UNIVERSIDAD DON BOSCO FACULTAD DE TEOLOGIA EL SACRAMENTO DEL BAUTISMO Y SU APLICACION EN LA LITURGIA. TRABAJO ELABORADO PREVIO A LA OBTENCION DEL TITULO DE PROFESORADO EN TEOLOGIA PASTORAL. ASESOR: LIC. BALTAZAR MARQUEZ OCHOA. PRESENTADO POR: HNA. YAMILETH ORTEZ. CIUDADELA DON BOSCO, SOYAPANGO, 1997. UNIVERSIDAD DON BOSCO FACULTAD DE TEOLOGIA PRESIDENTE: PBRO. HERIBERTO HERRERA RECTOR: ING. FEDERICO MIGUEL HUGUET RIVERA DECANO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS Y HUMANIDADES: LIC. BALTAZAR DIAZ DIRECTOR DE LA ESCUELA DE TEOLOGIA: LIC. ARMANDO MARQUEZ OCHOA 1 PRESENTACION: Impulsada por la necesidad de profundizar sobre el sacramento del bautismo y sus importantes aplicaciones pastorales en el mundo actual, aprovecho la oportunidad para llevar a cabo el presente estudio con el fin de ofrecer un humilde aporte a los esfuerzos de nuestras comunidades religiosas y grupos de estudio en el intento de llevar una auténtica vida cristiana con todas las implicaciones que nuestro compromiso bautismal exige. La fe es fundamentalmente un don que recibimos de Dios en el bautismo, el cual no merecemos ni adquirimos por nuestros propios méritos; que debemos vivenciar mediante la liturgia con una participación consciente, ilustrada y activa; es por eso que ofrecemos este estudio que quiere ayudar a una ilustración de la fe; conscientes, a la vez, de nuestros limites y de que este esfuerzo debe ser profundizado y terminado por investigadores más doctos y expertos en la materia. Al finalizar este estudio doy gracias al Padre Celestial por él y agradezco a las Hermanas del Colegio Nuestra Señora de la Paz todo el apoyo que me han brindado. 2 Agradezco a la Universidad don Bosco por haberme permitido realizar mis estudios y aceptar el presente trabajo. Agradezco, también, a todos los maestros que contribuyeron a nuestra formación, y de manera especial al Lic. Baltazar Márquez a quien manifiesto mis más sinceros agradecimientos, por su disponi­ bilidad y atención prestada con su asesoría. 3 IHTRODUCCIOH: Dios, en su infinita bondad y misericordia, se comunica con nosotros mediante su Palabra y mediante los Sacramentos, signos que nos dan la gracia y nos ayudan a realizar nuestra vocación de cristianos. El Bautismo es el sacramento que nos hace nacer a la fe y nos incorpora al Cuerpo Místico de Cristo; la Liturgia constituye una ayuda para lograrlo en plenitud y hacernos vivir el compromiso asumido con Dios y con nuestros hermanos. La temática del presente trabajo se desarrolla en tres partes; siendo la primera "La Teología del Bautismo"; en la cual después de estudiar la etimología y los orígenes antropológicos de la purificación, en el hombre, se parte de la Sagrada Escritura; en el AntiguoTestamento Yahvéh estableció un "bautismo natural" en base a una "fe salvífica" en la circuncisión y demás ritos de la ley Mosaica. En los albores del Nuevo Testamento Juan Bautista predicó un bautismo de penitencia. Cristo instituyó el sacramento durante su propio bautismo que le fue impartido por Juan. En la conversa­ ción que Jesús tuvo con Nicodemo le hace ver la necesidad de "nacer de nuevo". El bautismo de Jesús es el anuncio de Pentecostés que inaugura el bautismo del Espíritu en la Iglesia. 4 La Segunda Parte estudia la Liturgia del Bautismo. El agua muestra qué es lo que sucede en el interior del bautizado. Al concluir el rito, el bautizado ha renacido al mundo de la gracia como un nuevo hijo de Dios; por eso es importante la participación de la Comunidad de la que forma parte, la cual es responsable de educar y catequizar a este nuevo miembro de la Iglesia. En la tercera parte, se revisa la Pastoral del Bautismo y se insta a la solidaridad con Cristo, a los hombres, quienes al insertarse en la Iglesia, reciben de ella la ayuda necesaria para vivir y practicar la fe recibida en el Bautismo; de allí la importancia de la acción pastoral de la comunidad, la cual está orientada a una educación gradual de la fe cristiana, comprendida, celebrada y testimoniada por el cristiano. Para ello es necesaria una verdadera conversión. Con el bautismo entramos en el misterio de Cristo; la pastoral exige caminar hacia un tipo de Iglesia capaz de realizar su misión de mantener vivo el espíritu de Jesús en la sociedad en que se vive. 1.1. 5 1a Parte: TEOLOGIA DEL BAUTISMO. Origen y Sentido del Sacramento. En la Sagrada Escritura encontramos realidades sacramentales pero no la palabra sacramento ni su concepto teológico propiamente. En Efesios 5, 32 (texto original griego), se encuentra la palabra "mysterion". Esta palabra aparece en San Pablo con el significado de "economía oculta de Dios" que se revela en la obra salvífica de Cristo; en los Sinópticos significa el "misterio del Reino de Dios" (Me. 4, 11); en el Apocalipsis se usa el término para calificar algunas visiones. Desde el s. III, en la Iglesia Oriental, Orígenes y Clemente de Alejandría, "mysterion" designaba las doctrinas, ritos y servicios sagrados de la Iglesia y de los sacramentos propiamente dichos. En las versiones latinas más antiguas y concretamente en la "Itala", la palabra "mysterion" se traduce por "sacramentum". Entre los latinos, el termino sacramento designaba los ritos de inicia­ ción, celebraciones mistéricas de los dioses y sacrificios. 1 Bautizar ("baptizein en griego") significa "sumergir", introducir dentro del agua, inmersión en el agua por eso el sacramento del bautismo es un baño de regeración y de renovación en 1 AUER J . Los Sacramentos de la Iglesia, T. VII, Ed. Herder, Barcelona, 1983, págs. 28 a 35. 6 el Espiritu Santo, porque significa y realiza ese nacimiento del agua y del Espíritu Santo sin el cual nadie puede entrar en el Reino de Dios (Cf.Jn. 3, 5; Hech.9,37; 16,33; 2Pe 2, 22; Jn. 13,10; Ap. 1,5; Hech.22,16; la Cor. 6,11; Ef. 5,26; Tit. 3,5; Hech.10,22) 2 San Gregorio Nacianceno, citado por el Catecismo de la Iglesia Católica afirma que "el Bautismo es el más bello y magnifico de los dones de Dios. . . lo llamamos don, gracia, unción, iluminación, vestidura de incorruptibilidad, baño de regeneración, sello y todo lo más precioso que hay. Don, porque es conferido a los que no aportan nada; gracia, porque es dado incluso a los culpables; bautismo porque el pecado es sepultado en el agua; unción, porque es sagrado y real; iluminación, porque es luz resplandeciente; vestidura, porque cubre nuestra vergüenza; baño, porque lava; sello, porque nos guarda y es el signo de la soberanía de Dios 11 • 3 En las provincias romanas de Africa, Tertuliano (a.200 ) fue el primero en usar la palabra "sacramentum", aplicado, especial­ mente al bautismo, con lo cual puso las bases al término teológico "Sacramento" en el sentido actual. 