casos de violencia digital y sus consecuencias psicológicas, emocionales y sociales, a fin de promover la cultura de denuncia e implementar de manera oportuna y adecuada, los servicios de atención, apoyo y protección para el abordaje integral. Con los resultados obtenidos, se pretenden recomendar estrategias para que las instituciones de Educación Superior puedan considerar la prevención, atención y protección a víctimas de violencia digital. Además, se busca marcar un precedente de estudios de violencia digital que enfrentan juventudes universitarias en El Salvador, al considerar esta investigación innovadora para el análisis situacional de la violencia digital y la oportuna intervención de las universidades ante esta problemática. Por otro lado, las autoras, brindan una herramienta que permite medir la capacidad de respuesta por parte de las Instituciones de Educación Superior ante casos de violencia digital, con el objetivo de fortalecer a las universidades que formaron parte del estudio y otras que así lo deseen, en el uso de herramientas adecuadas para dar una respuesta y abordaje integral ante los casos de violencia digital. 24 En El Salvador, son limitados los estudios sobre la violencia digital que generan aportes integrales desde las diferentes perspectivas teóricas sobre la problemática en cuestión. Por lo que este tipo de estudios es una necesidad para visibilizar el fenómeno de la violencia digital, debido a la relevancia del incremento del uso de las tecnologías en el siglo XXI, como un período donde se ha potencializado la comunicación en entornos digitales, considerada como herramienta de evolución para la sociedad. Sin embargo, siendo un proceso de transición hacia lo virtual surgen nuevas ideas, diferentes dinámicas de interacción y como resultado, nuevas problemáticas ante la diversificación de los tipos de plataformas que reproducen la violencia digital. Por lo tanto, el desarrollo de la presente investigación tiene como objetivo dar a conocer qué es la violencia digital, las alertas tempranas y la ejemplificación de los tipos de violencia, analizando las consecuencias a nivel psicológico, emocional y social, con el fin de contribuir a la protección de las juventudes universitarias, por medio de la sensibilización del tema, rompiendo con el esquema estructural de la violencia, así como promover entornos seguros en los espacios digitales. Mediante la elaboración de un diagnóstico situacional que permita conocer la capacidad de respuesta de las Instituciones de Educación Superior ante la violencia digital, la forma de intervención para el abordaje de la problemática y el cuidado de la juventud universitaria, donde la tecnología existe y se ha normalizado la violencia, así como las afectaciones en autoestima, seguridad, comportamiento, rendimiento escolar, situación psicológica, entre otras. Los esfuerzos en esta investigación también se centran en los factores protectores que las instituciones de Educación Superior desarrollan para orientar a las juventudes universitarias sobre ejercicios de sus derechos, donde no se consientan acciones negativas como el acoso, daño psicológico o abuso de poder u otras formas de violencia. Este abordaje permitirá conocer y analizar el fenómeno de la violencia digital y la importancia de la promoción de la cultura de denuncia y la disminución de casos. Una publicación de Ayala, F. (2023) permitió conocer datos sobre agresiones digitales hacia mujeres en El Salvador. Dicha publicación refleja que la Fiscalía General de la República (FGR) reportó que en el período del 2019 al 2021 se cometieron en El Salvador alrededor de 2,100 delitos de violencia sexual digital contra niñas, adolescentes, mujeres y personas con algún tipo de discapacidad. De enero a junio de 2021, se registraron 124 casos de difusión de información ilegal y 1,874 expresiones de violencia contra la mujer a través de la tecnología según datos del “Observatorio de Violencia contra las Mujeres” de la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA). En la misma publicación, se expone que Silvia Juárez, coordinadora del Programa Hacia una Vida Libre de Violencia para las Mujeres de ORMUSA, mencionó que la agresión digital hace que las mujeres tengan un retroceso en participación de las redes sociales: no verlas, no https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/2100-casos-de-violencia-sexual-digital-en-El-Salvador-entre-2019-y-2021-20220625-0047.html 25 participar y/o cerrar las redes como mecanismo de protección. Por otra parte, se menciona que el 44.9 % de las víctimas de difusión ilegal de información registradas en 2022 tenían entre 20 y 29 años, mientras que el 13.1 % eran adolescentes entre los 15 y 19 años. Otra información publicada por Espinoza, C., (2023), revela que, según datos oficiales, en El Salvador, 1,157 mujeres denunciaron una difusión ilegal de su información en medios digitales entre los años 2018 y 2022. La información corresponde al “Observatorio de Estadísticas de Género” de la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos (ONEC) del Banco Central de Reserva (BCR), que tiene registrado de 2018 a 2021 un total de 943 denuncias de este delito, pero los datos están incompletos, ya que en los años 2019 y 2021 solo están los correspondientes al primer semestre. Los otros 214 casos están registrados en los dos últimos informes de “Hechos, Estado y situación de la Violencia contra las Mujeres”, publicados por el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública en el año 2022. Por lo tanto, las instituciones de Educación Superior al tener una participación activa en la promoción de los Derechos Humanos, y por consiguiente el análisis obtenido como resultado de la presente investigación, puede brindar un acercamiento y visibilidad del fenómeno de la violencia digital y el impacto que ejerce en las juventudes universitarias, que desconocen cómo identificar y prevenir la violencia en entornos digitales. Se debe tomar en consideración el incremento en el uso de las TIC, la falta de legalización o marco jurídico que delimite la violencia digital, la concientización y la educación digital, para generar estrategias efectivas que contribuyan a prevenir la violencia digital y fomentar el uso seguro y responsable de las TIC. 1.5 Alcance El presente proyecto de investigación sobre la violencia digital permitirá conocer las consecuencias psicológicas, emocionales y sociales en las juventudes universitarias, por medio del análisis de un diagnóstico situacional que conlleve a identificar y medir los niveles de respuesta de las Instituciones de Educación Superior. 26 1.6 Objetivos 1.6.1. Objetivo General Identificar la capacidad de respuesta de las instituciones de Educación Superior en el abordaje de la violencia digital y sus consecuencias psicológicas, emocionales y sociales en las juventudes universitarias, a través de un diagnóstico situacional que permita recomendar estrategias para la prevención, atención y protección a víctimas. 1.6.2. Objetivos Específicos Identificar los tipos de violencia digital junto con los factores de riesgo que generan consecuencias psicológicas, emocionales y sociales en las juventudes universitarias, y los factores protectores que miden la capacidad de respuesta de las Instituciones de Educación Superior. Realizar un diagnóstico situacional que permita el análisis del nivel de respuesta de las instituciones de Educación Superior sobre el conocimiento, las competencias adquiridas, recursos, normativas y procedimientos con los que cuentan para el abordaje de la violencia digital y sus consecuencias psicológicas, emocionales y sociales en las juventudes universitarias. Recomendar estrategias de prevención primaria para el abordaje de la violencia digital y sus consecuencias psicológicas, emocionales y sociales en las juventudes universitarias, para el fortalecimiento de la capacidad de respuesta de las Instituciones de Educación Superior, con el propósito de promover la cultura de denuncia e implementar de manera oportuna y adecuada, los servicios de atención, apoyo y protección integral. 27 Capítulo 2. Diagnóstico Situacional de las Juventudes Universitarias en el Departamento de San Salvador, El Salvador 2.1 Definiendo las Juventudes De acuerdo con la AGNU (Asamblea General de las Naciones Unidas, 1981, citada en PNUD, 2018, p.55), la juventud es aquella etapa de la vida comprendida entre los 15 y los 24 años; sin embargo, el PNUD, expone en el IDHES o Informe de Desarrollo Humano (2018, p.24), una acepción que comprende cinco años más, estableciendo que la juventud es una etapa de vida, compuesta por tres subetapas o subgrupos de edades, las cuales se desglosan a continuación: Juventud temprana: comprende a personas con edades entre los 15 y los 19 años. Juventud media o intermedia: incluye a personas entre los 20 y los 24 años. La juventud adulta: encierra a personas con edades entre los 25 y los 29 años. Por su parte, el Organismo Internacional de la Juventud para Iberoamérica (OIJ, citado en PNUD, 2022, p.14), establece que la juventud de la región Iberoamericana, donde se incluye El Salvador, es aquella comprendida entre los 12 y los 35 años. De igual manera, en el contexto salvadoreño, la Asamblea Legislativa de la República de El Salvador (2022) reformó el artículo 2 de la Ley General de Juventud, decretando que se considera joven a la persona comprendida en el rango de edad entre los 15 y los 35 años. Es notable que la mayoría de las fuentes anteriores, indican que la juventud comienza a los 15 años, sin embargo, el año de finalización difiere en las primeras dos acepciones presentadas, aunque las últimas dos fuentes, establecen la misma edad de finalización para la etapa de la juventud. Por tanto, para efectos de determinar un conjunto de edad, en este trabajo, se toma en cuenta los cuatro aportes anteriores y se clasifica a las juventudes de la siguiente manera (Ver tabla 1): 28 Tabla 1 Clasificación de las etapas de la juventud. Etapas de la Juventud Rango de edades Descripción en el mundo académico y/o laboral Juventud temprana 15-19 años En este rango se encuentran las juventudes que están iniciando o finalizando sus estudios de bachillerato. Juventud media o intermedia 20-24 años Incluye a personas que posiblemente, están iniciando o que están por finalizar sus estudios superiores. Algunas personas de esta etapa están en la búsqueda de su primer empleo. Juventud plena 25-29 años Encierra a personas que ya han transitado por las primeras etapas. Algunas están finalizando sus estudios superiores y están transitando hacia el mundo laboral. Juventud adulta 30-35 años Esta etapa comprende a personas que ya han finalizado sus estudios superiores y posiblemente iniciando un siguiente nivel de estudios. Además, estas personas están sumergidas en dinámicas de la vida adulta relacionadas con el trabajo y la familia. Nota: Elaboración propia, con aportes de AGNU (1981, citada en PNUD, 2018, pp.24 y 55) y Asamblea Legislativa de la República de El Salvador (2022, p.1). Desde el plano cronológico, la tabla anterior genera expectativas sobre las actividades que debería estar realizando cada persona según su rango de edad en la etapa de la juventud, sin embargo, las dinámicas familiares, el nivel socioeconómico u otros factores inciden en que no con todas las personas, la situación es igual. Lo anterior significa que en la etapa de la juventud hay una amplia diversidad más allá de aspectos biológicos. Es por ello, que es más apropiado hablar de “juventudes” es decir, desde la pluralidad, debido a que esta lógica da cuenta de las múltiples formas de entender y vivir el ser joven (Filardo, 2018). Así lo estima Duarte, quien define a la juventud, no solo desde la visión biológica, sino que también suma a ello, acepciones demográficas, psicológicas y de futuro (2020, citado en PNUD, 2018, p.52). En este sentido, clasificar a la juventud, solamente desde el plano cronológico, es erróneo; sin embargo, dado que el presente estudio está dirigido a juventudes universitarias, ha sido indispensable clasificarlos por rango de edad, para identificar cuáles son aquellas juventudes que se encuentran realizando sus estudios universitarios; esto, sin negar que hay personas con edades mayores a los 35 años de edad, que también se encuentran realizando estudios de Educación Superior, o juventudes que no estudian y no trabajan. 29 2.2 La Población Juvenil en El Salvador De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR, 2024b, p.85), el Censo de Población y Vivienda 2024 de El Salvador, indica que la cantidad de personas jóvenes en el país es mayor en relación con otros grupos de edad; en otras palabras, la población salvadoreña es mayormente joven. De las juventudes salvadoreñas, el grupo poblacional más numeroso es el que se encuentra entre las edades de 25 a los 29 años, para ambos sexos (Ver tabla 2); en otras palabras, la mayor cantidad de población joven se encuentra en la etapa de la juventud plena, seguido de la etapa de juventud media, que abarca entre los 20 y los 24 años (BCR, 2024a, p.10). Tabla 2 Cantidad de juventudes en El Salvador por etapas. Etapas de la Juventud Cantidad de hombres en El Salvador % Cantidad de mujeres en El Salvador % Cantidad total de juventudes en El Salvador por etapas Juventud temprana (15-19 años) 224,736 49.9% 224,879 50.1% 449,615 Juventud media o intermedia (20-24 años) 250,051 47.6% 261,035 52.4% 511,086 Juventud plena (25-29 años) 258,535 45.7% 281,980 54.3% 540,515 Juventud adulta (30-34 años) 231,189 45.8% 253,175 54.2% 484,364 Total, de juventudes en El Salvador por sexo 964,511 – 1,021,069 – 1,985,580 Nota: Información obtenida del Banco Central de Reserva de El Salvador (2024b, p.85). En la anterior tabla, se puede observar que, en cada uno de los grupos de edad, la mayor cantidad de juventudes son mujeres. Esto no es de extrañarse pues incluso a nivel nacional, el BCR (2024a, p.12 y 29) expone que la mayor parte de la población está compuesta por mujeres (52.8%) en relación con la cantidad de hombres (47.2%). Además de lo anterior, la cantidad de personas solteras (33.5%) en El Salvador, sigue siendo mayor, a pesar de su disminución en relación con años anteriores. 