4• Pero el gran iniciador de la teología sacramentaria fue San Agustín ( + 430), él fue quien introdujo la distinción entre rito visible y efecto invisible, 2. LEON-DUFOUR XAVIER, SJ. "Diccionario del Nuevo Testamento", Eds. Cristiandad, Madrid, 1977, p.116. 3• Catecismo de la Iglesia Católica, NQ 1216. 4 Cf. SANTI. Carta Pas toral sobre el Sacramento del Bautismo, Dióc. de Matagalpa, Nic. 1989, p. 2-8. 1. 2. 7 denominando "signum" al signo sensible y "res sacramenti" al efecto del sacramento. Juan Duns Scoto (+ 1308), dio la primera definición completa de sacramento: "Signo sensible que, por institución divina, significa de modo eficaz la gracia divino o un efecto gratuito de Dios ordenado a la salvación del hombre 11 • 5 Antecedentes del Bautismo cristiano en el paganismo y en el judaísmo. Durante la época que va desde Adán hasta Moisés, afirma Santo Tomás de Aquino, se dio un "sacramento natural", por el que los hombres eran liberados de la culpa hereditaria y reconciliados por Dios en base a una fe salvífica y operante en el redentor futuro. En el mundo pagano, fuera de la religión revelada, entran en consideración sobre todo las abluciones rituales y los ritos de iniciación en los misterios. Las abluciones se daban inicialmente por razones higiénicas, biológicas y estéticas que, posteriormente dieron origen a los ritos religiosos de iniciación; por lo que se fundan en el primitivo sentimiento humano relacionado con la pureza ética y cultual. El hecho de que el proceso corporal que acontece durante la madurez biológica, tiene importancia para la conducta moral, del hombre, ha podido contibuir a que se confiera a las Cf. AUER J. Sacramentos, T. VI, Ed. Herder, Barcelona, 1979 p. 32-33. 8 abluciones externas el poder de purificación interior6 Un nuevo carácter adquieren las abluciones en los misterios helenistas; en los baños en los que se empleaba sangre y agua, como portadoras de vida, se da un mayor sentimiento vital y sobre todo una participación en la vida de la divinidad como don de parte de ella. Sin embargo, los misterios paganos no tiene importancia directa para los sacramentos cristianos pues carecen de una verdadera imagen de Dios como fundamento . . En el judaísmo, las abluciones, fueron adquiriendo cada vez más el sentido de acciones cultuales. Como rito de iniciación que designa y produce la pertenencia al pueblo elegido por Dios y el derecho a la participación en la benevolencia de Yahvéh ("hesed Yahvé") Abraham recibió de Dios la circuncisión "Os circuncidaréis la carne del prepucio y esa será la señal de la alianza entre Yo y vosotros" ( Gén. 17, llss. ) Fue la circuncisión ( Gén. 17, 9, 14) especie de "bautismo" como rito de iniciación, sin la cual el hombre no podía pertenecer al pueblo de Dios; la circuncisión era un auténtico signo visible de la salvación invisible. 7 6 Cf. FIORISTAN e. , Para comprender el Cate c ume nado, Ed. Verbo Divino, Estella, 1991, págs. 45-51. 7 Cf. AUER,J. Los sacrame n tos de la I g l e sia, T. VII, Herder, Barcelona, 1983, pág. 29. --------- --------·---------------·-----·-------·----------- ------- --·--· -- - --- -- -- - -- ,_ -- --- 9 Además de la circuncisión, en la ley mosaica se pueden señalar varios ritos calificados com una especie de "sacramentos veterotes­ tamentarios", como son: la comida del cordero pascual (Ex.12,26); los panes ácimos (Lev. 24,9), algunos ritos de purificación y expiación (Lev. 12 ss.; Núm. 19 ss.; Hebr. 8, 5) y ritos de consagración para los sacerdotes Ex. 29; Lev. 8); estos ritos tenían un valor pref igurativo de los sacramentos de la Nueva Alianza. Los paganos convertidos al judaísmo eran introducidos a la sinagoga mediante un rito. Según el Talmud de Babilonia, entre los años 90 y 130, se discutió la importancia decisiva de la circunci­ sión o del baño de los prosélitos y se estableció el bautismo como inmersión a los ocho días de la circuncisión, como signo de incorporación a la comunidad israelita y como perdón de los pecados o liberación de toda impureza pagana. Así se explica el baño de los prosélitos en relación a las purificaciones rituales previstas por la ley judía. El ideal bíblico judío de la pureza era exigente, sobre todo cuando se trataba de int r oducir a un pagano impuro en al "pueblo sacerdotal" o "nación santa" (Ex. 19,6). Quizás este rito no tuvo en sus comienzos un sentido completo de iniciación como lo tenía la circuncisión, pero ganó prestigio frente a la misma circuncisión cuando fue prohibida en tiempos de Adriano. 10 El bautismo de los prosélitos, entrañaba la aceptación de la fe y de la ley judías para participar en la alianza y pertenecer a la comunidad. Para asegurar que la conversión del prosélito se fundaba en el amor y fidelidad a Yahvéh se codificó un ritual que desarrollaba la adhesión al judaísmo en tres momentos: 1- Se hacia un examen o juicio ante una especie de tribunal que indagaba el motivo de la conversión, al final del cual venia la admisión. 2- El admitido comenzaba un periodo de preparación durante un tiempo, sobre los mandamientos, caridad, castigos y el mundo futuro. 3- Al final de la instrucción venían los ritos de la circuncisión, baño y ofrecimiento de un sacrificio; éste último desapareció después del año 70. El baño de los prosélitos, cuyo ritual es del s.II, estaba en uso al comienzo de la era cristiana cuando empezó a estructurarse la Iglesia. Precisamente la comunidad cristiana vivió entre los años 70 y 100 circunstancias parecidas al judaismo a causa de las leyes restrictivas imperiales y a la dispersión de los creyentes entre los paganos. 1.3. 11 Bautismo de Jesús por Juan Bautista. El origen de la práctica bautismal de los primeros cristianos procede del bautismo de Juan. Juan Bautista proclamó y practicó un ,. bautismo en señal de enmienda para el perdón de los pecados (Cf. Me. 1, 4; Le. 3, 3 ) . Bautizarse, según el rito de Juan Bautista equivale a "ser sumergido" o morir; el bautismo o la inmersión se usaba en el judaísmo como símbolo de un cambio decisivo en la vida, tanto religiosa como civil. La inmersión significaba el abandono de una vida pagana y la aceptación de la religión judía. En el caso de Juan, el bautismo equivalía a arrepentimiento y enmienda de un pasado de injusticia y de pecado. El conferido por Juan es una realización de las profecías de Isaías 40, 3 y de Malaquías 3, en referencia al que prepara los caminos del Señor (Cf. Mc.1,23). Jesús fue bautizado por Juan (Me. 1,9), con una particulari­ dad: no confesó sus pecados ni tuvo que enmendarse (Jn.1,5), pero tomó conciencia de su misión respecto de la sociedad injusta existente para reformarla. Al mismo tiempo, Juan pedirá en la revelación de Dios después del Bautismo de Jesús la prometida claridad acerca del Mesías (Jn. 1, 31 - 34) . 