30 Respecto al Departamento de San Salvador, que es donde se ha llevado a cabo el presente estudio, el BCR muestra que es el que mayor cantidad de población posee, siendo más las personas las que se encuentran entre los 20 a los 54 años (2024a, p. 49). El Censo de Población y Vivienda 2024, también muestra un aumento significativo en el acceso y uso de dispositivos tecnológicos como computadoras y laptops. Según el BCR (2024a, p.27-28) el 93.4% de los hogares salvadoreños posee teléfono celular y teléfono inteligente, mientras que solo el 39.4% tiene computadora de escritorio o laptop, y el 26.5% tiene Tablet. Con relación a la tenencia de computadoras en los hogares salvadoreños, esto ha aumentado, pasando de un 11.7% en el 2007 a un 35% para el 2024. En este sentido, el “Primer Informe de resultados del Censo de Población y Vivienda El Salvador 2024”, indica una creciente digitalización de los hogares salvadoreños. Respecto al internet residencial, el 41.6% de los hogares salvadoreños ha contratado este servicio, lo cual indica un aumento con relación a un 3.8% para el 2007. Esto, aunque implica una disminución de la brecha digital, también conlleva a un mayor riesgo de enfrentar violencia en entornos digitales debido al creciente uso de dispositivos tecnológicos (Ibarra, l., 2024) Según datos del BCR (2024a, p.36), del 100% de la población salvadoreña, son las personas jóvenes entre los 15 y los 34 años, las que más hacen uso del servicio de internet (39.3%) para entretenimiento, actividades educativas y laborales; además, estas edades son las que, en mayor medida, utilizan dispositivos tecnológicos como los siguientes: ● Teléfono Inteligente (41.1%). ● Laptop (50.7%) ● Computadora de escritorio (49.0%) ● Teléfono celular (38.2%) Por otra parte, respecto al uso de la Tablet, solo el 29.5% de la población que la utiliza es joven, mientras que el 49.4% de la población que hace uso de este tipo de dispositivo, son niños, niñas y adolescentes entre los 3 y los 14 años. 31 2.3 Estadísticas de Población Juvenil Universitaria en el Departamento de San Salvador, El Salvador Según la Dirección Nacional de Educación Superior (DNES, 2023, citada en MINEDUCYT, 2023, pp. 12, 15 y 17), en El Salvador, de un total de 200,598 estudiantes universitarios/as, 180,295 de la matrícula para el año 2023, poseen edades entre los 18 a 35 años. De éstos, 109,926 corresponden al departamento de San Salvador, siendo más la cantidad de mujeres (62,709) que de hombres (47,217). Respecto a las universidades, de acuerdo con el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (MINEDUCYT, 2023, p.11 y 13), en El Salvador existen 41 instituciones de Educación Superior, de las cuales 24 son universidades (23 privadas y 1 pública), 13 son institutos especializados y 4 son institutos tecnológicos. De tal cantidad de universidades, solamente 14 se encuentran ubicadas en el departamento de San Salvador o tienen sede en esa área geográfica. Dichas universidades se enlistan a continuación: 1. Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC). 2. Universidad Don Bosco (UDB, Campus Soyapango). 3. Universidad Doctor Andrés Bello (UNAB, sede San Salvador). 4. Universidad de El Salvador (UES, sede San Salvador). 5. Universidad Cristiana de las Asambleas de Dios (UCAD). 6. Universidad Evangélica de El Salvador (UEES). 7. Universidad Francisco Gavidia UFG (Sede Central, San Salvador). 8. Universidad Salvadoreña Alberto Masferrer (USAM). 9. Universidad Politécnica de El Salvador (UPES). 10. Universidad Pedagógica de El Salvador (UPED). 11. Universidad Panamericana, (UPAN, sede central en San Salvador). 12. Universidad Nueva San Salvador (UNSSA). 13. Universidad Modular Abierta (UMA, sede San Salvador). 14. Universidad Luterana Salvadoreña (ULS, San Salvador). Del listado de universidades anteriores, se trabajará con cuatro de ellas: 1. Universidad Don Bosco (UDB, campus en Soyapango). 2. Universidad de El Salvador (UES, sede San Salvador). 3. Universidad Francisco Gavidia (UFG, sede central en San Salvador). 4. Universidad Pedagógica de El Salvador (UPED, Sede central en San Salvador). 32 2.4 Universidades del Departamento de San Salvador, El Salvador que Cuentan con Políticas, Normativas, Procedimientos y Unidades Especializadas para el Abordaje de la Violencia Digital 2.4.1 Universidad Don Bosco (UDB) De acuerdo con la Universidad Don Bosco (UDB, s.f.b.), la misión y la visión de la universidad son las siguientes: Misión: Somos una institución de Educación Superior con carisma salesiano dedicada a la formación integral de la persona humana, por medio de la investigación, la ciencia, la cultura, la tecnología, la innovación y el compromiso con la comunidad para la construcción de una sociedad libre, justa y solidaria. Visión: Ser una universidad salesiana, líder a nivel nacional y referente a nivel regional por su modelo educativo; reconocida por la innovación curricular; por el desarrollo profesional y la internacionalización de sus estudiantes, educadores y personal de gestión; por la ejecución de proyectos de investigación, desarrollo e innovación; por sus publicaciones de impacto; por sus programas de grado y postgrado acreditados internacionalmente; por sus programas a distancia únicos e innovadores; por el mejoramiento continuo de la calidad y por la gestión de sus recursos físicos, tecnológicos y financieros para la sostenibilidad de la institución. Actualmente, la Universidad Don Bosco (UDB) cuenta con una población estudiantil anual promedio que oscila entre los 8,500 y 9,000 estudiantes, distribuidos en sus diversos programas académicos. La institución mantiene sólidos vínculos con el sector productivo y con la sociedad en general, a través de iniciativas como la transferencia de tecnología, programas de educación continua, servicios de consultoría empresarial, actividades de investigación y proyectos de proyección social. Para el año 2025, la UDB registra una matrícula total de 8,087 estudiantes en el campus de Soyapango. De esta población, 2,551 estudiantes forman parte de la modalidad UDB Virtual. La Universidad Don Bosco cuenta con una normativa estudiantil que contiene los derechos y deberes de los estudiantes, las infracciones a las normas disciplinarias de la universidad y la disciplina en el salón, que se basa en el Código de Ética interno aplicado por el Comité de Ética. La Universidad no cuenta con protocolo de prevención de la violencia digital. Sin embargo, cuenta con una Política de uso y privacidad del aula virtual (Universidad Don Bosco, s.f.b.), que 33 incorpora la confidencialidad de datos de las personas, así como los deberes y obligaciones de las personas usuarias. 