12 Lo sucedido después del bautismo de Jesús etapas importantes: -Apertura de los cielos. -Descenso del Espíritu. -La voz celestial. consta de tres El cielo abierto: Jesús aparece como una etapa esencial en la historia de la salvación, que lleva a cabo las aspiraciones y esperanzas aún no realizadas en el Antiguo Testamento. Descenso del Espíritu: Cuando el Espíritu tomaba posesión de algunos personajes, en el Antiguo Testamento, lo hacia con el fin de comunicarles fuerzas divinas para que cumplieran con su misión. Al bajar sobre Jesús, el Espíritu Santo, lo revela lleno del poder de Dios, como el Mesías esperado y anunciado por los profetas. habla La voz celestial: En la palabra que dirige a su hijo, Dios directamente a la comunidad de salvación por medio del llamado a la fe y de su seguimiento. 8 Después de su bautismo, Jesús bautiza ( Jn. 3, 24) y hace bautizar a sus discípulos (Jn. 4,1). cuando el Jesús pre-pascual envia a sus discípulos en misión (Cf. Me. 6, 7-13; Mt. 10,1-20) no les da el encargo de bautizar ( el mandato a bautizar en el 8 Cf. SCHNHCKENDURG K., "El Evangelio según San Marcos", Ed. Herder, Barcelona, 1973, págs. 24 a 39. 1. 4. 13 Espíritu, es post-pascual: Mt.28, 19-20), pero Jesús proclama su mensaje el cual se basa en la cercanía del reinado de Dios y en la exigencia de la conversión. El BautismQ __ rJto qe iniciación cristiana instituido por Jesucristo. En realidad, Jesús es el sacramento radical, no dio a la comunidad pascual ningún rito de iniciación según un antiguo sacramentalismo, en el sentido de unir legalmente la salvación al cumplimiento de unos ritos. Jesús, como Juan, protestan contra todo legalismo judio y todo ritualismo cultual. El bautismo cristiano significaba el compromiso de acabar con la injusticia y de construir una sociedad justa, para lo cual Dios concede el Espíritu Santo. La Iglesia ha declarado que el bautismo fue instituido por Jesucristo. La predicación de Jesús en los Sinópticos, menciona como condición para entrar en el Reino de Dios, únicamente la conversión y la fe. Sólo del resucitado se narra que en su mandato misional, que es la base de la fundación misional de la Iglesia, ordenó bautizar "en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt, 28, 19-20; Mc.16, 15-16). La narración sobre el bautismo, que Jesús ordenó administrar 14 a los apóstoles, por el cual hubo una disputa con los discípulos de Juan el Bautista (Cf. Jn. 3, 22; 4, 2), es todavía un mandato de penitencia como el de Juan Bautista y no el bautismo en el Espíritu Santo, que posteriormente impartió la Iglesia en base al mandato del Jesús post-pascual: "Id, pues, y haced discípulos mios a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt. 28, 19). San Buenaventura comprende asi la institución de este sacramento: "Cristo instituyó el bautismo en su propio bautismo por Juan Bautista"; y en la conversión de Nicodemo (Jn. 3, 5), Cristo reconoce la necesidad de renacer de nuevo para ser Hijo de Dios. 9 De manera similar enseña Ricardo de Mediavilla que Cristo insinuó primeramente el bautismo (Mt. 3, 13; Jn. 3, 5), después lo instituyó (Jn. 3, 22 - 26; Le. 10,1) y finalmente lo ordenó (Jn. 19,34; Mt. 28,19). En 2ª Cor. 5,17, cada uno de los hombres debe despojarse del hombre viejo (Cf.Ef. 4, 22 - 24). Aquí aparece claro el sentido y la razón histórico-salvífica del bautismo como rito de iniciación cristiana. 9. Cf. AUER J. "Los sacramentos de la Iglesia", T. VII, Herder, Barcelona, 1983, pág. 35. 1. 5. 15 De acuerdo a los testimonios evangélicos, Jesús fue bautizado por Juan y el bautismo por Juan fue, desde el principio, rito de iniciación cristiana, gesto de incorporación al pueblo de la Nueva Alianza y símbolo del perdón de Dios. Fue el mismo Jesús quien .... elimina las prácticas purificativas que convertían a los grupos religiosos en sectas cerradas en sí mismas. El bautismo cristiano en continuidad con el de Juan no es rito de purificación que aisla o separa, sino agregación, que une. Bautizar equivale a formar comunidad en torno al Maestro; que con Jesús ha llegado la salvación al Reino. 10 Efectos del Bautismo de Jesús en el cristiano. Después del bautismo de Juan, que era un bautismo de conver­ sión y de penitencia, para perdón de los pecados, el bautismo de Jesús es un bautismo en el Espíritu Santo (Mt. 3, 5 - 11). Jesús bautizado por Juan, es proclamado Hijo de Dios cuando la "voz" afirma: "este es mi hijo muy amado en quien me complazco" ( Mt . 3 , 13-1 7 ; Me . 1 , 1 O ) . Por eso los efectos del bautismo cristiano o bautismo de Cristo, son los siguientes: El bautismo cristiano da la salvación (Cf. Mc.16, 15 - 16); al conceder el Espíritu Santo, obtiene el perdón de los pecados, 10. Cf. FIORISTAN c., "Para comprender el Catecumenado", Ed . Verbo Divino, Estella, 1991, Págs. 45 a 51. 16 "Vuélvanse a Dios y bauticense cada uno en el nombre de Jesucristo, para que Dios les perdone sus pecados, y asi El les dará el Espíritu Santo" (Hech. 2, 38). Por el bautismo, nos hacemos miembros de Cristo; nos hace renacer de nuevo y nos nos hace hijos de Dios y nos da el Espíritu (Cf. Jn. 3, 5-16). Por él somos propiedad de Dios para siempre (Cf. Ef. 4. 30). El bautismo simboliza y realiza la participación en la muerte y resurrección de Cristo dándonos acceso a una vida nueva, por lo que es un sacramento pascual (Fil. 3, 10-11) El bautismo cristiano aparece en los Hechos de los Apóstoles como una praxis cristiana que tiene lugar cuando nuevos miembros se agregan a los que ' tienen fe; cuando los asistentes a una sesión, preguntan a Pablo ¿Qué tenemos que hacer, éste les responde: "Vuélvanse a Dios y bauticese cada uno en el nombre de Jesucristo, para que Dios les perdone sus pecados y así El les dará el Espiritu Santo" ( Hech. 2, 37 - 39). En el capitulo diez se narra la conversión de Cornelio, que pertenecia a la milicia romana. En este pasaje hay elementos importantes sobre la teología del bautismo cristiano acerca de los ritos de purificación del agua: encontramos siempre el Espiritu de como don de Dios por medio del bautismo; vemos una catequesis, que 17 conduce a los que se bautizan a una confesión de fe cristiana; además de la concesión del Espíritu, se perdonan los pecados y se realiza la incorporación "al número de los que creen" (Cf. Hech. Capít.10). En las Cartas Apostólicas, se nos dan los elementos doctrina­ les sobre el bautismo, pero no hay una presentación sistemática. En este sentido, es Pablo el que más nos ofrece. En la carta a los Romanos se dice que el bautismo es una incorporación a Cristo en su muerte y resurrección, una participación sacramental (Cf. Rom. 6). El bautismo confiere la salvación: "Pues a los que predestinó a esos también los justificó, a los que justificó a esos, a esos, también los glorificó" (Rom. 8, 28 - 32). El bautismo nos incorpora a la Iglesia, en virtud del Espíritu que nos comunica. El crecimiento de la Iglesia en la unidad, ,por la caridad, es responsabilidad de todo cristiano, como una exigencia del bautismo (Cf. 1ª Cor. 12, 12 - 13). El bautismo nos introduce y nos lleva a la plenitud del misterio de comunión con Cristo y con la Iglesia; en Efesios leernos: "Un solo Señor, una sola fe, un sólo bautismo"( Ef. 4, 1 - 6; Cf. Gál. 3, 25; 1ª.Pe. 2,4-5; 9-10).~1 11 Cf. GARCIA J. "Para Vivir la Liturgia", Pub. Paulinas S.A. págs. 14 a 24. 18 2A Parte: LITURGIA DEL BAUTISMO La liturgia del bautismo es la parte culminante del rito al cual está ordenado todo lo demás. Comprende una preparación que consiste en la bendición del agua; la renuncia de los padres y padrinos al pecado; la profesión de fe seguida del asentimiento del celebrante y de la comunidad y en la última interrogación a los padres y padrinos. A continuación se da el rito de la ablución o bautismo y los ritos complementarios de la crismación, vestidura blanca, cirio encendido 1 En las siguientes líneas describiremos brevemente el rito de la bendición del agua y de los ritos complementarios y destacaremos algunos aspectos doctrinales, importantes, de los mismos. 2.1. El rito de la bendición del agua. El bautismo, trata de mostrarnos, por medio de la realidad visible del agua, lo que acontece en el interior del bautizado. El agua es símbolo y principio de vida y de fecundidad. Por el agua puede llegar, también, la muerte y la destrucción. 2 Cf. SAIZ A. Pastoral del Bautismo. Ed. P.S., Madrid, 1971, pp. 27 a 31. 2ct. Ritual del Bautismo de Niños. Madrid, 1970, p.19. 19 El Ritual del Bautismo asocia los efectos del agua con los de la salvación de Dios por medio de las oraciones. En la fuente bautismal, el sacerdote recuerda la admirable providencia de Dios, que ha querido santificar el alma y el cuerpo del hombre por medio del agua y pronuncia estas palabras: "Sabéis hermanos que Dios concede a los creyentes la abundancia de su vida por el sacramento del agua. Levantemos hacia El nuestro corazón para que por el agua de esta fuente derrame su gracia sobre estos elegidos" En la ceremonia de la bendición del agua, del Ritual, el sacerdote continúa destacando los efectos salvificos del agua del bautismo con las siguientes palabras: "Oh Dios, que realizas en tus sacramentos obras admirables, con tu poder invisible te has servido de tu creatura, el agua, para santificar la gracia del bautismo". "¡ Oh Dios, cuyo espíritu se cernía sobre las aguas para santificarlas a fin de que concibieran el poder de santificar" ... "Oh Dios que hiciste pasar al pueblo de Israel por el Mar Rojo para que el pueblo liberado fuera imagen de la familia de los bautizados". "Oh Dios que al ser bautizado tu Hijo en el Jordán fue ungido por el Espíritu Santo; colgado en la cruz manó agua y sangre de tu 2.2. 20 costado ... y después de su resurrección mandó a sus apóstoles «Id y haced discipulos de todos los pueblos bautizándolos en el nombre del Padre, Hijo y Espiritu Santo» ... 113 Después de la bendición del agua se dan las renuncias a todo lo mundano y la profesión de fe. A continuación el celebrante se acerca a la fuente y pregunta a padres y padrinos "¿Queréis, por tanto, que vuestro hijo sea bautizado en la fe de la iglesia que todos juntos acabarnos de profesar? ... e inmediatamente bautiza al niño. En la pr irnera inmersión o infusión del agua dice: "Yo te bautizo, en el nombre del Padre"; en la segunda inmersión: "Y del Hijo"; y en la tercera: "y del Espíritu Santo". Con esta inmersión se concluye la primera parte del rito en la que el bautizado ha sido purificado por el agua, y da inicio a una nueva vida. Sigue la entrega de la vestidura blanca corno signo de pureza y del cirio encendido corno signo de Cristo ante el mundo. 4 Entrega de la vestidura blanca y del cirio encendido. El celebrante principal pronuncia estas palabras: "Hijos mios, Cf. Ritual del Bautismo. Madrid, 1,970, pp. 20 a 25. . Cf. VANDEBROUCKE F. Iniciación Litúrgica. Ed. Sigueme, Salamanca, 1965, pp.28 a 31. 21 habéis sido transf orrnados en una nueva crea tura y habéis sido revestidos de Cristo". Que esta vestidura blanca sea el símbolo de vuestra dignidad de cristianos, con la ayuda de los consejos y ejemplo de vuestros familiares, conservadla sin mancha hasta la vida eterna. 5 Con la vestidura blanca se alude a la gloria de la resurrección a que estarnos destinados por el bautismo y al esplendor y belleza con la que el alma es adornada y la naturaleza humana maravillosamente regenerada. de Allí la importancia de la vestidura blanca en el bautisrno. 6 La vestidura blanca, hábito nupcial es más que un signo de reconocimiento, es testimonio de su existencia cristiana; ésta es un signo de gracia corno relación personal-nupcial con Cristo; hace evidente la gracia bajo el aspecto de una vestidura corno una nueva actitud personal de Dios hacia el hombre; es algo personal en el sujeto humano en ser y hacer del mismo Dios vivo. 7 La entrega de la vela o cirio encendido, es equivalente a entregar la luz de Cristo cuyo cuidado se confía a los padres y . Cf. SALVATORE M. Teología de la Liturgia. Herder, Barcelona, 1972, pp. 217-220. 6_ Cf. FOUREZ G. Sacramentos y Vida del Hombre. Sal Terrae, Santander, 1983, pp. 45 a 47. 7• Cf. GARCIA J. Para vivir la Liturgia. Publicaciones Paulinas S.A., México, D.F., 1987 pp. 14 a 16. 22 padrinos a fin de que los que han sido iluminados por Cristo, caminen siempre como hijos de la luz y perseverando en la fe puedan salir al encuentro del Señor con todos los santos cuando venga al final de los tiempos. ¿Cómo expresar lo que es Dios, verdad, vida y amor si no es recurriendo a este simbolismo tan profundo y sencillo y a la vez sutil y expresivo de la luz? En las celebraciones se apunta muchas veces a la vida del cristiano ya que para él la luz puede ser todo un discurso expresivo de que está en la esfera del amor y de la vida; de la verdad, de la cercanía de Cristo Jesús. Llevar en la mano una lámpara o una vela encendida es un signo elocuente de esta convicción así como de la actitud de fe y repuesta que Cristo exige de nosotros; es signo de la misión de los cristianos en el mundo. 8 Por esto se aconseja que esta vestidura blanca sea llevada por cada familia y que sea verdaderamente un vestido para evitar un ritualismo sin autenticidad. El cirio debe ser encendido de la llama del cirio pascual; el gesto viene acompañado de una exhortación a los papás y padrinos, a los cuales se les confía el cuidado de esta luz, a fin de que 8 Cf. Directorio de Misas con Niños; Sagrada Congregación para el Culto Divino, 1923, p. 27. 2.3. 