2.4.2 Universidad de El Salvador (UES) De acuerdo con la Universidad de El Salvador (2024a), la misión y la visión de esta alma mater son las siguientes: Misión: Ser una institución pública y autónoma de educación superior, científica, crítica, participativa, democrática y comprometida con el desarrollo nacional integral, con la formación de profesionales de alta calidad humana, científica, tecnológica y con el medio ambiente y la vida, en todas sus formas y manifestaciones, así como con la producción y aplicación contextualizada del conocimiento, a través de la praxis integrada de la docencia, la investigación y la proyección social. Visión: Ser la universidad pública y autónoma rectora de la Educación Superior en el país, cuyo liderazgo educativo nacional e internacional con formación innovadora de profesionales emprendedores de la más alta calidad y con la producción de conocimientos científicos y tecnológicos, la posibilitan para ser autora y actora democrática y crítica de los cambios socioeducativos, que conlleva a la construcción de una sociedad desarrollada, más justa, educada, sostenible, científica y segura. De acuerdo con Santos, W., (2021), la UES, además cuenta con el Programa de Educación en Línea, como alternativa inclusiva y equitativa para ampliar oportunidades de acceso a Educación Superior pública de calidad. Las carreras que se imparten son 9, entre las que se encuentra la Licenciatura en Informática Educativa y la Ingeniería de Sistemas Informáticos. En el año 2024, la Universidad de El Salvador, aprobó el “Reglamento para la detección, prevención y atención de todas las formas de Violencia de Género contra las Mujeres en la Universidad de El Salvador”, que dio paso a la creación y aprobación del “Protocolo de actuación ante casos de Violencia de Género en la Universidad de El Salvador”. El Reglamento fue aprobado por la Asamblea General Universitaria AGU, en cumplimiento al artículo 21 de la LEIV. En 2025, la Universidad de El Salvador cuenta con una matrícula de 50,653 estudiantes entre grado posgrado y formación permanente. 34 2.4.3 Universidad Francisco Gavidia (UFG) De acuerdo con la Universidad Francisco Gavidia. (2020a), su misión y visión son las siguientes: Misión: Formar profesionales para transformar, investigar para solucionar e incidir para tener un mejor país. Visión: Ser una universidad digital con proyección institucional que forme profesionales competentes y responsables socialmente y desarrolle investigaciones aplicadas que contribuyan a resolver los problemas principales de El Salvador. La Universidad Francisco Gavidia cuenta desde el año 2020, con un “Protocolo para la Detección y Prevención de Toda Forma de Violencia Contra la Mujer”, con el propósito de establecer las acciones y procedimientos para brindar medidas de detección, prevención, atención, protección, reparación y sanción, incluso de acompañamiento en los casos de acoso, discriminación y violencia de género contra cualquier miembro que forme parte de la Universidad, de manera rápida, ágil y eficaz, garantizando la integridad de las víctimas. En el año 2023, se creó el Instituto de Investigación de la Violencia Basada en Género (IVG), con el objetivo de realizar investigación científica con propósito e inspirada en el uso para generar evidencia y datos que contribuyan a la elaboración de propuestas y estrategias enfocadas en la prevención, atención y eliminación de la violencia basada en género, buscando un impacto para la transformación de la sociedad salvadoreña. La Universidad Francisco Gavidia ofrece 40 programas de pregrado, posgrado y técnico vocacional. Para el ciclo 2-2022, la UFG contaba con una población estudiantil de 7,567 estudiantes (Universidad Francisco Gavidia, 2022, p.6). No se cuenta con datos actualizados publicados. 2.4.4 Universidad Pedagógica de El Salvador (UPED) De acuerdo con la Universidad Pedagógica de El Salvador (s.f.), esta posee un marco filosófico en el que se encuentra su Visión y Misión basadas en su Plan Estratégico Institucional 2020-2024, las cuales se leen a continuación: Misión: Contribuir a satisfacer las necesidades humanas al innovar la educación con un enfoque global. 35 Visión: Ser un modelo de experiencia educativa que inspire a la transformación positiva de nuestro mundo. La Universidad Pedagógica de El Salvador, no cuenta con protocolos o acciones específicas para prevenir la violencia digital, sin embargo, ha realizado esfuerzo para la sensibilización de la problemática de violencia de género, creando conferencias y ampliando el conocimiento de los estudiantes sobre temas de interés para su formación. En 2025, la UPED ha contado con una matrícula de 5,777 estudiantes. 2.5 Población Juvenil Universitaria que ha Enfrentado Violencia Digital en El Salvador Según Varios Estudios Oliva, H. A., et al, miembros de la Universidad de Guadalajara (UDG) en conjunto con La Universidad Francisco Gavidia (UFG) elaboraron el año 2017, un estudio denominado “No Te enredes en las redes: Análisis y Narrativas del Ciberacoso en Educación Superior”. En dicha investigación, se realiza un análisis teórico, conceptual, epistémico e histórico del acoso en redes sociales en el macro contexto social y luego en el micro contexto, la escuela; además de la recuperación de narrativas de quienes han vivido el lastre del acoso dentro de la escuela, dando cuenta de cómo enfrentaron el problema y la manera en que les afecta negativamente en su historia de vida. Uno de los hallazgos más importantes de este estudio es en torno a la violencia en las redes o “ciberbullying”, muestra que cerca del 40% de estudiantes han sido víctimas de la violencia más habitual, que es recibir insultos y palabras ofensivas o con fines de ridiculización. Por otro lado, la Corte Suprema de Justicia de El Salvador, en su artículo titulado “Violencia Digital” indica que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH, 2020, citada en CSJ, 2021) señala que las niñas, adolescentes, jóvenes y personas jóvenes que se identifican con el colectivo LGBTIQ+ están más expuestas al ciberacoso en sus diversas manifestaciones, estimándose que siete de cada diez mujeres de entre 18 y 24 años han sufrido acoso en línea alguna vez (World Wide Web Foundation, 2018, citada en CSJ, 2021). Algunos ejemplos son el envío de videos pornográficos no solicitados y comentarios sexuales no deseados a través de chat virtuales durante reuniones de trabajo o aulas en línea (ONU Mujeres, 2020; OEA/CIM, 2020, cerdas en CSJ, 2021); la carga y/o difusión de fotos íntimas, videos o clips de audio sin consentimiento; acceso o divulgación de datos privados sin consentimiento (doxing); carga y difusión de fotos o videos modificados de niñas y adolescentes como material de pornografía; y la creación de perfiles falsos (CIDH, 2020, citada en CSJ, 2021). 