23 este niño que ha sido iluminado por Cristo camine como hijo de la luz. ,. Rito de conclusión. Después de la entrega de la vestidura blanca y del cirio encendido, viene la conclusión del rito, que es donde se presenta al bautizado como renacido por el bautismo y como nuevo hijo de Dios. Con la participación de la Misa, los cristianos somos testimonio en medio de la asamblea. Y como hijos, que ya formamos la gran familia de Dios, oramos juntos al Señor con la oración del Padre Nuestro. 9 Luego se da la bendición. Estos niños que han renacido por el bautismo y que se llaman y son hijos de Dios, recibirán por la confirmación, la plenitud del espíritu Santo y cuando se acerquen al altar del Señor, participarán de la mesa de su sacrificio y llamarán padre a Dios en medio de la asamblea cristiana. Después del rito de conclusión es importante la participación activa de la comunidad concreta en el proceso bautismal y ésta se compromete a ser signo, testimonio y punto de referencia de la fe Ritual del Bautismo de Niños . Madrid, 1970, pp. 26 a 31 2.4. 24 para los que son bautizados. La comunidad de la que el recién bautizado forma parte, es responsable de educar y catequizar a este nuevo miembro. Aspecto Comunitario de la Celebración. El bautismo entra a formar parte de la nueva humanidad, de la comunidad de fe y de gracia que es la iglesia sacramento de salvación para el mundo. Por el bautismo, la iglesia realiza la solidaridad con Cristo como el nacimiento en si realiza la solidaridad con la humanidad. Esta misión pastoral le viene a la Iglesia por ser "madre" y "signo" que anuncia y relaiza la salvación. lO Dios llama a la solidaridad con Cristo a todos los hombres ensertos en la iglesia. Los padres cristianos como iglesia doméstica son el signo, la expresión concreta de esta incorporación a la iglesia de la que ellos forman parte com célula fundamental. 10 Cf. NESMY J. Espiritualidad del Año Litúrgico. Ed. Herder, Barcelona, 1965, pp. 21 a 24. 25 Dios quiere la salvación a través de una iglesia comunidad confesante de la fe bautismal. La iglesia es madre en la medida que engendra creyentes. 11 La Iglesia local parroquial y familiar significa y manifiesta la iglesia universal en el acontecimiento bautismal. Por eso es imprescindible la acogida y la responsabilidad en la fe por parte de todos los reunidos en el bautismo: padres, padrinos, sacerdotes, comunidad. 12 La participación activa de la comunidad concreta en el proceso bautismal y en la celebración compromete a ser signo, testimonio y punto de referencia de la fe para los que son bautizados, también esta corresponsabilidad afecta a los catequistas y a la comunidad. La fe en Jesús llega generalmente por el testimonio de la iglesia y es en su seno en el que el inicialmente el creyente quiere ser bautizado para vivir en fraternidad el ideal de Jesús. La comunidad que anuncia el evangelio se presenta a sí misma como el ámbito en el que es posible vivir sin rodeos los valores del Reino. 11 Cf. PLAS R. s. J. Bautismo y Confirmación. Ed. Pax, San Sebastián, 1943, p.221. 12. TORRES v. La Nueva Pastoral del Bautismo. Barcelona, 1965, p.27. 26 El creyente viviendo en la comunidad de sus hermanos hace efectiva su fe; se capacita para seguir adelante en el camino; comparte sus esperanzas y dificultades; celebra los logros; alaba a Dios y se carga de energía a fin de realizar su servicio a la comunidad humana de la que es ciudadano. 13 En el ritual se acentúa la exigencia de una comunidad receptora que participa activa y conscientemente, que profesa la fe que exige el sacramento, que se responsabiliza en educar y orientar esa fe que aclama. Por ese motivo se exige que el bautismo se celebre en el templo parroquial signo de la comunidad. La comunidad parroquial interviene activamente en el bautismo, siendo signo de la iglesia, acogiendo en su seno, engendranddo a un nuevo miembro con "gran alegria" como lo expresa la fórmula del rito. 14 13 Cf. BOICORRI L. El Bautismo. Ed. Verbo Divino, 1984, pp. 28 y 29. H. Cf. Imágenes de la Fe, NQ 39, El Bautismo, pp. 11 a 15. 3a Parte: LA ACCIOH PASTORAL DEL BAUTISMO. 3.1. El Bautismo como Iniciación Cristiana. El bautizado inicia su tinerario como cristiano en una comunidad de fe de la cual forma parte. Dentro de ella el cristiano inicia un proceso gradual de fe que sólo se puede llevar a cabo dentro de una comunidad de fieles, siendo miembro de la misma por el sacramento sin el cual no se es iniciado, ni se ha recibido la fuerza del Espíritu de Jesucristo. 1 Dos aspectos muy importantes constituyen esta iniciación cristiana: el sacramento del bautismo sin el cual no se está iniciado en el cristianismo y la Catequesis que es la educación gradual de la fe cristiana, comprendida, celebrada y testimoniada. El cristiano se realiza entre dos polos fundamentales: La fe- conversión y la práxis mistérica que conduce a una identificación con Cristo, dentro de una comunidad cristiana. La iniciación cristiana es el acceso a la experiencia de Cristo en los diferentes estados que le toca vivir al cristiano. 2 Esta iniciación se lleva a cabo mediante un rito sacramental- Cf. PLAS R. Bautismo y Confirmación. Ed, PAX S.A., San Sebastián, 1943 pp. 29 a 34. 2. Cf. LARRABE J. El Sacramento como Encuentro de Salvación. Ed. Fax, Madrid, 1971 pp. 77 a 88. 28 mente bautismal. En esa acción la iglesia revela, actualiza y celebra a Cristo sacramentado en el bautizado. 3 El proceso de fe es prolongado; es una búsqueda incesante para poder vivir nuestro compromiso como cristianos en una comunidad en donde nos identificamos como miembros que profesamos una misma fe evangelizadora. 4 Todo este itinerario de la iniciación cristiana se da cuando ya somos conscientes de nuestro compromiso, hacemos un alto en la vida y se da un cambio interno que llamamos conversión 3.2. El Bautismo Sacramento de Fe. El cristiano inserto en una comunidad por el bautismo, requiere de un proceso de fe, el cual se da cuando ya somos conscientes de nuestro compromiso como bautizados. 5 El hombre iluminado por la gracia del Espíritu Santo responde al evangelio de Cristo Jesús en su predicación pone como exigencia indispensable la fe para entrar en el Reino. Cf. SAIZ L. Pastoral del Bautismo. Ed. P.S>, Madrid, 1971 pp 15 a 25. Cf. AUER J. Los Sacramentos de la Iglesia. T. Ed. Herder, Barcelona, 1989, pp. 144 a 149. Cf. VORGRIMLER H. Teología de los Sacramentos, Ed. Herder, Barcelona, 1989, pp. 144 a 149. 29 la liturgia renovada por el Concilio ha acentuado la exigencia de garantizar la fe antes de bautizar. Para que los hombres puedan llegar a la liturgia es necesario que antes sean llamados a la fe y a la conversión. 6 El Ritual, citado por Baigorki, hace un llamado a los pastores de la siguiente manera: "Se ha de evitar bautizar sin una garantía suficiente de educación cristiana. La garantía que exige la iglesia es la fe de los padres, padrinos y de la misma comunidad". Es esto una necesidad de la fe para bautizar; el mismo Jesús lo exige para entrar en su Reino. 7 El bautismo alimenta, robustece y expresa la fe por medio de palabras y cosas. En el mismo ritual podemos descubrir cada elemento del rito nos llama a que vivamos la fe y educarla, tanto como responsabilidad familiar y eclesial al pedir fe. 8 Esta fe la pide el Ritual en la ceremonia de "las renuncias" cuando dice: "debéis esforzaros en educarlo en la fe". Al interro­ gatorio sigue la triple profesión de fe .. En la aclamación se dice: "Esta es nuestra fe, ésta es la fe de la iglesia que nos gloriamos Cf. ROGUET A.M. Los Sacramentos, Signos de Vida. Ed. Estela, Barcelona, 1960. Cf. BAIGORKI 1984. pp.100 a 121. L. El Bautismo. Ed. Verbo Divino, Pamplona, 8 Cf. FLORISTAN C. El Catecumenado. Ed. Verbo Divino, Barcelona, 1991, pp . 48 a 51. 30 en profesar". Después de encender el cirio se afirma: "A vosotros padres y padrinos se os confía esta luz" Toda la liturgia del bautismo es un llamado a tomar con responsabilidad el compromiso de educar en la fe al nuevo bautizado y no sólo de los padres y padrinos, sino a toda la comunidad reunida. Con el bautismo quedamos sellados para siempre en esa vida en Cristo y por esto estamos llamados a vivir la fe y sobre todo la exigencia de testimoniarla con la vida. El bautismo nos incorpora a la marcha de los hijos de Dios, como Cristo creció en edad y sabiduría delante de Dios y de los hombres, el cristiano debe testimoniar su crecimiento hasta la edad del varón perfecto "en la madurez del desarrollo a la medida de la plenitud de Cristo" (Ef. 4,13). 9 Este sacramento compromete la existencia toda del hombre, de todo el hombre, durante toda su vida. La fe no es sólo unsaber, una iluminación, un compromiso. Creer es aceptar comprometidamente el hecho salvador de Dios en Cristo; dirigir toda la ex istencia hacia Dios. En efecto, vivir la fe significa tener confianza en el amor de Dios, manifestado con poder en su pueblo. El rito confiere la fe en la medida en que es capaz de transformar a la comunidad. Cf. TABORDA F. Sacramentos, Praxis y Fiesta. Ed. Paulinas, Bogotá, 1987. 31 La fe no es conferida por una especie de mecanismo mágico sino por aquello que el nuevo miembro sea capaz de hacer, de tocar y sentir el poder actuante de Dios en la sociedad; vivir la fe es vivir una verdadera conversión. lO La predicación apostólica urge a los primeros cristianos a vivir manifestando en sus obras a Cristo. Deben, como cristianos, caminar como hijos de la luz, vivir la vida del hombre nuevo según el Espíritu y no según la carne. El Vaticano II hace suya esta doctrina: "Los fieles incorpora­ dos por el bautismo, tienen el deber de confesar delante de los hombres la fe que recibieron de Dios por medio de la Iglesia" ) 11 (L.G.11 . El rito del bautismo, como vimos, pone de relieve la necesidad y exigencia de testimoniar la fe, siendo participes del misterio pascual de Cristo por medio del bautismo ya que ésta es la parte activa de quienes lo reciben. 12 La vida y la muerte del bautizado se desarrolla paralela a la de Cristo y tiene el deber de dar a conocer a Jesús con su 10 Cf. FOUREZ G. Sacramentos y Vida del Hombre. Ed. Sal Terrae, Santander, 1983, pp. 100 a 103. 11 Cf. BAIGO. El bautismo, Ed. Verbo Divino Estella, Navarra, 1984, pp 21 a 32. 12. Cf. OLIVAR A. El Nuevo Ca lendario Litúrgico. Ed. Estela s. A., Barcelona, 1970. 3.3. 32 vida, viviendo su fe inserto en una comunidad, muriendo a todo aquello que le atrae pero le aparta del camino del Reino de Dios. El Ministerio Pascual de Cristo. Después del itinerario de nuestra vida como bautizados estamos llamados a la conversión por medio del sacramento de fe como es el bautismo. Cuando tenemos uso de razón comprendemos el compromiso que constituye para el cristiano, el sacramento de la iniciación cristiana, la riqueza que implica para nuestra vida ser porción escogida por Dios en el bautismo y aceptamos con responsabilidad su amor salvífico; entonces estamos llamados activamente a vivir el misterio pascual de Cristo, como corresponde a personas que se han acercado íntimamente a "El", sin poner obstáculos a la acción de su gracia. 13 Dentro de su libertad el hombre puede responder, a la gracia recibida, de una forma pasiva o negativa. Por su miseria humana, el hombre puede colaborar o no con el plan de Dios. En el bautismo se hace la primera y fundamental inserción salvífica del hombre en el misterio pascual de Cristo; la cual se 13 Cf. LLOPIS J. "Itinerario Litúrgico", Ed. Estela S.A .. , Barcelona, 1969, págs. 27 a 41. 33 desarrolla hasta llegar a la plenitud en los sacramentos; con nuestra participación en los sacramentos participamos en la vida, muerte y resurrección de Cristo, con lo cual estamos llegando a una identificación real con Cristo. El bautizado, al igual que Cristo, vive para Dios y para el prójimo. 14 \, .. Para San Pablo, el bautizado vive y muere con Cristo y en Cristo (Cf. Rom.14,9; 6,3-8; 6,38; Gal. 2,20). Muerte y resurrec­ ción son efectuadas en Cristo (Rom. 6, 3-4). El destino del bautizado tiene semejanza con el de Cristo; participa de la muerte y resurrección de Cristo. La inmersión en el agua y la emersión constituyen este simbolismo eficaz del bautismo; rito que no es mera representación simbólica si no eficaz, es decir, comunicante de los efectos que simboliza. 15 Cristo principio de vida, mata el pecado en el bautismo, el cual, a su vez, forma el Cuerpo de Cristo en los bautizados. El sacramento lleva al hombre a una transformación a ejemplo y por obra de Cristo. En este proceso está implícita nuestra colaboración como misión y tarea de toda la vida. 16 14 Cf. DIVO B., "Misterio Cristiano y Año Litúrgico", Ed. Sígueme, Salamanca, 1975, págs. 15 a 17. 15 "Instrucción General del Misal Romano de la Sagrada Congregación para el Culto Divino", 1969. 16. Cf. IMAGENES DE LA FE, NQ3 9. "El Bautismo", Págs. 10 a 12. 3.4. 34 La obra de la salvación encuentra, su cumplimiento en Cristo, en quien las maravillas de Dios concluyen bajo los signos de la reconciliación con Dios, su culto y glorificación. Por medio del misterio pascual a través de su pasión, rsurección y ascensión, la pascua está en el centro de la historia de nuestra salvación. A su vez, la Iglesia nace como una criatura de la pascua. El misterio cristiano es también anuncio, realización y actualización del misterio pascual: "Como Cristo fue enviado por el Padre, también El envió a los apóstoles llenos del Espíritu Santo, para que anunciaran que el Hijo de Dios, con su muerte y resurrec­ ción nos ha liberado del poder de satanás y de la muerte y nos ha trasladado al reino del Padre y para que llevara a cabo la obra de salvación que proclamaban por medio del sacrificio y de los sacramentos, sobre los cuales gira toda la vida litúrgica" . 