36 En la misma línea, Plan Internacional (2024), en su informe denominado “(DES)PROTEGIDOS ONLINE: Jóvenes ante la violencia y la desinformación en internet”, presenta que el 68% de las adolescentes y jóvenes ha vivido experiencias de violencia digital, destacando los mensajes sexistas, la difusión de contenido falso sobre ellas o las amenazas de publicación de material personal, en comparación con el 49% de los jóvenes encuestados. Además, el 45% de las mujeres jóvenes ha recibido propuestas para intimar no deseadas, frente al 16% de los hombres jóvenes, y el 40% han recibido contenido sexual sin consentimiento, frente al 12% de ellos. El informe muestra además que el uso masivo entre los jóvenes y adolescentes de plataformas como WhatsApp o Instagram conlleva prácticas de riesgo, que incrementan las posibilidades de recibir ciberacoso o violencia, como son formar parte de un colectivo racializado o LGBTIQ+ o tener algún tipo de discapacidad, compartir imágenes personales, íntimas o provocativas; tener perfiles con muchos seguidores y amplia visibilidad, o interactuar con personas desconocidas. Asimismo, según Espinoza (2023), la Red Feminista Frente a la Violencia contra las Mujeres (Red-Fem) y el Observatorio de Estadísticas de Género de la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos (ONEC) del Banco Central de Reserva (BCR), precisan que entre los años 2018 y 2022, al menos 1,157 mujeres denunciaron una difusión ilegal de su información personal en medios digitales. De las víctimas registradas en el 2022, el 44.9 % tenían entre 20 y 29 años, mientras que el 13.1 % eran adolescentes entre los 15 y 19 años. 2.6. Marco Legal sobre la Violencia Digital en El Salvador La Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV), define las expresiones de violencia contra las mujeres en su artículo 55, como expresiones que incluyen difundir imágenes o mensajes con contenido de odio o menosprecio hacia las mujeres, burlarse, desacreditar, degradar o aislar a las mujeres, exponer a las mujeres a un riesgo inminente para su integridad física o emocional, utilizar expresiones para atemorizar a las mujeres (Asamblea Legislativa de la República de El Salvador, 2011, p. 23). Por otro lado, el “Observatorio de Violencia contra las Mujeres” de la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA, 2020), hace alusión a la definición de violencia simbólica establecida en el artículo 9 de la LEIV, como aquella que se expresa por medio de mensajes, valores, iconos o signos que transmiten y reproducen relaciones de dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales que se establecen entre las personas y naturalizan la subordinación de la mujer en la sociedad. Dicho observatorio refleja que, en el 37 año 2020, el 56.4% de los delitos de expresiones de violencia contra las mujeres y la difusión ilegal de información se dieron desde el domicilio particular, mientras que el 30.9% de éstos, ocurrieron en espacios abiertos. En 2016, en El Salvador se aprobó la Ley Especial contra los Delitos Informáticos y Conexos. En el artículo 1 de dicha Ley, se establece que ésta tiene por objeto, proteger los bienes jurídicos de aquellas conductas delictivas cometidas por medio de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), así como la prevención y sanción de los delitos cometidos en perjuicio de los datos almacenados, procesados o transferidos; los sistemas, su infraestructura o cualquiera de sus componentes, o los cometidos mediante el uso de dichas tecnologías que afecten intereses asociados a la identidad, propiedad, intimidad e imagen de las personas naturales o jurídicas en los términos aplicables y previstos en la presente Ley (Asamblea Legislativa de la República de El Salvador, 2016, pp.1-2). Las juventudes universitarias, quienes son la población meta del presente estudio, están en riesgo debido al uso continuo o prolongado de aparatos tecnológicos; por ello, en la Ley General de Juventud (LGJ), se establece en el artículo 9 literal e), que las juventudes tienen derecho a la paz y una vida sin violencia, así como, que se les garantice de acuerdo a sus necesidades específicas, el derecho a la seguridad pública, jurídica y ciudadana, contra cualquier tipo de abuso y agresión (Asamblea Legislativa de la República de El Salvador (2012, pp.11-12). En la misma línea, la LGJ establece en el apartado de Políticas de prevención de la violencia y garantía de la seguridad, específicamente en el artículo 16 literal f), que se debe garantizar la realización de programas especiales de combate a la violencia generada a partir de los medios de comunicación y de la utilización de nuevas tecnologías y redes interactivas. Así mismo, se menciona en el literal g), del mismo artículo, que se debe garantizar el derecho a la seguridad pública, jurídica y ciudadana, contra cualquier tipo de abuso, así como el derecho a la pronta y cumplida justicia, con especial énfasis en el respeto al debido proceso regulado en las leyes de la materia (Asamblea Legislativa de la República de El Salvador (2012, pp.17). 38 Capítulo 3. Marco Teórico El marco teórico que se presenta a continuación aborda como tema principal la violencia digital y sus consecuencias psicológicas, emocionales y sociales en las juventudes universitarias. Posteriormente se exploran diferentes teorías explicativas de la violencia que, permiten comprender los factores de riesgo que generan condiciones para que la violencia digital se lleve a cabo. Además, se abordan los factores de protección que conllevan a prevenir casos de violencia digital y que permiten conocer la capacidad de respuesta de las instituciones de Educación Superior ante la problemática. 3.1. La Violencia 3.1.1. Definiciones y Perspectivas de la Violencia según Varios Autores 3.1.1.1. Qué es la Violencia. Generalmente, la violencia es asociada al uso intencional de la fuerza y el abuso de poder sobre las personas que se encuentran en condición de vulnerabilidad, como la niñez, la adolescencia, las juventudes, las mujeres, personas con discapacidad, personas pertenecientes a los pueblos originarios o personas adultas mayores. Lo anterior se confirma con la definición que la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud (OPS y OMS, s.f.), le atribuyen a la violencia, entendida como el “uso intencional de la fuerza física o el poder real o como amenaza contra uno mismo, una persona, grupo o comunidad que tiene como resultado la probabilidad de daño psicológico, lesiones, la muerte, privación o mal desarrollo.” Por otro lado, el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU- HÁBITAT, 2010, citada en FUNDE, 2017, p.6), establece una definición pluralista donde se habla de “violencias” y no de “violencia” en el sentido que una sola persona o grupo de personas puede sufrir violencia, lo cual genera afectaciones en diferentes dimensiones que atentan contra la integridad personal y la dignidad humana. En este sentido, la definición que aporta dicha agencia de la ONU está dirigida a “toda acción deliberada que atenta contra la integridad tanto física como psicológica y moral de cualquier persona o grupo de personas”, e indica que la violencia comporta múltiples dimensiones como la física, la institucional, simbólica, entre otras. 39 3.1.2 Diferencia entre Modalidad y Tipo de Violencia. Modalidad y tipo de violencia no son términos parecidos, pero sí están íntimamente relacionados. En este sentido, una modalidad de violencia se enfoca principalmente en el ámbito o espacio social donde esta sucede. Así, la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG, s.f.) específica como modalidades de violencia, las siguientes (Ver figura 1): Figura 1 Modalidades de violencia. Nota: elaboración propia con información obtenida de CDHEG (s.f.). Al respecto, a la violencia familiar, también se le conoce como violencia doméstica o intrafamiliar. Además de las anteriores modalidades de violencia, se incluyen también: violencia institucional, social, obstétrica, escolar, étnica y la violencia contra la libertad reproductiva. En cada uno de estos ámbitos puede llevarse a cabo uno o múltiples tipos de violencia: física, psicológica o mental, sexual, reproductiva, patrimonial, económica o simbólica. 3.1.3 Diferencia entre la Violencia Basada en Género y la Violencia contra las Mujeres. De acuerdo con el Art.1 de la denominada Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, la Violencia Basada en Género es empleada para describir un conjunto de formas de violencia dirigidas a asegurar la vigencia del sistema de poder, además de ser una de las manifestaciones más claras de la desigualdad y de la subordinación, es decir, de las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres (Cortes Generales de España, 2004, p.3). Por tanto, la desigualdad entre hombres y mujeres nace de las relaciones de poder y confianza. En estas relaciones las mujeres se encuentran en posición de desventaja. 40 Por otro lado, la violencia contra las mujeres es cualquier acción basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer tanto en el ámbito público como privado (Asamblea Legislativa de la República de El Salvador, 2011, p.6). Existen diferentes modalidades y tipos de violencia contra las mujeres. 3.1.4 Modalidades de la Violencia Contra las Mujeres. Violencia Comunitaria: Toda acción u omisión abusiva que a partir de actos individuales o colectivos transgreden los derechos fundamentales de la mujer y propician su denigración, discriminación, marginación o exclusión. Violencia Institucional: Es toda acción u omisión abusiva de cualquier servidor público, que discrimine o tenga como fin dilatar, obstaculizar o impedir el goce y disfrute de los derechos y libertades fundamentales de las mujeres Violencia Laboral: Son acciones u omisiones contra las mujeres, ejercidas en forma repetida y que se mantiene en el tiempo en los centros de trabajo públicos o privados, que constituyan agresiones físicas o psicológicas atentatorias a su integridad, dignidad personal y profesional, que obstaculicen su acceso al empleo, ascenso o estabilidad en el mismo, o que quebranten el derecho a igual salario por igual trabajo. 3.1.5 Tipos de Violencia Contra las Mujeres. Violencia Económica: Es toda acción u omisión de la persona agresora, que afecta la supervivencia económica de la mujer, la cual se manifiesta a través de actos encaminados a limitar, controlar o impedir el ingreso de sus percepciones económicas. Violencia Feminicida: Es la forma extrema de violencia de género contra las mujeres, producto de la violación de sus derechos humanos, en los ámbitos público y privado, conformada por el conjunto de conductas misóginas que conllevan a la impunidad social o del Estado, pudiendo culminar en feminicidio y en otras formas de muerte violenta de mujeres. Violencia Física: Es toda conducta que directa o indirectamente, está dirigida a ocasionar daño o sufrimiento físico contra la mujer, con resultado o riesgo de producir lesión física o daño, ejercida por quien sea o haya sido su cónyuge o por quien esté o haya estado ligado a ella por análoga relación de afectividad, aun sin convivencia. 41 Violencia Psicológica y Emocional: Es toda conducta directa o indirecta que ocasione daño emocional, disminuya la autoestima, perjudique o perturbe el sano desarrollo de la mujer. Violencia Patrimonial: Son las acciones, omisiones o conductas que afectan la libre disposición del patrimonio de la mujer; incluyéndose los daños a los bienes comunes o propios mediante la transformación, sustracción, destrucción, distracción, daño, pérdida, limitación, retención de objetos, documentos personales, bienes, valores y derechos patrimoniales. Violencia Sexual: Es toda conducta que amenace o vulnere el derecho de la mujer a decidir voluntariamente su vida sexual, comprendida en ésta no sólo el acto sexual sino toda forma de contacto o acceso sexual, genital o no genital, con independencia de que la persona agresora guarde o no relación conyugal, de pareja, social, laboral, afectiva o de parentesco con la mujer víctima. Violencia Simbólica: Son mensajes, valores, iconos o signos que transmiten y reproducen relaciones de dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales que se establecen entre las personas y naturalizan la subordinación de la mujer en la sociedad. La diferencia entre la Violencia Basada en Género y la Violencia contra las Mujeres es que, mientras la Violencia Basada en Género comprende la violencia hacia mujeres, hombres y comunidad LGBTIQ+ (que no encajan en el sistema patriarcal). La violencia contra las mujeres se enmarca en la condición de subordinación que viven las mujeres en la sociedad y los múltiples tipos de violencia a las que están expuestas. 