17 Consecuencias para la Pastoral del Bautismo, como Sacramento de fe Estamos conscientes de que el bautismo es un sacramento de iniciación cristiana y un sacramento que se recibe y se vive por fe, pero es un problema el hecho de que, por lo general, en nuestras Iglesias sólo se bautiza a niños, raras veces se realizan 17 SECRETARIADO DIOCESANO DE MEDIOS DE COMUN ICACION SOCIAL, "El Bautismo, Zaragoza. 35 bautismos de adultos. El nuevo ritual refleja la conciencia de la Iglesia de tomar más en serio el bautismo, a fin de que no se convierta en un gesto estéril, o simplemente en un acto social. Se da esta preocupación ya que los menores son bautizados no por su fe sino por la fe de la misma Iglesia, proclamada por los padres, padrinos y demás presentes. Es responsabilidad de los padres y de la Iglesia continuar formando a estos niños en la fe a través de la catequesis parroquial para que vayan madurando su fe dentro de la misma comunidad donde vive y se relaciona. 18 El bautismo exige, por parte del hombre, respuesta y conver­ sión, es decir una fe personal; a.l niño esta fe se le exige posteriormente, ya que primero tiene que llevar un proceso continuo de educación de la fe. En ello, los padres juegan un papel importantísimo e insustituible. 3.5. Si t uación actual de la Pastoral del Bautismo. después de un tiempo de eufor ia puede decirse que la pastoral de este sacramento ha decaído en una monotonía y en un letargo grandes. En muchos casos se ha convertido en algo que "hay que hacer"; pero sin i lusión, sin entusiasmo y sin esperanza de que lo que se hace pueda servir de mucho. El desánimo ha cundido en muchos sacerdotes. 18, A.A. V.V. "Revista Litúrgica" 2, 1970. 36 La pastoral del bautismo es un problema que lleva muchos años siendo una preocupación para la Iglesia y continuará siéndolo. Seguirán las interrogantes sobre el bautismo de los niños, especialmente en el contexto de una descristianización cada día más palpable. Se seguirá hablando de la necesidad de comunidades eclesiales vivas que acojan a los bautizados y los vayan llevando a la madurez; de la necesidad de establecer contacto con las familias a fin de encontrar temas de diálogo y de evangelización de los padres . 19 Uno de los aspectos de la pastoral es, la catequesis pre­ bautismal, dirigida a los padres y padrinos de los que han de bautizarse. En estos últimos años se han realizado toda clase de experien­ cias que han tratado de responder a la idea que se tiene de la Iglesia, a la comprensión del sacramento y a la importancia que se le da. A esto hay que añadir la problemática presentada por las distintas situaciones que viven los padres que piden el baut ismo para sus hijos casados sólo civilmente, parejas que cohabitan sin estar casados, etc. ZO La pastoral del bautismo exige caminar hacia un tipo de 19 Cf. TORRES D. , "Bautizar en la Fe de la Iglesia", Morova, Madrid, 1968. 20 Cf. VILLAMONTE A. "Teología de la Confirmación", Herder, Barcelona, 1965 págs. 42 37 Iglesia capaz de realizar su misión de mantener vivo el espíritu de Jesús en la sociedad en que vive, anunciando a los hombres la Buena Nueva del Reino de Dios y denunciando las situaciones de pecado, es decir una Iglesia significativa para el mundo de hoy. 21 \ .. 3.5.1. Las situaciones especiales. Nuestras sociedades han experimentado una transformación muy rápida y en todas partes se plantean casos y situaciones fáciles de solucionar que obligan a preguntarse si no habría que ser más exigentes a la hora de acceder a la petición del bautismo que hacen algunos padres en favor de sus hijos. 22 Sin embargo hay padres en situaciones irregulares, más o menos irreversibles que en la práctica echan por tierra las mismas garantías indispensables en orden a la futura educación cristiana de sus hijos. Es evidente que en estos casos es preciso hacer uso de la prudencia y del tacto pastoral. A estos padres se les debe dedicar una atención especial; no se puede olvidar que el bautismo de su hijo puede ser un momento de gracia para ellos inducidos a 21. DOMENECH V. "La Nueva Pastoral del Bautismo", Cuadernos de Pastoral, NQ 25, Valencia 1969. 22. BACHILCHI J. , "Pan y Vida", Herder, Barcelona, 197 3, págs. 15 a 20. 38 reflexionar sobre su vida y la ley del evangelio. 23 No obstante el gran desafío sigue siendo la creación de una pastoral de catequesis permanente de adultos ya que de éstos depende la formación y el compromiso de cada uno de sus hijos a las gracias recibidas en este sacramento. Factor importante y que de una u otra forma dificulta la acción pastoral en nuestra sociedad, es la situación tanto económi­ ca, política y social que viven nuestros pueblos, lo cual influye en forma negativa para poder hacer un alto y tomar conciencia de la grandeza de este sacramento, ya que se ha caído en la rutina, convirtiendo la ceremonia en un simple rito social a veces masivo y sin que se haya dado una orientación ni preparación a los padres y padrinos. 24 Para la celebración de este sacramento debe haber un mínimo de ocho sesiones de catequesis tanto para padres como para padrinos y el compromiso presente de llevar una vida cristiana. 25 23 VERGES s. "El Bautismo Camino de Fe", Herder, Barcelona, 1965, Págs. 10 a 15; 24 Cf. BOURGEOIS H. "El Futuro de la Confirmación", Ed. Morova, Paulinas, Madrid, 1973, págs. 21 a 28. 25. Cf. AUER R. "Sacramentos, Eucaristía", Ed. Herder, Barcelona, 1975, págs. 125 a 126. CONCLUSION. El Bautismo es un sacramento con hondas raíces antropológicas. El rito actual del bautismo subraya la responsabilidad de la Iglesia de persuadir y lograr que la celebración sea comunitaria, las normas del ritual recuerdan a los padres la responsabilidad personal de educar a sus hijos en la fe recibida por medio del sacramento. El bautismo, en cuanto primera acción simbólica de la Iglesia, en la vida del cristiano, es la parte sustancial de una compromiso global; señala el inicio del género de vida cristiana; en sentido amplio, abarca esa vida en totalidad. De esto depende la preocupa­ ción de la Iglesia de fomentar una adecuada catequesis parroquial y familiar. El bautismo coloca a la persona al amparo de la oración suplicante de la Iglesia; esta oración expresa el deseo de que el bautizado acepte libremente su fe en Dios y que éste fortalezca y profundice,a lo largo de la vida, porque está llamado a ser testigo no sólo de palabras sino de obras en el seguimiento de Jesús. Cuando se da inicio a una vida nueva por medio del bautismo, se debe a un "renacimiento en el Espiri tu". Lastimosamente, algunos cristianos no son conscientes del compromiso testimonial y pastoral adquirido como bautizados, porque carecen de una buena catequesis al respecto que les ayude a madurar en la fe, por lo que debemos redoblar los esfuerzos en nuestra pastoral bautismal, con el fin de coadyuvar, asi, al plan de Dios a través de la Iglesia. BIBLIOGRAFIA. DOCUMENTOS ECLESIALES: BIBLIA DE JERUSALEN. CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA. DIRECTORIO DE LA MISA DE NIÑOS. INSTRUCCION GENERAL DEL MISAL ROMANO. AUER, RATZINGER: "Sacramentos, Eucaristía", T.VI, Herder, Barcelo­ na, 1975. AUER, RATIZINGER: "Los Sacramentos de la Iglesia", T.VII, Herder, Barcelona, 1983. BOCIIOCHI J.: "Pan y Vida", Herder, Barcelona, 1973. BOURGE OIS H. "El Futuro de la Confirmación", Eds. Paulinas, Madrid, 1973. BOIGORRL: "EL BAUTISMO", Ed. Verbo Divino, Estela, 1984. DIVO B. : "Misterio Crist i ano y Año Litúrgico" Ed. Sígueme, Salamanca, 1971. DOMENECH: "La Nueva Pastoral del Bautismo", Cuad. Pastoral NQ 25, Valencia, 1969. FOUREZ: "Sacramentos y Vida del Hombre", Sal taerre, Santander, 1983. FLORISTAN c. : "Para Comprender el Catecumenado", Verbo Di vino, Estela, 1991. LHRRABE J.: "El Sacramento como Encuentro de Salvación", Fax Zorbono, Madrid, 1971. LLOPIS J.: "Itinerario Litúrgico", Estela, Barcelona, 1969. ROGUET a.: 1960. "Los Sacramentos signos de Vida", Estella, Barcelona, SALVATORE M.:"Teologia Litúrgica", Herder, Barcelona, 1972. SAIZ A. "Pastoral del Bautismo", P.S., Madrid, 1971. VILLAMONTE A.: "Teología de la Confirmación", Herder, Barcelona, 1965. VERSSE I. "El Bautismo Camino de Fe", Herder, Barcelona, 1965. OLIVAR A. "El Nuevo Calendario Litúrgico", Estela S.A., Barcelona, 1969. TORRES V. "La Nueva Pastoral del Bautismo", Barcelona, 1965. A.A.V.V.: Revista Litúrgica, NQ 2, 1970. ANEXOS CUADRO COMPARATIVO DE LA INICIACION CRISTIANA BAUTISMO DE LOS NIÑOS - Rito de acogida. - Liturgia de la palabra. - Lecturas y homilía. Oración de los fieles mitos preparatorios - Oración de exorcismo. - Unción con el óleo de los catecúmenos. Imposición de manos. Liturgia del sacramento. - Bendición del agua. - Renuncias y profesión de ri. - Rito del bautismo. - Ritos complementarios. - Unción postbautismal. .• - Imposición de la vestidura blanca. - Entrega del cirio encendido. - Conclusión del rito. Oración dominical- bendición, despedida. BAUTISMO DE I.DS ADULTOS - Konición del celebraate. Letanías. - Bendición del agua e invocación a Dios. menuncias. Unción del Óleo de los catecúmenos. Profesión de la fé. Rito del bautismo. Ritos complementarios. - Unción postbautismal (sino se celebra la confirma - . , c1on • - Impoaición de la vestidura blanca. - Entrega del cirio ehcendido. J Leyes de la iglesia que se refieren al sacramento del Bautismo (D.C). 1. Necesidades del Bautisao y sus efectos. 2. Preparación para la cel! bración del Bautisao. 3. Condición para Bautizar. 4. Padrinos cualidades y responsabilidades. 5. Lugar del Bautiamo. - El Bautismo es la puerta de los sacramento•• - Son liberados los hombres del pecado. - El hombre se incorpora a la iglesia. - Que los padres y padrinos tengan una previa prepara­ ción con exhortación pastoral. - Que den stt consentimiento los padres. - Que haya esperanzas fun~dás de que el niño va a ser educado en la fé. - Que haya sido elegido y que tenga capacidad para de­ sempeñar esta misión. - La edad 16 años ó como lo establesca el obispo. - Que kaya:.:recibido los sacramentos de iniciación cris- ··· ... tiana que viva congruente con su fé. -Una iglesia, oratorio, capilla. El adulto en la iglesia parroquial propia. Fuera de estos lugares no es conveniente celebrar el bautismo a menos que sea por causa grave. DINAMICA DEL RITO DEL BAUTISMO EL RITO DEL BAUTISMO CONSTA DE CUATRO PARTFS INTIMAMENTE ORDENADAS ENTRE SI, FORMANDO UNA UNIDAD 1. RITO DE ACOGIDA. 2. LITURGIA DE LA PALABRA. Finalidad: Construir Comuni-1 Se ordena a que utes del dad, fieles a Cristo. sacramento me a vive la - fé de todos los presentes. 3. CELEBRACION DEL SACRAMENTO. a. Una preparación próxima que cons­ ta: En una oración solemne, don­ de se recuerda la historia de la salvacién, bendición del agm.a. - Renuncias, profesión de fé, esto es una actualización de eu propio bautismo y expresan la fé de la - iglesia. b. Rito de la ablución aqui se invo­ ca a la Santisima Trinidad. c. Finalmente los ritos complementa­ rios. - Unción con el crisma: Significa el sacerdocio real y su agregación al pueblo de Dios. - La vestidura blanca: "Dignidad de Cristiano". - Cirio encendido• Luz de ~risto, - acrecentar esta luz. 4. RITO CONCLUSIVO. Después de la monción, la - oración de los fieles, fina! mente la bendición para pe - dir la gracia. 45 INDICE EL SACRAMENTO DEL BAUTISMO Y SU APLICACION EN LA LITURGIA. Pág. PRESENTACION: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 INTRODUCCION: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 la Parte: TEOLOGIA DEL BAUTISMO. 1.1. Origen y Sentido del Sacramento ...................... 5 1.2. Antecedentes del Bautismo cristiano en el paganismo y en el judaísmo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 1.3. Bautismo de Jesús, por Juan Bautista ................ 11 1.4. El Bautismo rito de iniciación cristiana instituido por Jesucristo .......................................... 13 1.5. Efectos del Bautismo de Jesús en el cristiano ....... 15 2ª Parte: LITURGIA DEL BAUTISMO 2.1. El Rito de la Bendición del Agua .................... 18 2.2. Entrega de la vestidura blanca y del cirio encendido .. 20 46 2.3. Rito de Conclusión .................................. 23 2.4. Aspecto comunitario de la celebración ............... 24 3ª Parte: LA ACCION PASTORAL DEL BAUTISMO. 3.1. El Bautismo como iniciación cristiana ............... 27 3. 2. El Bautismo, sacramento de fe . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 3.3. El Ministerio Pascual de Cristo ..... · ................ 32 3.4. Consecuencias para la Pastoral del Bautismo ......... 34 3.5. Situación actual de la Pastoral del Bautismo ........ 35 3.5.1. Las situaciones especiales ........................ 37 CONCLUSION . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39 BIBLIOGRAFIA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40 ANEXOS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42 INDICE . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45 img001 img002 img003 img004 img005 img006 img007 img008 img009 img010 img011 img012 img013 img014 img015 img016 img017 img018 img019 img020 img021 img022 img023 img024 img025 img026 img027 img028 img029 img030 img031 img032 img033 img034 img035 img036 img037 img038 img039 img040 img041 img042 img043 img044 img045 img046 img047 img048