42 3.1.6 Tipos y Formas de Clasificar la Violencia según Varios Autores 3.1.6.1 Tipos de Violencias. A continuación, se muestra una tabla explicativa de los tipos de violencia y sus definiciones (Ver tabla 3). Tabla 3 Tipos de violencias. Tipo de violencia Definición Psicológica Es cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad psicológica, que puede consistir en: negligencia, abandono, descuido reiterado, celotipia, insultos, humillaciones, devaluación, marginación, indiferencia, infidelidad, comparaciones destructivas, rechazo, restricción a la autodeterminación y amenazas, las cuales conllevan a la víctima a la depresión, al aislamiento, a la devaluación de su autoestima e incluso al suicidio. Física Es cualquier acto que inflige daño no accidental, usando la fuerza física o algún tipo de arma u objeto que pueda provocar o no lesiones ya sean internas, externas, o ambas. Patrimonial Es cualquier acto u omisión que afecta la supervivencia de la víctima. Se manifiesta en la transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, documentos personales, bienes y valores, derechos patrimoniales o recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades y puede abarcar los daños a los bienes comunes o propios de la víctima. Económica Es toda acción u omisión del agresor que afecta la supervivencia económica de la víctima. Se manifiesta a través de limitaciones encaminadas a controlar el ingreso de sus percepciones económicas, así como la percepción de un salario menor por igual trabajo, dentro de un mismo centro laboral. Sexual Es cualquier acto que degrada o daña el cuerpo y/o la sexualidad de la víctima y que por tanto atenta contra su libertad, dignidad e integridad física. Es una expresión de abuso de poder que implica la supremacía masculina sobre la mujer, al denigrarla y concebirla como objeto. Simbólica Son mensajes, valores, iconos o signos que transmiten y reproducen relaciones de dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales que se establecen entre las personas y naturalizan la subordinación de la mujer en la sociedad. Nota: Información obtenida de OJN (s.f., p.1) y Asamblea Legislativa de la República de El Salvador (2011, pp.6-7). 43 La violencia no es única, pues se manifiesta en diversas formas; puesto que, en un solo ámbito o modalidad de violencia, se pueden ver manifestados distintos tipos de violencias. Al respecto, García, A. y García, L. (2021) afirman que la violencia no es objeto de estudio de una disciplina en particular, y que, además, ésta se presenta desde variadas facetas. En esa misma línea, Sémelin, J. (citado por Blair en García, A. y García, L. (2021) afirma que “no existe teoría capaz de explicar todas las formas de violencia, ella tiene numerosas caras, fruto de procesos distintos…” 3.1.6.2 Las Violencias según Galtung. Según Galtung, J., (2016), sociólogo y matemático noruego, existen tres tipos de violencias que se relacionan una con la otra, la violencia directa, la estructural y cultural o simbólica. En este sentido, se puede analizar su trascendencia hacia el ámbito de la violencia digital. La violencia directa se manifiesta mediante acciones evidentes y concretas hacia las víctimas, ya sea de forma física, verbal o psicológica. Su origen puede identificarse en un nivel estructural, donde los patrones de comportamiento se generan de manera intrínseca dentro de un sistema social desarrollado en diversas áreas donde el ser humano se desenvuelve, como lo político, lo económico y sus dinámicas en el mundo, observadas desde una perspectiva macro (violencia estructural). Por otra parte, la violencia cultural o simbólica tiene relación con las prácticas propias de los individuos, como la religión, el arte, la ciencia, la ideología o el lenguaje. Estas prácticas pueden, consciente o inconscientemente, justificar la violencia directa, repitiendo así ciclos de violencia. De este modo, se comprende la dinámica relacional entre los distintos tipos de violencia, donde cada uno asume su propio rol en la reproducción y dominación sobre la opresión de sus víctimas En relación la violencia digital, siendo otro tipo de violencia, tiene su vinculación con los tipos de violencia según Galtung. Por ejemplo, la violencia directa, esta se manifiesta en forma de ciberacoso, que incluye insultos, amenazas, humillaciones en redes sociales o plataformas digitales. También comprende la sextorsión (chantaje con contenido íntimo), la difusión de contenido íntimo sin consentimiento y el acoso mediante mensajes constantes o no deseados. Respecto a la violencia estructural, esta no es visible de forma inmediata, pero se manifiesta al impedir el desarrollo pleno o el goce de derechos en condiciones de igualdad. En el entorno 44 digital, esto puede observarse en la violencia de género, la desigualdad en la participación en medios digitales o en carreras STEM. De acuerdo con UNESCO (citada en ONU Mujeres, 2022), en el mundo, las mujeres representan solo el 35% de quienes cursan estudios de enseñanza superior en STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) y las mujeres representan menos del 30% de los investigadores científicos. Las brechas de género reducen las posibilidades de innovación y de nuevas perspectivas para abordar los desafíos actuales y futuros. Según ONU Mujeres (2022), en México, para el año 2020, por cada 100 hombres inscritos en carreras del campo de la ingeniería, la manufactura y la construcción, hubo 45 mujeres inscritas. En carreras vinculadas con las ciencias de la computación hubo únicamente 31 mujeres por cada 100 hombres matriculados. Datos relacionados con el impacto de la violencia estructural que impiden condiciones de igualdad como la limitada representación en espacios tecnológicos o la falta de leyes y mecanismos eficaces para abordar la violencia digital. En relación con la violencia cultural, la violencia digital también puede verse reforzada por discursos que normalizan el acoso en línea, el uso de lenguaje machista o de odio, y la reproducción de estereotipos, así como por diálogos opresivos que responsabilizan a las víctimas de los actos violentos que sufren. Por lo tanto, se comprende la interrelación entre los tipos de violencia identificados por Galtung y la violencia digital, ya que esta última puede reproducir y estar sustentada por dinámicas directas, estructurales y culturales de la violencia. A continuación, se presenta la tipología de violencia según Galtung y la trascendencia hacia la violencia digital (Ver tabla 4). 45 Tabla 4 Las violencias según Johan Galtung Tipo de violencia Definición Trascendencia hacia violencia digital Violencia directa Es la violencia que se hace evidente. Su manifestación puede ser por lo general física, verbal o psicológica (Galtung, 2003b, citado por Calderón, 2009, p.16). La violencia directa se convierte en violencia digital a partir de la publicación en línea de los datos personales de una persona (doxing) donde dichos datos son utilizados para localizar a la víctima donde su victimario agrede, planifica y ejecuta ataques offline hacia la víctima, los cuales pueden ser de índole sexual (Vera, s.f.a, p.43). Violencia estructural Es la violencia ejercida por los sistemas sociales, políticos y económicos que gobiernan las sociedades, los estados y el mundo, esto, sin necesidad de aplicar la violencia directa (Zamora, s.f., p.27). Ejemplos de violencia estructural son la pobreza, la privación de recursos básicos, y del acceso a los derechos; los sistemas opresivos que esclavizan intimidan a los disidentes, y el abuso por las malas de los impotentes y marginados (Council of Europe, s.f.). La violencia estructural se observa en los entornos digitales al momento en que los gobiernos limitan la libertad de expresión de personas o colectivos, lo cual conlleva a menos participación en espacios digitales o en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas para las mujeres y niñas. Violencia cultural o simbólica Hace referencia a aquellos aspectos de la cultura, en el ámbito simbólico de nuestra experiencia (materializado en la religión e ideología, lengua y arte, ciencias empíricas y ciencias formales – lógica, matemáticas – símbolo, que puede utilizarse para justificar o legitimar la violencia directa o estructural (Galtung, 2003b, citado en Calderón, 2009, p.16) La violencia cultural o simbólica se relaciona con la violencia digital cuando se dirigen ofensas en redes sociales, discurso de odio, envío a la Zona del Silencio, robo o publicación de información personal que puede ser falsa, lo cual daña la reputación de una persona que pudiese pertenecer a determinada etnia (EIGE, 2017; APC, 2017; UNODC, 2019; citados en Vera, s.f.a., p.38). Nota: Elaboración propia con información tomada de Calderón (2009, pp.16-17), Zamora (s.f., p.27), Council of Europe (s.f.) y Vera, (s.f.a., pp.38 y 43). Johan Galtung representa los tres tipos de violencia a través de una figura piramidal, a la que se le denomina el triángulo de la violencia (Ver figura 2). Esto se asemeja a un iceberg, donde siempre hay una parte visible, es decir, la violencia directa, y una parte que permanece oculta o invisible, lo cual corresponde a la violencia cultural y la violencia estructural. 46 Figura 2 El triángulo de la violencia según Galtung. Nota: Imagen tomada con fines educativos de García, A. y García, L. (2021). 3.2 Análisis del Triángulo Relacional según Galtung y la Violencia Digital De acuerdo con el triángulo de la violencia propuesto por Galtung, se ha identificado la relación entre la violencia directa, estructural y cultural con la violencia digital. Estas esferas se manifiestan a través de acciones violentas en el contexto virtual, actos que muchas veces pueden pasar desapercibidos debido a la naturalización de la violencia. En el plano cultural, esta naturalización se refleja en acciones que promueven la violencia de manera generalizada, tales como la devaluación y destrucción de identidades, la negación de formas de vida humanas particulares, el sexismo, el etnocentrismo, el racismo, las ideologías coloniales y otras formas de exclusión moral que justifican la agresión, la dominación, la desigualdad y la opresión. También se incluyen prácticas como juzgar y avergonzar a otros por su aspecto físico (Council of Europe, s.f.). Para Galtung, la violencia directa es aquella que se manifiesta, por lo general, de manera física, verbal o psicológica. Esta se evidencia en el momento en que existe una vulneración hacia una persona, grupo o sociedad, ya sea en contextos tradicionales de comunicación o en entornos digitales. En el ámbito digital, estas acciones tienen el mismo impacto que en el mundo real. Se replican mediante actos violentos como el ciberacoso, que genera vulneraciones virtuales, destruye identidades, expone a las personas al abuso de su información y propaga desigualdades y discriminación en los entornos digitales. 47 Por otro lado, la violencia estructural es entendida como aquella que está intrínseca en los sistemas sociales, políticos y económicos que rigen las sociedades, los Estados y el mundo. En el entorno digital, también se observa la reproducción de esta violencia, a través de dinámicas que responden a las mismas estructuras opresoras. Por ejemplo, las presiones derivadas de sistemas políticos o económicos injustos que generan discriminación contra la libertad de expresión, la violencia de género en medios digitales, el abuso, entre otros. Estas condiciones impiden la satisfacción de las necesidades de las personas, perpetuando un sistema violento. Tanto la violencia cultural o simbólica como la estructural pueden considerarse las bases del fenómeno de la violencia. Estas influyen directamente en el entorno digital, convirtiéndose en una forma de violencia que pasa de lo "invisible" a lo "visible", dando lugar a manifestaciones de violencia directa que afectan tanto al individuo como a la sociedad. Consecuentemente, la violencia digital no es una problemática aislada, sino una manifestación contemporánea de la violencia, que replica patrones estructurales, culturales y directos presentes en otros ámbitos sociales. 3.3 Definiciones y Perspectivas de la Violencia Digital 3.3.1 La violencia digital La violencia digital es cualquier acto realizado mediante el uso de materiales impresos, mensajes telefónicos, redes sociales, plataformas de internet, correo electrónico, o cualquier medio tecnológico, por el que se obtenga, exponga, distribuya, difunda, exhiba, reproduzca, transmita, comercialice, oferte, intercambie y comparta imágenes, audios o videos reales o simulados de contenido sexual íntimo de una persona, sin su consentimiento; que atente contra la integridad, la dignidad, la intimidad, la libertad, la vida privada de las mujeres o cause daño psicológico, económico o sexual tanto en el ámbito privado como en el público, además de daño moral, tanto a ellas como a sus familias (Orden Jurídico Nacional-OJN. (s.f., p.2). De acuerdo con el artículo 20 (Quáter) de la Ley Gener